Uno de los mayores desafíos en el tratamiento del cáncer de mama es combatir las células tumorales sin afectar los tejidos sanos. Con ese propósito, estudiantes y docentes de la Universidad del Valle de México (UVM), en colaboración con investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desarrollaron un sistema de nanopartículas capaz de transportar y liberar fármacos de forma controlada a nivel celular, una innovación.
El proyecto, protegida mediante la patente MX/a/2019/014545, fue desarrollado por Jorge Herrera Ordoñez, Luis Roberto Olvera Guillén, Gabriela Rocha Botello, Karla Oyuky Juárez Moreno y la Dra. Martha Elena Cruz Soto, como parte de un proyecto interinstitucional entre la UVM y la UNAM, impulsado desde el área de Ciencias de la Salud del Campus Querétaro.
La innovación consiste en un proceso para obtener nanopartículas poliméricas biocompatibles que funcionan como vehículos inteligentes para transportar medicamentos hasta células específicas del organismo. A diferencia de los tratamientos convencionales, en los que los fármacos circulan por todo el cuerpo y pueden afectar tanto células enfermas como sanas, este desarrollo busca dirigir el medicamento hacia su sitio de acción y liberarlo de manera controlada, favoreciendo tratamientos más precisos y con menores efectos adversos.
Este tipo de materiales nanoestructurados abre nuevas posibilidades para el desarrollo de terapias dirigidas y sistemas inteligentes de liberación de fármacos, una de las líneas de investigación con mayor potencial dentro de la biotecnología farmacéutica.
La motivación detrás del proyecto surgió de un problema de salud pública que continúa representando uno de los mayores retos para México y el mundo: el cáncer de mama, enfermedad que tiene cada octubre un espacio para recordar la importancia de la prevención y hacer conciencia sobre la autoexploración.
«Sabemos que muchos de los tratamientos actuales, como la quimioterapia y la radioterapia, son efectivos para combatir el cáncer, pero también generan daños importantes en células y tejidos sanos. Nuestro interés fue desarrollar un sistema acarreador de fármacos que permitiera hacer estos tratamientos más eficientes y, al mismo tiempo, disminuir sus efectos adversos», explicó la Dra. Martha Elena Cruz Soto, profesora e investigadora de la UVM.
El desarrollo fue resultado del trabajo conjunto entre estudiantes de UVM de la licenciatura en Químico Farmacéutico Biólogo y Tecnólogo (QFBT), quienes realizaron la investigación durante sus dos últimos semestres —octavo y noveno— dentro de la asignatura Biotecnología Farmacéutica, convirtiendo este proyecto en su trabajo de tesis para obtener el grado profesional.
Además de dar origen a una patente, la investigación derivó en dos publicaciones científicas indexadas a nivel internacional, fortaleciendo la evidencia científica del desarrollo y demostrando el potencial de la investigación universitaria para generar conocimiento con impacto tanto académico como tecnológico.
Actualmente, la tecnología ya dio un paso más hacia su posible aplicación práctica. Como resultado del trabajo colaborativo entre la UVM y la UNAM, se inició el proceso de transferencia de la invención mediante una primera carta de cesión que permitirá al equipo investigador gestionar recursos para continuar con el desarrollo y explorar su futura implementación.
La historia detrás de este proyecto comenzó con la curiosidad de dos estudiantes interesados en hacer investigación. Su decisión de desarrollar una tesis en colaboración entre la UVM y la UNAM dio origen a un proceso de investigación interdisciplinaria que hoy representa una innovación con potencial para contribuir al desarrollo de tratamientos médicos más seguros y eficaces.
Este desarrollo refleja el valor de la colaboración entre instituciones académicas para responder a desafíos complejos de la salud. La experiencia conjunta entre ambas universidades permitió integrar infraestructura, capacidades científicas y talento joven para transformar una idea de investigación en un desarrollo protegido mediante propiedad intelectual y respaldado por publicaciones científicas internacionales.
Octubre representa una oportunidad para reforzar la conciencia sobre el cáncer de mama y recordar la importancia de la prevención, la detección oportuna y el acceso a tratamientos más eficaces.
Con proyectos como este, la Universidad del Valle de México reafirma su compromiso con una educación que impulsa la investigación aplicada, fomenta la innovación con propósito y forma profesionistas capaces de transformar el conocimiento en soluciones que contribuyen a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas

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