De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en septiembre el empleo formal registró una creación neta de 128 mil puestos de trabajo, de los cuales 6.2% corresponden a trabajadores de plataformas digitales (TPD). Con este resultado, la creación acumulada de empleo entre enero y septiembre alcanzó 410 mil puestos de trabajo, cifra 23% superior a los 333 mil registrados durante el mismo periodo de 2025. Esta mejora también se refleja en el crecimiento acumulado del empleo, que pasó de 1.5% en los primeros nueve meses de 2025 a 1.8% en el mismo periodo de este año, una diferencia de 0.3 puntos porcentuales (pp).

Un elemento a destacar es la composición de la creación neta de empleo formal. En este sentido, entre enero y septiembre de 2025 se crearon 333 mil puestos de trabajo, cifra que se reduce 37.7% al descontar a los trabajadores de plataformas digitales (TPD), ubicándose en 208 mil puestos de trabajo. Esto refleja que una parte importante de la creación de empleo durante ese periodo estuvo asociada a la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al IMSS, cuya afiliación respondió principalmente a un proceso de formalización de relaciones laborales previamente existentes y no necesariamente a la generación de nuevos empleos. En contraste, durante 2026 la contribución de estos trabajadores a la creación acumulada de empleo ha sido considerablemente menor, representando apenas 0.2% del total. En consecuencia, al excluir a los trabajadores de plataformas digitales, la creación acumulada de empleo formal prácticamente se duplicó respecto al mismo periodo de 2025, al pasar de 208 mil a 409 mil puestos de trabajo. Esto confirma una mejora en la generación de empleo formal que va más allá del proceso de incorporación de trabajadores de plataformas digitales al IMSS.

Cabe señalar que, si bien la creación de empleo muestra una mejora respecto al año anterior, su ritmo de crecimiento continúa siendo moderado. En septiembre, el empleo formal registró una variación anual de 1.6%, que se reduce a 1.2% al excluir a los trabajadores de plataformas digitales. Aunque estos resultados reflejan una recuperación respecto a 2025, todavía se mantienen por debajo del crecimiento anual promedio de 2.5% registrado en los meses de septiembre de 2023 y 2024, periodo aún influido por la recuperación del empleo posterior a la pandemia. En este sentido, los datos muestran una evolución favorable del empleo formal, pero todavía insuficiente para recuperar el dinamismo observado en años anteriores.

En términos mensuales, el empleo formal, excluyendo a los trabajadores de plataformas digitales, ha registrado variaciones positivas durante varios meses del año; sin embargo, el promedio móvil de seis meses se ha mantenido relativamente estable, lo que sugiere que el ritmo de creación de empleo no ha mostrado una aceleración sostenida. En este sentido, la recuperación de las tasas de crecimiento anual parece responder tanto a una mayor creación de puestos de trabajo respecto al año anterior como, en buena medida, a una base de comparación relativamente baja, más que a un fortalecimiento persistente del crecimiento mensual. Por lo tanto, si bien el mercado laboral formal muestra señales de recuperación, todavía no se observa una aceleración sostenida en las variaciones mensuales que permita confirmar un mayor dinamismo del empleo.

En conjunto, el crecimiento del empleo formal a septiembre muestra un balance más favorable respecto al año anterior, tanto por el mayor número de puestos de trabajo creados como por la menor contribución de los trabajadores de plataformas digitales al crecimiento acumulado. No obstante, la estabilidad de las variaciones mensuales y el crecimiento anual todavía inferior a su promedio reciente indican que la recuperación continúa siendo gradual. Por lo anterior, la consolidación de una trayectoria de mayor crecimiento dependerá de que la mejora del empleo se sostenga en los próximos meses y se extienda hacia los sectores que todavía presentan señales de debilidad.

¿Qué podemos esperar de la dinámica del empleo formal en los próximos meses? Uno de los elementos que hemos señalado como determinantes para una recuperación más sólida del empleo formal es un mayor dinamismo de la inversión, particularmente de la privada.

En este sentido, las cifras más recientes de la formación bruta de capital fijo comienzan a mostrar señales favorables, con una recuperación tanto de la inversión pública como de la privada. En julio, el promedio móvil de tres meses de las variaciones anuales de la inversión total alcanzó un crecimiento de 5.0%, frente a una contracción de 6.8% en el mismo mes del año anterior. Esta mejora se explica por la recuperación de ambos componentes. Por un lado, la inversión privada registró un crecimiento de 3.7% en su promedio móvil de tres meses, después de un periodo prolongado de contracciones que se extendió durante prácticamente 19 meses. Por otro lado, la inversión pública alcanzó un crecimiento de 14.7%, revirtiendo parcialmente las fuertes caídas registradas el año anterior. Si bien la inversión pública presenta una recuperación más pronunciada, el mayor peso de la inversión privada en el agregado hace que su evolución sea particularmente relevante para sostener esta mejora. En este contexto, aunque los datos recientes representan una señal favorable para las perspectivas del empleo formal, todavía será necesario que la recuperación de la inversión se consolide en los próximos meses y se traduzca en un mayor dinamismo de la actividad productiva y de la generación de puestos de trabajo.

La construcción muestra señales de recuperación, mientras persiste el estancamiento de la manufactura y el deterioro del empleo agropecuario

─     La construcción registró el mayor crecimiento mensual del empleo formal en septiembre, con una variación de 1.35% en cifras desestacionalizadas, después de dos meses consecutivos de contracciones. En términos anuales, el empleo creció 2.8%, manteniendo una trayectoria de mejora desde abril. Si bien estos resultados todavía no permiten confirmar una recuperación sostenida, representan una señal favorable después del periodo de debilidad observado en el sector. De mantenerse esta dinámica en los próximos meses, la construcción podría consolidar una recuperación más sólida del empleo formal y contribuir en mayor medida al crecimiento agregado.

─     El sector servicios también mostró un desempeño favorable en septiembre, con un crecimiento mensual de 0.48% en cifras desestacionalizadas y una variación anual de 1.4%. Este resultado es particularmente relevante dado que los servicios constituyen el segundo sector con mayor participación en el empleo formal. En este sentido, un mayor dinamismo del sector podría contribuir de manera importante a la recuperación del empleo agregado, especialmente si las variaciones mensuales positivas se mantienen en los próximos meses.

─     La manufactura registró nuevamente una contracción mensual del empleo formal, de 0.25% en cifras desestacionalizadas. Con este resultado, el sector acumula 33 meses de contracción o estancamiento, manteniendo un nivel de empleo 0.3% inferior al registrado en diciembre de 2023. Esta evolución contrasta con el desempeño más favorable que recientemente ha mostrado la actividad manufacturera vinculada al sector exportador, lo que sugiere que esta mejora todavía no se ha traducido en una recuperación de la contratación formal. En este contexto, el empleo manufacturero continúa mostrando dificultades para recuperar su dinamismo, por lo que será necesario observar una mejora más sostenida de la actividad productiva para revertir el estancamiento que ha caracterizado al sector.

─     El sector agropecuario continúa sin mostrar señales de recuperación. En septiembre registró una contracción mensual de 0.79% en cifras desestacionalizadas, mientras que en términos anuales el empleo cayó 5.9%, la mayor contracción desde septiembre de 2023. Con este resultado, el sector acumula 37 meses consecutivos de variaciones anuales negativas, confirmando que el deterioro del empleo formal se ha prolongado por más de tres años. La persistencia de estas caídas, incluso en periodos de mayor dinamismo del empleo agregado, sugiere que la debilidad del sector podría estar relacionada con factores de carácter más estructural y no únicamente con la desaceleración reciente de la actividad económica. En este contexto, la prolongada contracción del empleo agropecuario apunta a la necesidad de identificar los factores específicos que limitan su recuperación y evaluar medidas que contribuyan a revertir esta tendencia, dado que una mejora general de la actividad económica no ha sido suficiente para impulsar la creación de empleo formal en el sector.

─     El sector de transportes y comunicaciones registró un crecimiento anual del empleo formal de 4.8% en septiembre, aunque en términos mensuales presentó una contracción de 0.72% en cifras desestacionalizadas. La evolución de este sector continúa influida por la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al IMSS durante 2025, cuyo efecto sobre las tasas anuales ha comenzado a disiparse de manera importante. En este sentido, las variaciones anuales comienzan a reflejar una comparación más homogénea, lo que permitirá evaluar con mayor claridad la dinámica del empleo formal en el sector, sin la distorsión estadística asociada a este proceso de formalización.

El empleo formal repunta en algunos estados, pero persisten importantes brechas regionales

─     A nivel regional[1], la zona metropolitana continúa mostrando el mayor dinamismo del empleo formal, con un crecimiento de 3.4% respecto a diciembre de 2023, superior al registrado en el resto de las regiones. Le siguen el sureste y el noroeste, con crecimientos de 3.0% y 2.8%, respectivamente, ambos por encima del promedio nacional de 2.2%. En contraste, occidente y sur registraron los menores crecimientos, de 1.0% y 1.2%, respectivamente. Estas diferencias muestran que, si bien el empleo formal presenta señales de recuperación, su crecimiento continúa concentrado en determinadas regiones, mientras que otras mantienen un dinamismo considerablemente menor.

─     Al interior del sureste, destaca el desempeño de Quintana Roo, que registró un crecimiento anual del empleo formal de 6.4% en septiembre, el segundo mayor entre las entidades federativas. Asimismo, estados que anteriormente habían mostrado una dinámica menos favorable comienzan a presentar señales de recuperación, como Tabasco y Chiapas, con crecimientos anuales de 5.1% y 3.0%, respectivamente. Sin embargo, esta mejora contrasta con el deterioro que continúa registrando Campeche, donde el empleo formal presentó una contracción anual de 6.3%. Estos resultados evidencian que, incluso entre entidades de una misma región, la recuperación del empleo continúa siendo heterogénea.

─     En el noroeste, destaca Baja California, que registró el mayor crecimiento anual del empleo formal entre las entidades federativas, con una tasa de 8.2% en septiembre. Este resultado es particularmente relevante por la elevada vinculación de la entidad con la actividad manufacturera, especialmente la orientada a la exportación. En este sentido, el mayor dinamismo del empleo en Baja California representa una señal favorable, pero será necesario observar si esta mejora se extiende hacia otros estados con una importante participación de la manufactura.

─     La región occidente se mantiene entre las de menor crecimiento del empleo formal, reflejando un desempeño débil en buena parte de sus entidades. En septiembre, Colima y Jalisco registraron crecimientos anuales de 1.5% y 0.1%, respectivamente, ambos por debajo del promedio nacional. A ello se suman las contracciones observadas en Nayarit y Michoacán, de -0.4% y -0.7%, respectivamente. Este comportamiento muestra que la recuperación del empleo formal todavía no se ha extendido de manera generalizada a la región, donde incluso entidades con una participación relevante en la actividad económica, como Jalisco, mantienen un crecimiento prácticamente estancado.

─     En la región del Bajío, Hidalgo destacó con un crecimiento anual del empleo formal de 2.4%, superior al promedio nacional, mientras que el resto de las entidades mostró un desempeño más moderado a negativo. En particular, Aguascalientes registró una  contracción de 0.3%, evidenciando que la recuperación del empleo también presenta diferencias importantes al interior de esta región.

 El salario real sostiene la masa salarial pese al repunte de la inflación

─     El salario real de los trabajadores afiliados al IMSS registró un crecimiento anual de 3.3% en septiembre, similar al observado el mes anterior y todavía por encima del promedio registrado entre 2012 y 2024. Este comportamiento refleja la resiliencia del salario real, que ha mantenido un crecimiento relativamente elevado a pesar del moderado dinamismo del empleo formal y del reciente repunte de la inflación. En particular, la inflación mensual se ubicó en 0.42% en septiembre, más del doble del 0.20% registrado en julio. Si bien este comportamiento representa un factor de presión sobre el poder adquisitivo de los trabajadores, hasta ahora no ha sido suficiente para revertir el crecimiento del salario real, que continúa mostrando un desempeño favorable respecto a su promedio histórico.

─     La masa salarial real mantuvo un crecimiento anual de 4.9% en septiembre, similar al observado el mes anterior y cercano a su promedio registrado entre 2012 y 2024. Este resultado es particularmente relevante considerando que dicho promedio incluye periodos de mayor dinamismo en la creación de empleo formal. Incluso al excluir a los trabajadores de plataformas digitales, la masa salarial real registró un crecimiento anual de 4.6%, reflejando que el avance del salario real continúa siendo uno de los principales factores que sostienen el crecimiento del ingreso laboral de los trabajadores formales. En este sentido, aunque la creación de empleo todavía presenta un ritmo moderado, las ganancias salariales han permitido mantener un crecimiento relativamente sólido de la masa salarial real.

Los datos a septiembre muestran una recuperación gradual del empleo formal respecto al año anterior, aunque su ritmo de crecimiento continúa siendo moderado y desigual entre sectores y regiones. Si bien la mayor creación de puestos de trabajo y las señales recientes de recuperación de la inversión apuntan a perspectivas más favorables, todavía será necesario observar una aceleración sostenida del empleo para observar un cambio de tendencia sostenida y con mayor dinamismo. Por otra parte, el crecimiento del salario real continúa siendo un factor relevante para sostener el dinamismo de la masa salarial y el poder adquisitivo de los trabajadores formales.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *