La marca de tequila Braltos trabaja para demostrar que es posible construir negocios exitosos sin comprometer el medio ambiente ni las oportunidades de las futuras generaciones. Desde Los Altos de Jalisco, desarrolla un modelo que combina innovación agrícola y hospitalidad turística.

Rafael Sahade, gerente regional de Tequila Braltos, indicó que esta bebida, es una empresa familiar originaria de Los Altos de Jalisco. El producto utiliza agaves orgánicos certificados que crecen con espaciado natural para que se desarrollen mejor.  Los suelos se enriquecen con microorganismos vivos, los fertilizantes son orgánicos y el riego es con lluvia. Se produce bajo la NOM 1443 (Productores de Agave de la Región de Los Altos).

Un aspecto que le brinda un gran sabor, es al dejar que la tierra descanse por tres años tras cada cosecha de agave azul, que tarda poco más de cinco años de forma silvestre. De esta manera, se permite que la tierra no se desgaste en demasía y a los cultivos de agave no usen químicos.

Dicho proceso les conlleva a tener piñas de más de 50 años y con altos grados de azúcar, con gran calidad. Si bien muchas otras tequileras indican no usar químicos, pero no es real al 100 por ciento.

Sin embargo, en Braltos, se tienen certificaciones ambientales de organismos mexicanos y la USDA de Estados Unidos, que le avalan y permiten llegar a mercados globales como es Estados Unidos y hasta Malasia.

Su lote anual es de 10,000 botellas y se les analiza que no llevan químicos para que sea más disfrutable por la gente.

En información institucional de la empresa, se detalla que inicio sus primeras plantaciones bajo principios orgánicos. Así como generar conocimiento propio y trabajar de la mano con especialistas para desarrollar métodos de cultivo libres de agroquímicos.
Uno de los pilares de esta estrategia es la aplicación de biotecnología. A diferencia de los esquemas agrícolas tradicionales, donde Braltos apuesta por una gestión preventiva sustentada en procesos biológicos.
La compañía emplea microorganismos benéficos para combatir plagas y enfermedades que afectan al agave, reduciendo significativamente el uso de productos químicos y contribuyendo a la conservación del suelo. De esta forma, busca mantener la productividad de las tierras agrícolas a largo plazo y evitar la erosión que suele acompañar a los sistemas de cultivo intensivos.
Braltos también ha contribuido a posicionar a Los Altos de Jalisco como un destino turístico y gastronómico. La organización ha desarrollado una oferta de experiencias que busca acercar a visitantes nacionales e internacionales a la riqueza cultural, arquitectónica y culinaria de la región.

 

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