La humanidad se acerca a puntos de no retorno si no transforma de manera urgente su relación con la naturaleza. Con esa advertencia cerró la segunda edición de NAT5 Live Marketplace, que durante dos días reunió en el Papalote Museo del Niño a empresarios, especialistas, inversionistas, proyectos y actores vinculados con la regeneración ambiental.
“Ya rebasamos siete de nueve fronteras planetarias. Si no hacemos algo para reducir y revertir ese rebase, vamos a entrar en puntos de no retorno natural”, advirtió Héctor Martínez Galindo, cofundador y presidente de Nat&Am.
Martínez Galindo señaló que la presente década será determinante para multiplicar la reinversión en naturaleza y evitar que los sistemas naturales pierdan su capacidad de recuperación.
“Nos queda realmente poco tiempo. En esta década la reinversión en la naturaleza tiene que multiplicarse de manera sustancial; de otra forma, vamos a entrar en umbrales donde la tasa de reposición natural ya no será suficiente”, afirmó.
El mensaje encontró su contraparte visual en el cierre del encuentro: arte, belleza y economía circular.
La pasarela “K’ÁAN, el guardián de los arrecifes – Reivindicando la Moda”, de Erika de Anda, reunió a 47 modelos y más de 300 piezas de moda sostenible, construidas a partir de procesos de upcycling, reutilización de textiles, recuperación de materiales y técnicas orientadas al residuo cero.
Inspirada en la obra “K’ÁAN, el guardián de los arrecifes”, de la artista Tatiana Siqueiros, la colección tomó al océano como símbolo de protección, resistencia y regeneración. Siqueiros participó en el cierre como invitada especial de Erika de Anda, en una jornada que contó también con la presencia de la reina Diambi del Congo.
Para Erika de Anda, la colección representa una década de trabajo alrededor de una pregunta fundamental: ¿qué pasaría si aquello que la industria desecha dejara de verse como basura y comenzara a entenderse nuevamente como materia prima?
“Descubrimos que todo tenía sentido y que todo podía convertirse en materia prima. Aquello que la industria de la moda desecha podía transformarse en una obra”, señaló.
El proyecto surgió también con una dimensión social. Erika de Anda explicó que parte del modelo nació del trabajo con mujeres que atravesaron situaciones de vulnerabilidad y encontraron en sus capacidades creativas una nueva posibilidad económica.
“Ellas ya habían dejado atrás esas circunstancias y ahora eran artistas. Tenían que ganar como artistas. Yo no puedo decidir cuánto vale su trabajo; tenemos que reconocer cuánto vale lo que hacen”, expresó.
La propuesta busca demostrar que economía circular, creatividad y rentabilidad no tienen que avanzar por caminos separados, y que es posible generar mayor valor sobre materiales existentes mientras se reconoce justamente el trabajo artesanal y creativo.
Antes de la pasarela, Anne France Kennedy resumió el espíritu con el que NAT5 Live quiso concluir su segunda edición:
“Queremos cerrar con arte y belleza. Queremos dejar el mensaje de que los seres humanos podemos crear cosas bellas, hermosas y en armonía con la naturaleza”.
Kennedy también fue contundente sobre el escenario económico que enfrenta el mundo:
“Se acabaron las alternativas. No hay una forma en que la economía mundial y la economía de México puedan seguir funcionando si no pagamos a la naturaleza lo que debemos”.
Durante NAT5 Live Marketplace, la conversación partió de una premisa: la crisis ecológica ya es también una crisis económica. La pérdida de biodiversidad, el deterioro de los ecosistemas y la sobreexplotación de recursos tienen consecuencias directas sobre empresas, cadenas productivas, comunidades y economías completas.
Por ello, el encuentro buscó impulsar una visión en la que conservar y regenerar naturaleza deje de entenderse únicamente como responsabilidad ambiental y se convierta también en una decisión económica, empresarial y financiera.
Guillermo Hinojos, CEO de NAT5, despidió la segunda edición ante más de 500 asistentes, agradeciendo a proyectos, especialistas, aliados y participantes que formaron parte de las dos jornadas.
NAT5 Live 2026 terminó así con una imagen distinta a la habitual en un encuentro sobre economía y sostenibilidad: 47 modelos caminando entre más de 300 piezas creadas bajo principios de circularidad.
Un cierre que resumió el mensaje de esta edición: si hemos consumido más de lo que el planeta puede seguir entregando, el siguiente paso no es solamente conservar. Es regenerar.
