Mujeres rurales, indígenas y de las periferias llamaron a las y los diputados fortalecer las políticas y asignar presupuestos suficientes para hacer frente al cambio climático, que provoca severos impactos en los territorios como la pérdida de la producción agrícola, impactos a la salud y escasez en la disponibilidad agua. Estos impactos se agudizan en las mujeres, pues se les incrementa la carga de trabajo y la provisión de cuidados.
En el Foro de Mujeres frente a la Crisis Climática realizado en la Cámara de Diputados, Beatriz Olivera, directora de Energía, Género y Ambiente (ENGENERA), resaltó la necesidad de “reasignar el gasto del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027, ya que el 80 por ciento de los recursos del Anexo Transversal 16 para atender Cambio Climático, están destinados al desarrollo de infraestructura ferroviaria, a Petróleos Mexicanos y al programa Sembrando Vida”.
Detalló que “estos programas, si bien pueden contribuir a mitigar la emisión de gases contaminantes, no sabemos en qué medida lo hacen, porque no se cuenta con esos datos y estos programas no atienden las principales problemáticas que aquejan a las comunidades por la crisis climática ni tienen perspectiva de género”.
Ibet Azcona Cabrera, autoridad comunitaria de Comitancillo, Oaxaca, resaltó que “la crisis climática nos está dejando sin tierra, sin cosecha y sin salud. Luego de la incidencia de un fenómeno climático extremo, como un ciclón o huracán, en los territorios se enfrentan enfermedades, la tierra se deslava, nos quita tiempo a las mujeres porque tenemos que dedicarlo a los cuidados de nuestros familiares que enferman”.
Además, destacó que las mujeres son las guardianas de los maíces nativos, porque son quienes cosechan y seleccionan las mejores semillas para los siguientes ciclos de siembra.
Sin embargo, subrayó que “la variabilidad climática está afectando los cultivos. Este año, por la sequía en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y otras regiones del país, no vamos a tener cosecha, todo lo sembrado se perdió. No tendremos granos básicos para nuestra alimentación, no habrá forraje para los animales de traspatio y no habrá ingresos por la venta de excedentes. Nos veremos en severas dificultas de por la pérdida de las cosechas”.
Ibet Azcona planteó que el apoyo a la producción agroecológica campesina debería ser una prioridad en el presupuesto, pero eso no se ve reflejado”, por lo que exigió a los legisladores a asignar recursos suficientes para fortalecer la agricultura campesina, particularmente de las comunidades indígenas y con perspectiva de género.
En el medio rural las mujeres tienen menor acceso a la tierra, al aprovechamiento de los recursos naturales, a los cargos de representación y a la toma de decisiones sobre el territorio. Estas condiciones las hacen más vulnerables a los impactos climáticos.
De acuerdo con datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cuando las catástrofes climáticas golpean, las mujeres, niñas y niños tienen 14 veces más probabilidades de morir en comparación con los hombres.
Beatriz Olivera resaltó que hay evidencia suficiente que demuestra que “no se viven de la misma manera los impactos de la crisis climática entre géneros ni entre los distintos estratos socioeconómicos, por lo que el presupuesto para hacer frente al cambio climático debería reflejar esta distinción y asignar recursos suficientes para fortalecer la resiliencia de las mujeres frente a la crisis climática”.
No obstante, en los hechos, acusó que “los recursos del Anexo Transversal 16 de PPEF 2027 se concentran en la construcción de infraestructura ferroviaria y dejan a la deriva otros temas que son fundamentales”.
En su intervención en el Foro, la diputada Xochitl Zagal, de MORENA, planteó la necesidad de establecer mesas de dialogo sobre la asignación presupuestaria para tratar de fortalecer las partidas para cerrar la brecha de género en el combate al cambio climático.
El diputado Jesús Cuanalo, del PVEM, destacó la relevancia de las mujeres rurales como protectoras de la naturaleza, no obstante, enfrentan múltiples desigualdades y retos en la vida diaria; como la falta de seguridad menstrual, la falta de acceso a la educación y la excesiva carga de cuidados.
Finalmente, la diputada Laura Ballesteros, de Movimiento Ciudadano, coincidió en que México vive una crisis ambiental que tiene que ser atendida. Acusó que el país ocupa el cuarto lugar en asesinatos de personas defensoras del territorio, el medio ambiente y los derechos humanos.
También llamó a fortalecer el dialogo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para buscar una mejor distribución de los recursos y fortalecer las políticas para hacer frente al cambio climático.
