¿Qué tienen en común un rollo de sushi, una pizza recién salida del horno y un queso artesanal producido en el Estado de México? La respuesta es Pizzushi, la nueva propuesta de Sushi Hoko-Ki & Ramen que reúne tres universos gastronómicos en un mismo bocado: Japón, Italia y México.
La idea nació lejos de la cocina. Durante un viaje hacia Querétaro, una parada en carretera llevó al equipo de Sushi Hoko-Ki a probar un queso que llamó particularmente su atención.
Al preguntar por su origen descubrieron que provenía de productores artesanales de Aculco, Estado de México. La curiosidad los llevó posteriormente hasta este municipio para conocer distintas variedades y explorar cómo incorporarlas a una nueva propuesta gastronómica.
El reto no consistía simplemente en colocar sushi sobre una pizza. La intención era conseguir que ambas preparaciones conservaran su identidad y, al mismo tiempo, funcionaran como un solo platillo. Para lograrlo, el equipo realizó pruebas con masas, salsas, temperaturas, tiempos de cocción y diferentes combinaciones de ingredientes hasta encontrar el equilibrio entre ambas técnicas.
La Pizzushi conserva del universo japonés elementos fundamentales como el alga, el arroz y la técnica de elaboración del rollo; mientras que de la cocina italiana retoma la masa, el horneado, una reinterpretación de la salsa pomodoro, aceite de oliva y albahaca. México funciona como el tercer componente de la propuesta. La preparación incorpora queso ranchero artesanal de Aculco, hortalizas y quelites, además de sabores reconocibles para el paladar nacional. Dependiendo de la temporada, se utilizan variedades como quelite cenizo y berros, que aportan frescura y una textura ligeramente crujiente para equilibrar elementos más intensos como el queso, la salsa y el propio sushi.
“Hoy el consumidor está mucho más dispuesto a experimentar. Existe una curiosidad gastronómica mayor: la gente quiere sorprenderse y probar algo que pueda reconocer, pero que al mismo tiempo le ofrezca una experiencia nueva. Eso también nos obliga a seguir evolucionando, conservando nuestra esencia, pero encontrando nuevas maneras de expresarla”, explica Hugo Morales, uno de los fundadores de Sushi Hoko-Ki & Ramen.

Uno de los principales desafíos para materializar el concepto fue la temperatura. El arroz para sushi requiere condiciones específicas de humedad, textura y consistencia, mientras que la pizza debe llegar caliente y con el queso gratinado. El equipo trabajó con diferentes temperaturas, tiempos y procesos de horneado hasta conseguir que la pizza llegara caliente sin sacrificar la textura del sushi.
El desarrollo gastronómico estuvo encabezado por el chef Sergio Landín Hernández, chef corporativo de Sushi Hoko-Ki desde hace más de 18 años, junto con el equipo de cocina.
Landín cuenta con experiencia en cocina japonesa e internacional, además de conocimientos en panadería y repostería.
El resultado busca que el primer contacto recuerde a una pizza, masa, salsa, queso y hortalizas, para después revelar el sushi a través del arroz, el alga, la proteína y los sabores propios del rollo. La intención es que ambos perfiles puedan reconocerse por separado y terminen encontrándose en un mismo bocado. Pizzushi llega en cuatro versiones saladas: Quesito, Conito, Exótico y Rollo Arrachera, disponibles en presentación personal o mediana para compartir entre dos personas. Los precios van de $147 a $279 pesos, dependiendo de la variedad y presentación.
Pizzushi estará disponible a partir del 7 de septiembre de 2026 en Sushi Hoko-Ki & Ramen, ubicado en José de Emparán 9, colonia Tabacalera, Ciudad de México.
