Covestro, fabricante de materiales poliméricos de alto desempeño, ha desarrollado una tecnología de recubrimiento directo para plásticos que transforma la forma en que se diseñan y fabrican componentes plásticos automotrices, al eliminar la necesidad de pintura en piezas interiores y exteriores visibles del vehículo.

Esta tecnología, resultado de más de 10 años de Investigación y Desarrollo, representa un cambio en un nicho que ha permanecido prácticamente sin modificaciones durante más de tres décadas: la pintura para plásticos en la industria automotriz.

Eficiencia, diseño y sostenibilidad en un solo proceso

El recubrimiento directo integra color, textura y acabado durante el proceso de inyección del plástico, mediante la combinación de policarbonato y un recubrimiento de poliuretano. El resultado son piezas listas para ensamblarse, sin procesos adicionales de pintura y curado.

Esta tecnología está enfocada en componentes plásticos no estructurales, como facias, parrillas, molduras exteriores, carcasas de espejos y elementos interiores decorativos, sin intervención en partes metálicas o de seguridad del vehículo.

“Estamos sustituyendo un proceso largo, costoso y altamente contaminante por uno mucho más eficiente y sostenible, sin sacrificar diseño ni calidad”, explicó Jaen Flores, Gerente de ventas, y Gerente Técnico y de Mercadotecnia, en el área de Plásticos de Ingeniería, en Covestro México.

Frente a los procesos tradicionales, la tecnología de recubrimiento directo tiene una propuesta de valor clara:

  • Reducción de pasos de producción y mejor manejo de piezas, lo que lleva a una disminución del tiempo de ciclo.
  • Potencial de reducción de costos y de CO₂.
  • Menor desperdicio gracias a la baja en tasas de rechazo (por ejemplo, en defectos de pintura).
  • Nuevas combinaciones de materiales y nuevas posibilidades de diseño de piezas.
  • Inversión inicial y barrera de entrada comparativamente bajas, versus el recubrimiento por aspersión convencional.
  • Capacidades de escalamiento flexibles.
  • Propiedades mecánicas mejoradas, versus piezas recubiertas con sistemas de pintura a base de solventes.

Mayor durabilidad y nuevas posibilidades estéticas

Además de la eficiencia operativa, el recubrimiento directo amplía las posibilidades de diseño en componentes plásticos visibles, permitiendo acabados aperlados, texturizados o efectos tipo cristal, imposibles de lograr con pintura convencional.

Las piezas fabricadas con esta tecnología duplican su vida útil frente a las pintadas; con mayor resistencia a rayaduras, radiación UV e intemperismo, sin pérdida de color ni necesidad de repintado.

“Después de 15 años de exposición, una pieza con recubrimiento directo puede mantener una apariencia similar a la de una pieza pintada con apenas cinco años de uso”, añadió Jaen Flores.

Impulso a la economía circular

Otro diferenciador clave es la reciclabilidad. Al estar compuestas por materiales compatibles, estas piezas pueden reciclarse como un solo material, a diferencia de los plásticos pintados, cuyo reciclaje es complejo y costoso.

“Eliminar la pintura no solo optimiza el proceso y resuelve un reto histórico de reciclaje en la industria, también reduce de forma significativa las emisiones asociadas a los procesos tradicionales de recubrimiento”, señaló Jaen Flores, Gerente de ventas, y Gerente Técnico y de Mercadotecnia, para Plásticos de Ingeniería, en Covestro México.

Adopción y desarrollo global

Actualmente, la tecnología está siendo adoptada por fabricantes automotrices de alta gama, donde la innovación, el diseño y la sostenibilidad son factores clave. Por este motivo, Covestro prevé que su implementación se extienda progresivamente a otros segmentos.

El desarrollo ha sido global, con participación estratégica de Covestro México en el análisis de mercado para Norteamérica, y en la producción de componentes clave del sistema.

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