- En el mundo murieron 1.16 millones de personas en accidentes viales en 2025
- Los ahorros económicos superarían los 112.233 millones de pesos al adoptar una mejor seguridad vial: UNAM
- Sector de motociclismo; libres del hackeo en sus sistemas operativos: BAJAJ
En aras de consolidar una mayor seguridad en las calles, carreteras y autopistas en México, se requiere de consolidar diversos rubros, como es el nuevo precepto de la “ciberseguridad vial”. Cabe mencionar que hace unos años se dieron los primeros pasos de la inclusión de la Inteligencia Artificial (IA) en controles del tránsito, unidades motor, semáforos, cámaras de vigilancia, etc.; sin embargo, un rubro que presenta diversos desafíos es la ciberseguridad de la unidad motor y lo que eso significa para el peatón.
Un ejemplo de la urgencia de actuar en la protección humana en los caminos, son los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), donde se señala que en 2025 se registraron 17,082 muertes por accidente de transporte. Si se observa la última década (2015-2024), el panorama es aún más amplio:en zonas urbanas y suburbanas se contabilizaron 3 millones 613,224 accidentes de tránsito terrestre.
Además de las pérdidas humanas, los accidentes representan un alto costo económico para las familias, empresas y autoridades. Datos del Observatorio Analítico de Siniestros con Seguro (OASIS) de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) indican que entre enero y noviembre de 2025 se registraron 566,820 colisiones de vehículos asegurados en México, un aumento de 8% respecto al mismo periodo de 2023. Por ello, es urgente que se intervenga en todo rubro, como es la ciberseguridad.
La AMIS también reportó un incremento en los siniestros que involucran personas lesionadas y ha señalado que factores como el exceso de velocidad, las distracciones por el uso del celular, el consumo de alcohol y el incumplimiento de las normas de tránsito siguen entre las principales causas asociadas a los accidentes viales y la urgente necesidad de consolidar la seguridad vial en el país.
Rodolfo Castro, director de Ingeniería de Ventas para América Latina en Sophos –empresa enfocada a la ciberseguridad-, indicó que la nueva movilidad no solo implica cambiar motores de combustión por motores eléctricos; también conlleva conectar vehículos, estaciones de carga, sistemas de pago, redes eléctricas y centros de operación a un software. Donde el riesgo no está únicamente en el vehículo, sino en toda la cadena: el usuario, la aplicación, la electrolinera, la red corporativa del operador, la nube donde se procesan los datos y los sistemas que coordinan rutas, mantenimiento, telemetría o facturación. Por eso, la ciberseguridad vial debe diseñarse desde el inicio de la cadena de la movilidad (constructor-comprador-conductor-peatón), con una estrategia que combine prevención, detección, respuesta y monitoreo continuo de las unidades motor.
Abundó que el sector de transporte y seguridad vial enfrenta ciberiesgos muy concretos: interrupción de operaciones, manipulación de datos de ubicación, ataques de ransomware, robo de credenciales, compromiso de sistemas de gestión de flotas, alteración de información logística, ataques a infraestructura de carga eléctrica y accesos no autorizados a plataformas de monitoreo.
También existe un riesgo importante en los sistemas conectados entre sí. Por ejemplo, una empresa de transporte puede tener vehículos conectados, centros de despacho, aplicaciones móviles, sistemas de facturación, correo corporativo, redes Wi-Fi, dispositivos IoT, cámaras, sensores y sistemas en la nube. Si un atacante compromete una credencial o un endpoint vulnerable, puede intentar moverse lateralmente hacia otros sistemas más críticos que proteja a los operadores y los peatones.
Por eso, una defensa moderna debe ir más allá del antivirus tradicional. Se requiere visibilidad extendida, correlación de eventos, análisis de comportamiento y respuesta rápida. Ejemplificó que un sistema XDR permite investigar amenazas a través de múltiples capas —endpoint, firewall, email, cloud, identity y network— y brindar un monitoreo 24/7 por analistas expertos que pueden detectar, investigar y responder ante ataques activos.

Explicó que el impacto de no tener una ciberseguridad vial ahonda en el tema operativo, financiero, reputacional y, en ciertos escenarios, incluso físico. Un ciberatacante podría manipular información de ubicación, interrumpir rutas, afectar la disponibilidad de sistemas de despacho, bloquear plataformas mediante ransomware, robar datos sensibles o utilizar los sistemas comprometidos como punto de entrada hacia redes corporativas.
En una flota de transporte, el GPS y la telemetría no son solo herramientas de seguimiento; forman parte de la operación del negocio. Si esos datos pierden integridad, la organización puede tomar decisiones incorrectas sobre rutas, entregas, tiempos de respuesta o seguridad del conductor. Además, si los sistemas de administración están conectados con facturación, mantenimiento, inventario o atención al cliente, el ataque puede escalar rápidamente.
“México, como muchos países, enfrenta el reto de proteger infraestructuras que históricamente no fueron diseñadas pensando en ciberseguridad. Muchos sistemas operacionales o de control urbano pueden tener ciclos de vida largos, integración con proveedores externos y distintos niveles de madurez. Eso exige estrategias pragmáticas: visibilidad, segmentación, gestión de vulnerabilidades, monitoreo continuo y planes de respuesta. Por ello, creo que la clave está en adoptar plataformas abiertas e integradas que obliguen a reemplazar todo lo existente”, dijo.
Enfatizó que los peatones podrían verse afectados de forma indirecta o directa si un sistema conectado pierde disponibilidad, integridad o control. Por ejemplo, una interrupción en sistemas de semáforos, señalización inteligente o gestión de tráfico puede generar congestión, descoordinación vial o respuestas tardías ante incidentes. En el caso de vehículos conectados, la manipulación de datos o comunicaciones podría afectar decisiones operativas, rutas o alertas de seguridad.
“No se trata de generar alarma, sino de reconocer que la movilidad moderna depende cada vez más de sistemas digitales. Cuando esos sistemas fallan o son manipulados, el impacto puede salir del mundo virtual y reflejarse en la operación diaria de una ciudad”, subrayó.
El Instituto Mexicano del Transporte (IMT) informa que los vehículos actuales son plataformas digitales conectadas, no solo sistemas mecánicos. Integran sensores, redes internas, software, módulos inalámbricos y servicios en la nube. Esta conectividad mejora la operación, pero amplía la vulnerabilidad a un ciberataque. Un intruso puede comprometer datos, navegación, actualizaciones o funciones críticas. El riesgo ya no se limita al auto: incluye apps, servidores, infraestructura y proveedores.
Por ello, la ciberseguridad debe diseñarse desde el origen del vehículo. La protección no debe añadirse al final, sino acompañar todo el ciclo de vida. Se requieren autenticación, cifrado, gestión de riesgos y actualizaciones seguras. También es clave monitorear redes CAN, Ethernet automotriz y enlaces inalámbricos, y en el rubro social; la seguridad vial es un rubro indispensable para evitar sea protegida.
Al respecto, David González, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, informó que la ciberseguridad tiene gran relación con la movilidad tradicional y mayormente la electromovilidad, pues los automóviles modernos están altamente conectados, intercambian información con la web, conexión a aplicaciones, manejo de infraestructura urbana, manejo de data en la Nube, y un vehículo eléctrico es una computadora sobre ruedas; sus sistemas dependen de software y actualización de sus sistemas, que son fuentes de ataques de hackers, y es fundamental el proteger los datos y eso deriva en proteger al peatón. Por ello, se requiere de más controles de ciberseguridad.
Dijo que la seguridad vial tiene muchos peligros, pues la movilidad actual depende de muchos sistemas digitales, que manejan las cámaras de vigilancia, semáforos inteligentes, sensores de tráfico, plataformas de gestión de flotas y si son comprometidos pueden afectar a la movilidad humana, así como la seguridad de la persona con interrupción de servicios críticos, pues un ciberataque puede neutralizar los datos de vehículos o inutilizar plataformas que apoyan a las urbes inteligentes. Por ende, las empresas y gobiernos, como individuos particulares tienen que mantener actualizados estos apartados.
Añadió que en el escenario más grave de un ciberataque en una unidad móvil o una flotilla intervenida puede derivar en hurto de datos personales, de empresas o de gobierno, pues se impacta en la operación del vehículo o afectar la logística de una flotilla vehicular.
“Debe pensarse que al tener hakeada la computadora de un automóvil o sistema vial, deriva en no sólo pensar en un sistema digital sino en la repercusión de la movilidad de personas y los riesgos que pueden dañarles, pues el manipular los sistemas de semáforos o sistemas como el Metro en la Ciudad de México. No olvidemos que serían muy graves las afectaciones de señalizaciones viales en las calles, dichos riesgos ciberseguridad atañe a todos los ciudadanos. Este rubro es considerado una prioridad en la movilidad vial”.
Cabe mencionar que la seguridad vial y la movilidad futura serán confiables si incorporan resiliencia ante fallas y ciberataques. Proteger el software vehicular será tan importante como revisar frenos o neumáticos en las calles.
No debe dejarse de pensar que los hackers pueden vulnerar sistemas de frenado autónomo, control de crucero o manipulación de señales en vehículos modernos, lo que genera riesgos físicos y económicos. Lo cual, es posible con el uso de bloqueadores de señal (jammers) para anular el GPS, por lo que requieren tecnologías de ciberseguridad avanzada.
Debe tenerse en consideración que las tecnologías de Big Data y la Inteligencia Artificial (IA) pueden ser utilizadas para una movilidad más segura en México, pues gracias a herramientas y plataformas con dichas técnicas es posible anticiparse a los incidentes y así fomentar cambios conductuales de los choferes de unidades motor.
En México, los accidentes de tránsito continúan como un problema de salud pública. De acuerdo con el Informe de Salud Pública sobre la Situación de la Seguridad Vial 2023-2024, elaborado por la Secretaría de Salud, durante 2023 murieron 16 mil 772 personas por esta causa, con una tasa de 12.8 fallecimientos por cada 100 mil habitantes.
Otra normatividad que impacta en el tema de seguridad vial es la Ley General de Educación, que en su artículo 30, fracción XXIV, establece que el fomento de la educación vial es obligatorio. Sin embargo, se considera que su impacto es insuficiente para la movilidad nacional.
También debe aceptarse que las campañas de seguridad vial enfocadas tanto en conductores, peatones y menores de edad, no han permeado de la forma esperada, pues es evidencia que la violencia al volante sigue al alza. Además que, la señalética de las calles es insuficiente y no es respetada por los transportes privados o públicos, lo que incrementa el peligro en las carreteras y calles de las ciudades mexicanas.

También no debe olvidarse de la importancia de la cultura vial para las nuevas generaciones, en dicho tenor, Kosett Almendra, directora del Centro de Integración Juvenil del estado de Querétaro, indica que es esencial el consolidar una nueva cultura de la seguridad digital y vial en los jóvenes. “En nuestro caso, brindamos talleres y platicas para proteger sus datos en la web, así como el indicarles que se cuiden en las calles y no descuidarse al estar atentos a los celulares: Se les brindan clases de tránsito y de conducción. Así como platicas con autoridades viales. También se les hace saber que no deben brindar sus datos a desconocidos en Internet”.
LA ELECTROMOVILIDAD IMPULSA LA SEGURIDAD VIAL
Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación México (EMA), indicó que la seguridad vial puede verse beneficiada por las nuevas unidades eléctricas que circulan en las calles, debido a que existen muchas tecnologías que no son exclusivas de los vehículos eléctricos. “La electrificación generalmente está llegando acompañada de una nueva generación de plataformas digitales, cámaras, sensores y sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
Estos sistemas pueden ayudar a prevenir colisiones mediante frenado automático de emergencia, detección de peatones, monitoreo de punto ciego, mantenimiento de carril, control inteligente de velocidad y alertas de distracción o fatiga. “No debemos confundir estas asistencias con conducción completamente autónoma, pero sí representan pasos concretos para reducir errores humanos y accidentes. Las autoridades de seguridad vial ya consideran las tecnologías de prevención de colisiones como un componente central para mejorar la seguridad vehicular.
Sin embargo, la conectividad también permite detectar fallas, generar alertas, realizar diagnósticos remotos y, en ciertos vehículos, corregir problemas mediante actualizaciones de software sin esperar a que el usuario acuda físicamente a un taller. Es un cambio importante: el automóvil deja de ser un producto que permanece igual durante toda su vida y se convierte en una plataforma que puede continuar mejorando”, subrayó.
Ejemplificó la importancia de la electromovilidad se observa en que pese a un entorno económico complejo. Durante el primer semestre de 2026 se comercializaron más de 53 mil vehículos eléctricos e híbridos conectables entre las empresas que reportan información a la EMA, aproximadamente 23% más que en el mismo periodo del año anterior. Esto demuestra que existe una demanda creciente y que la transición no depende únicamente del ciclo económico. Además, se está trabajando en acelerar el despliegue de estaciones de carga, en donde la carga en casa y la carga rápida ven importantes crecimientos.
También se registrar un crecimiento importante de la tecnología nacional en este sector, pues “la electromovilidad no debe medirse únicamente por el número de vehículos completos fabricados en México. Ya que está generando nuevas capacidades nacionales en fabricación, instalación y operación de cargadores, desarrollo de software, sistemas de administración de energía, telemetría, financiamiento, mantenimiento, diagnóstico de baterías, capacitación técnica y servicios para flotillas.
El siguiente paso debe ser incrementar el contenido tecnológico mexicano: formar técnicos especializados, desarrollar proveedores, producir componentes, fortalecer investigación en baterías y electrónica de potencia, e incorporar capacidades nacionales en inteligencia artificial, protección de datos y ciberseguridad automotriz. Las empresas afiliadas a EMA ya están trabajando, desde el centro de reparación de baterías de CESVI, capacitación de conductores de VEMO, Academias para técnicos de BYD, Tesla, Geely, y JAC.

Añadió que las cosas están cambiando profundamente en la electromovilidad. Los asistentes de voz conectados con inteligencia artificial pueden ayudar al usuario a encontrar una dirección o una estación de carga, seleccionar una ruta, llamar a un contacto, consultar su agenda, programar una cita, hacer una reservación o modificar funciones del automóvil sin retirar las manos del volante. Con el fin último de ser sistemas que siempre estén monitoreando el camino y que, a diferencia de los conductores humanos, no se distraigan, no se cansen y siempre estén al tanto del entorno.
La prioridad para México debe ser construir confianza: contar con estándares claros, protección de datos, actualizaciones seguras, formación de técnicos, protocolos de atención a incidentes y reglas que impulsen la innovación sin frenar el desarrollo tecnológico.
SECTOR DE MOTOCICLETAS; LIBRE DEL HACKEO
Un sector, que se señala como libre de ciberataques y no representar un grave riesgo para conductores y peatones, son las motocicletas, al respecto, Cristian Labansat Hornelas, gerente de Mercadotecnia de Motodrive-BAJAJ, indicó que la seguridad vial es una responsabilidad compartida. En este caso, señaló que, fomentamos el concepto desde dos frentes: la tecnología del vehículo y la educación del usuario.
Por ello, “equipamos nuestras unidades con sistemas avanzados de frenado (como ABS) e iluminación LED de alta visibilidad para que el conductor vea y sea visto por los peatones, además, promovemos una cultura de conducción responsable a través de campañas de educación, en la difusión constante de buenas prácticas de manejo con nuestros programas de pruebas de manejo en diversas partes del país. También impulsamos el uso del equipo de protección adecuado en todo momento, el respeto al reglamento de tránsito y el mantenimiento preventivo de las motocicletas, ya que una unidad en óptimas condiciones contribuye a la seguridad tanto del conductor como de peatones”.
Aclaró que en el trabajo sobre la ciberprotección del sistema operativo de sus unidades motor, explicó que sus motocicletas utilizan una ECU (Unidad de Control Electrónico), también conocida como “computadora”, la función principal de esta unidad es realizar la inyección de combustible. Esta pieza funciona como el cerebro del motor y controla componentes clave del sistema de sensores y actuadores. Sin embargo, esta ECU no cuenta con ningún tipo de conexión wifi o datos móviles, por lo que no existe riesgo de hackeo.
“La seguridad vial sigue siendo uno de los principales retos de movilidad en México y requiere el compromiso de todos: autoridades, fabricantes, distribuidores y usuarios. Desde Bajaj creemos que la prevención comienza con la educación, el respeto a las normas de tránsito, el uso del equipo de protección y el mantenimiento adecuado de las motocicletas. Como marca, impulsamos iniciativas que promueven una conducción responsable”, dijo.

El directivo mencionó que realizan actualizaciones a su ECU por medio del escáner oficial, y aunque realmente las actualizaciones más comunes son al archivo hex file (o hex-file / hexa file). en las motocicletas es el programa o software que contiene el mapa de inyección electrónica, ajustes de combustible y correcciones que controlan el motor.
Indicó que México está viviendo una transformación importante en materia de movilidad. “Hoy los usuarios buscan opciones más eficientes, accesibles y con menor impacto ambiental. La motocicleta puede desempeñar un papel relevante dentro de esa evolución al ofrecer una alternativa que optimiza el consumo de combustible, reduce tiempos de traslado y contribuye a una movilidad más eficiente cuando se utiliza de manera responsable. Estamos comprometidos con esta transición, analizando constantemente el mercado para introducir tecnologías más eficientes que respondan a las demandas del usuario mexicano, además, creemos que el desarrollo de infraestructura, la educación vial y la innovación tecnológica serán fundamentales para impulsar una movilidad cada vez más sustentable”, subrayó.
CONVERSIÓN DE LEYES EN SEGURIDAD VIAL Y TECNOLOGÍA
David González, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, señala que algunos países tienen avances en ciberseguridad vial, pues no solo es manejo de datos, sino que es una afectación de la movilidad de todos los peatones como de daños económicos, etc. “En el caso de Europa, algunos de sus naciones han realizado avances en sus leyes para fortalecer las capacidades de ciberprotección vial; de esta manera, se trabaja con los fabricantes de vehículos, bajo la normativa UNCWP.29 que exige que toda la vida de las unidades móviles estén ciberprotegidas en todo su ciclo de vida.
Existen casos como es Alemania, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur que tienen centros de investigación para vehículos conectados a plataformas digitales. En donde se tienen ejercicios de simulación para identificar riesgos de hakeo.
Mientras que Rodolfo Castro, director de Ingeniería de Ventas para América Latina en Sophos, indica que la legislación en movilidad conectada todavía está evolucionando y varía por país e industria. Sin embargo, sí existen marcos y buenas prácticas que ya impactan este tipo de ecosistemas: protección de datos personales, resiliencia operativa, seguridad de infraestructura crítica, ciberseguridad industrial, gestión de riesgos de terceros y cumplimiento en ambientes cloud.
Debido a que en el sector de movilidad convergen varios mundos: automotriz, telecomunicaciones, energía, servicios financieros, logística, gobierno y ciudades inteligentes. Eso significa que una organización no debería esperar a que exista una regulación específica para cada componente; debe adoptar una postura de seguridad basada en riesgo, con controles preventivos, monitoreo continuo, capacidad de respuesta e indicadores claros de cumplimiento.
URGEN NUEVAS TECNOLOGÍAS PARA FRENAR MUERTES VIALES
La importancia del uso de la IA en la seguridad es evitar que los accidentes viales sigan al alza, pues en la actualidad cerca de 1.2 millones de personas mueren cada año y continúan siendo la principal causa de muerte entre los niños y jóvenes de entre 5 y 29 años. Aunque la cifra mundial ha disminuido un 21% desde 2011, los avances son insuficientes para alcanzar el objetivo de reducir a la mitad las muertes y lesiones de tránsito antes de 2030.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que según los datos más recientes, 1.16 millones de personas murieron en las carreteras en 2025, a pesar de que durante la última década se incorporó más de mil millones de vehículos al parque automotor mundial. Para la OMS, estas cifras muestran que todavía queda mucho por hacer para convertir la seguridad vial en una prioridad de salud pública.
Los datos de la OMS se dan a conocer cuando los líderes mundiales adoptan una nueva declaración de progreso de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) sobre seguridad vial. La declaración busca impulsar la acción mundial para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de reducir en un 50% las muertes y lesiones graves por accidentes de tránsito para 2030, en comparación con los niveles de 2021.
Por ello, es urgente que en México se fortalezcan las políticas de movilidad mediante la aplicación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, así como con acciones orientadas a mejorar la infraestructura, reducir riesgos y ciberproteger a los automóviles.

ALGUNOS ESTADOS AVANZAN EN DIGITALIZAR SU SEGURIDAD VIAL
En Ciudad Juárez, Chihuahua, se tienen semáforos operados con la tecnología de la inteligencia artificial y la instalación de cámaras vendrán a aportar bastante en el tema de seguridad de la ciudad, indica la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).
La Secretaría de Seguridad del Estado de México informó que apuesta al uso de IA como eje central de su estrategia de movilidad. Esta tecnología permitirá el reconocimiento facial y la lectura de placas vehiculares, medidas diseñadas para proteger a los ciudadanos.
En el municipio de San Juan del Río, Querétaro, la tecnología de transportes de carga apuesta por sistemas basados en IA que detectan distracciones, fatiga o abandono de carril, además de transmisiones automatizadas que reducen la carga de decisiones del conductor.
En la Ciudad de México, el gobierno estatal y la empresa DiDi firmaron un acuerdo de colaboración con el objetivo de prevenir incidentes, atender emergencias y agilizar los tiempos de respuesta, pero sobre todo monitorear en tiempo real los viajes de los usuarios y tener una adecuada seguridad vial.
En la ciudad de Campeche, Campeche, se ha modernizado la implementación de una solución avanzada de semaforización inteligente de Dahua Technology. Este proyecto pionero, primero en su tipo en Latinoamérica, ha permitido mejorar la movilidad, reducir la congestión vehicular y ofrecer mayor seguridad vial a los ciudadanos.
En Mérida, Yucatán, la Secretaría de Seguridad Pública estatal anunció uso de nuevas unidades móviles equipadas con IA, con cámaras inteligentes, energía solar y sistemas de videovigilancia, reforzarán el monitoreo del tránsito y la prevención de incidentes. Para fortalecer la seguridad vial y modernizar la infraestructura tecnológica del estado.
QUÉ AVANCES PERMITIRÁ CUMPLIR LA NOM-194-SE-2021
La NOM-194-SE-2021 regula los dispositivos y condiciones mínimas de seguridad que deben cumplir los vehículos ligeros nuevos vendidos en México, incluidos modelos fabricados en el país e importados.
Entre los principales requisitos se encuentran: Frenos antibloqueo (ABS); Control electrónico de estabilidad (ESC); Bolsas de aire; Pruebas de impacto frontal y lateral; Resistencia estructural; Cinturones de seguridad y sistemas de protección a ocupantes.
La NOM-194-SE-2021 fue diseñada para regular los sistemas de seguridad activa y pasiva en vehículos ligeros nuevos, pero no se encuentra alineada con estándares internacionales en seguridad carretera. Su cumplimiento pleno, sin embargo, representa el primer paso tangible para reducir la mortalidad vial.
Una investigación de la UNAM señala que de cumplirse la NOM-194-SE-2021, vigente desde 2021, y los reglamentos de Naciones Unidas; permitiría incorporar tecnologías avanzadas como el frenado automático de emergencia (AEBS), sistemas de control electrónico de estabilidad (ESC) y requisitos de protección a peatones, las muertes evitadas ascenderían a 5,437 por año y los ahorros superarían los 112,233 millones de pesos.
En México, pese a tener casi tres años, la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), en el último reporte a inicios del 2026, 11 gobiernos estatales que omiten cumplir con su obligación de garantizar el derecho a la movilidad segura. Las entidades que aún no han atendido esta responsabilidad prioritaria para salvar vidas son: Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas.
En dicho tenor, la Electro Movilidad Asociación México (EMA), explica que debe respetarse los parámetros internacionales del Reglamento 155 de Naciones Unidas, que establece sistemas de gestión de ciberseguridad vehicular; el Reglamento 156 regula la administración segura de actualizaciones de software; y la norma ISO/SAE 21434 incorpora la gestión de riesgos de ciberseguridad durante la vida del automóvil.

RECOMENDACIONES PARA EL BUEN CONDUCIR EN AUTOPISTAS
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) exhorta a los usuarios a seguir las recomendaciones básicas al transitar por la red de autopistas del país.
Utilizar el cinturón de seguridad: antes de iniciar su viaje póngase el cinturón de seguridad y verifique que quienes lo acompañan también lo hagan. Si viajan menores de edad, éstos deberán ir en la parte trasera en sillas especiales.
No usar el celular mientras conduce: las distracciones son un factor de riesgo. Al manejar por carretera, el uso del celular o cualquier otro dispositivo electrónico puede distraer y ocasionar un accidente.
Respetar los límites de velocidad: maneje con precaución y respete la velocidad máxima; ello evita la pérdida de control del vehículo y prevé la distancia de frenado en emergencia.
La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial establece los siguientes límites: automóviles, 110 kilómetros por hora; autobuses, 95 kilómetros por hora; transporte de carga, 80 kilómetros por hora.
Evite consumir de bebidas embriagantes: Manejar alcoholizado incrementa los accidentes.
Revisar el estado del vehículo antes de salir: es recomendable que antes de iniciar su viaje verifique el correcto funcionamiento de los frenos, las luces y los limpiaparabrisas; también revise la presión de las llantas y el nivel de gasolina, aceite y agua.
Las cifras del INEGI señalan que en el país son casi mil accidentes viales diarios en promedio durante la última década; más de 17 mil muertes solo en 2024; y casi 900 mil personas lesionadas en diez años.
