XIX Motorsports cerró la temporada regular de NASCAR México Series con una actuación que confirma el crecimiento de su proyecto. Diego Ortiz llevó el auto #19 Lamitex–Grupo CVA hasta la octava posición de la categoría Challenge en el Autódromo Miguel E. Abed, consiguiendo así un nuevo Top 10 en apenas la segunda carrera oficial de la escudería.

Después de partir desde la cuarta posición, Ortiz mantuvo durante buena parte de la competencia un paso competitivo dentro del grupo delantero de Challenge. El piloto capitalino aprovechó el conocimiento adquirido durante las prácticas y la clasificación para llevar una carrera ordenada en un escenario que exige precisión y concentración debido a sus altas velocidades.

La competencia presentó además un desafío adicional para el equipo. Una avería en el sistema de radio dejó a Ortiz sin comunicación con su spotter y los ingenieros durante prácticamente toda la carrera. Ante esta situación, el piloto tuvo que tomar decisiones directamente desde el auto y mantener el control de la estrategia mientras la prueba avanzaba con largos periodos bajo bandera verde.

Lejos de modificar el resultado que el equipo había planteado, el inconveniente se convirtió en una prueba más para la nueva estructura, que consiguió llevar el auto hasta la bandera a cuadros sin incidentes y con información valiosa para continuar afinando cada área del #19.

Mostrando la madurez de un piloto que ahora también comanda los hilos de su propia organización, Diego Ortiz descendió del auto #19 valorando el esfuerzo monumental de sus mecánicos. El capitalino enfatizó que, si bien rodar incomunicado en una de las pistas más rápidas del país altera cualquier plan de carrera, el haber concluido la prueba es un testimonio del excelente ensamble inicial del coche y de la robustez del proyecto a largo plazo.

“Fue una carrera complicada porque nos quedamos sin comunicación por radio durante casi todo el tiempo. En un óvalo tan rápido como Puebla, no tener al spotter y a los ingenieros para apoyarte representa un reto importante, especialmente porque tuvimos muy pocas pausas y había que tomar muchas decisiones directamente desde el coche.

A pesar de eso, estoy muy contento con el resultado. El auto tuvo un buen ritmo y pudimos mantenernos competitivos durante la carrera. Lo más importante era terminar, cuidar el coche y seguir sumando experiencia como equipo, y conseguimos las tres cosas.

Para nosotros ha sido un fin de semana muy positivo. En la clasificación conseguimos salir cuartos y ahora terminamos octavos de Challenge. Estamos viendo que el trabajo empieza a reflejarse en pista y eso nos motiva muchísimo para lo que viene. Ahora toca analizar todo lo que aprendimos, corregir los pequeños detalles y llegar todavía mejor preparados a Monterrey”, señaló Diego Ortiz.

Con el resultado obtenido en Puebla, XIX Motorsports concluye su primera temporada regular dentro de NASCAR México Series con una base cada vez más sólida. En sólo dos fines de semana de competencia, la escudería ha sumado experiencia en dos circuitos de características completamente diferentes y ha demostrado capacidad para adaptarse rápidamente a las exigencias de Challenge.

Para Diego Ortiz, el siguiente paso será continuar con esta evolución en las fechas restantes del campeonato. La información recopilada en San Luis Potosí y Puebla permitirá al equipo llegar a los próximos compromisos con una lectura más precisa del auto y una estructura cada vez mejor integrada.

El siguiente desafío para el auto #19 Lamitex–Grupo CVA será Monterrey, donde XIX Motorsports buscará mantener la progresión mostrada durante sus primeras participaciones y continuar convirtiendo cada carrera en un paso adelante.

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