Los tiempos en que el veterinario era solo para emergencias han quedado atrás. Hoy, las mascotas son miembros de la familia, una realidad que se vive en millones de hogares. De hecho, en México, según el Estudio sobre Tutores de Mascotas (POS) realizado por Mars Petcare, el 57% de las personas comparten su vida con al menos un perro y el 26% con un gato.

Esta conexión tan especial ha transformado por completo la medicina veterinaria. Aunque la práctica de cuidar animales tiene siglos de historia, la profesión veterinaria fue reconocida formalmente en 1761 en Lyon, Francia, con la fundación de la primera escuela dedicada exclusivamente a la salud animal (American Veterinary Medical Association, s.f.). Desde entonces, la figura del veterinario ha evolucionado de ser un “apagafuegos» a convertirse en un verdadero arquitecto del bienestar, un aliado clave para regalarle a esa mascota una vida más larga y feliz.

n el marco del Día Mundial del Veterinario, vale la pena celebrar esta nueva relación, una que ya no se basa en la reacción, sino en la prevención y el cuidado constante.

La tendencia es clara:  la inversión en bienestar animal ha crecido de manera importante, y la atención se ha movido de los tratamientos de emergencia a la medicina preventiva. La razón es simple, y es algo que los expertos no se cansan de repetir: es mucho más fácil, y un acto de amor más grande, mantener sana a una mascota que curarla cuando ya está enferma.

Afortunadamente, según el mismo estudio de POS, el 52% de los tutores de perro declaran llevar a sus mascotas al veterinario al menos una vez al año, siendo el principal motivo la aplicación de vacunas, seguido por revisión ante problemas de salud.

Los profesionales en bienestar animal saben bien que los cimientos de una vida saludable se construyen día a día en casa. Y para llevar esa ciencia al hogar, la nutrición es la herramienta más poderosa. Una alimentación formulada por expertos, como la de PEDIGREE®, se convierte en la manera de acompañarlos en cada etapa de su vida. Sus productos, respaldados por décadas de investigación, demuestran que no hay por qué elegir entre lo que les encanta y lo que les hace bien, garantizando que cada bocado sea tan nutritivo como delicioso.

Al final del día, tanto los tutores como los veterinarios buscan lo mismo: que ese compañero peludo de la familia viva la mejor vida posible.

Este Día Mundial del Veterinario es la excusa perfecta para que los tutores tomen un rol aún más activo. Agendar un chequeo anual y considerar al veterinario como el gran aliado en la salud de una mascota es, sin duda, la mejor fórmula para el bienestar.

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