La atención a la salud socioemocional debe ser un tema prioritario para las escuelas, oficinas o instancias gubernamentales; sin embargo, no se ha prestado la atención necesaria sobre el tema, debido a que es una problemáticas que no se ve, pero que afecta de manera transversal a las personas y a las comunidades. No deje de olvidarse de que el activo más importante de toda organización es la propia persona.

Debe tenerse en claro que existen problemáticas ocultas por este tema, y que no están siendo solucionadas, lo que a su vez intensifica sus efectos en el ánimo de los adultos y los menores de edad que actualmente padecen problemas de ansiedad y otras situaciones que afectan la salud física, síntoma que sí es visible.

La salud mental de los adultos masculinos continúa enfrentando barreras culturales y laborales en México. Datos recientes del estudio Factor Wellbeing 2025, elaborado por el Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI) de Tecmilenio, revelan que perciben menor apoyo emocional dentro de sus organizaciones en comparación con las mujeres. De acuerdo con la investigación, los hombres calificaron con 3.89 sobre 5 la percepción de que su empresa realmente se preocupa por ellos, cifra inferior al 3.91 registrado entre las mujeres.

Diversos estudios señalan que las condiciones de pobreza, violencia y falta de oportunidades durante la infancia y adolescencia aumentan la probabilidad de desarrollar trastornos mentales, que producen grandes costos a las familias.

Al respecto, la diputada federal Mónica Sandoval, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), enfatiza la relevancia que la salud socioemocional tiene en la construcción de una sociedad sólida y funcional. Por ello, se debe promover una educación socioemocional en las escuelas de niveles básicos y unidades médicas, así mismo, con otras propuestas que abonan a la inclusión, al respeto a los derechos humanos y a una vida libre de violencia para mujeres y menores de edad; aspectos que, sin duda, impactan en la salud emocional de las personas.

En el caso de los menores de edad, se estima que alrededor del 12% de los mexicanos entre 10 y 19 años (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF-) se encuentran afectados por uno o más problemas de salud mental, siendo el trastorno de ansiedad, déficit de atención, depresión, uso de sustancias y conducta suicida los más frecuentes.

Por su parte, Edith Hermosillo de la Torre, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, recalcó que el suicidio es la quinta causa de muerte en adolescentes de 10 a 19 años en el mundo; 45 mil 800 fallecen por esa causa cada año, de acuerdo con UNICEF (2022).

Mientras que en México, esa tasa en jóvenes de 15 a 19 aumentó el 114% desde 2017, lo cual habla de la urgente necesidad de tener intervenciones de salud mental en contextos comunitarios, donde todos los actores sociales colaboren en la prevención de este fenómeno.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el tener una buena salud mental en las niñas, niños y adolescentes les brinda confianza para que hablen sobre sus emociones y las reconozcan; les ayuda a establecer relaciones saludables con su entorno; les enseña a resolver problemas; les cubre necesidades básicas; y les permite pasar tiempo de calidad en familia.

 

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