Los padres cada vez más buscan educarse sobre el «por qué» detrás de cada decisión que toman y esto aplica también en la nutrición de los pequeños. Ya no se trata sólo de alimentar a sus hijos e hijas, sino de conocer cómo cada nutriente contribuye a su desarrollo integral. En este contexto, conceptos que antes parecían exclusivos de la comunidad científica, como la microbiota y los probióticos, han comenzado a formar parte de las conversaciones familiares.
Pero, ¿qué es la microbiota? Aunque el término pueda sonar complejo, se refiere a la comunidad de microorganismos que vive de manera natural en el intestino y que cumple funciones esenciales para el bienestar. Durante los primeros años de vida, este ecosistema aún se está formando, por lo que cuidarlo desde edades tempranas puede marcar una diferencia importante en el desarrollo infantil.
Uno de sus principales beneficios está relacionado con el sistema inmunológico. De hecho, cerca del 80% de las defensas del organismo se encuentran en el intestino, por lo que una microbiota equilibrada ayuda a fortalecer la respuesta inmune y actúa como una barrera natural frente a microorganismos dañinos. Esto puede traducirse en menos infecciones, especialmente respiratorias. Además, un intestino saludable favorece una mejor absorción de nutrientes, contribuyendo al bienestar general de los niños.
«Cuando hablamos de crecimiento infantil, solemos pensar en estatura o peso, pero el bienestar de los niños va mucho más allá. Un sistema inmune protegido puede ayudar a que los pequeños se encuentren listos para jugar, aprender y descubrir el mundo que los rodea», explica Verónica Copka, nutrióloga y vocera de NIDO Kinder 1+.
Los nutrimentos que apoyan al sistema inmune de tu pequeño
Para mantener una microbiota saludable, la alimentación desempeña un papel fundamental. Además de una dieta equilibrada, algunos ingredientes funcionales, como probióticos probados como el Lactobacillus rhamnosus, pueden ayudar a mantener el sistema inmune protegido. Este efecto se complementa con nutrimentos esenciales como las vitaminas A, C y D, así como minerales como el hierro y el zinc, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunológico.
En esta etapa de crecimiento, opciones diseñadas para cubrir las necesidades nutricionales de los niños de entre 1 y 3 años, como NIDO® Kinder 1+, aportan nutrimentos importantes para su desarrollo e incluyen el probiótico Lactobacillus rhamnosus. La evidencia científica también muestra que este probiótico puede ayudar a reducir hasta en un 40% el ausentismo en guarderías debido a enfermedades comunes*.
Hoy sabemos que el bienestar infantil va más allá de evitar enfermedades. Fortalecer el sistema inmune desde los primeros años puede sentar las bases para que los niños crezcan sanos, activos y preparados para cada nueva etapa de su desarrollo. Los expertos en nutrición infantil de NIDO® nos dejan las tres acciones clave para blindar su bienestar intestinal desde hoy:
1. Alimentos especializados: El exceso de azúcares añadidos es el enemigo número uno de las bacterias buenas del intestino. Acostúmbrate a leer las etiquetas y prioriza opciones que, como NIDO® Kinder 1+, tiene 0% azúcar añadida y aporten nutrientes.
2. Sumar probióticos a su rutina diaria: Así como tú buscas tus jugos verdes o suplementos, los niños también necesitan nutrientes que lo protejan. Ofrecerles alimentos o productos adicionados con probióticos probados como el Lactobacillus rhamnosus ayuda a repoblar su intestino con microorganismos buenos.
3. Dejar que jueguen, se ensucien y exploren: El exceso de limpieza extrema a veces juega en contra. Permitir que tu hijo interactúe con la naturaleza, juegue con la tierra del jardín o conviva con mascotas ayuda a que su sistema inmune reconozca el entorno y fortalezca su microbiota de forma natural, además, permita que tenga nuevas experiencias que enriquecen su desarrollo físico, emocional y social. ¡La inmunidad es su escudo, déjalo ponerse a prueba en el mundo real!
Una buena nutrición durante los primeros años de vida es una inversión para el futuro. Cuidar la microbiota intestinal y fortalecer el sistema inmune puede ayudar a que los niños tengan más energía para jugar, aprender y disfrutar cada nueva experiencia, sentando las bases para un desarrollo integral.
