El anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la autoridad educativa federal sobre la asignación extraordinaria de 800 millones de pesos al sistema educativo de Oaxaca representa una oportunidad relevante para atender parte de los rezagos históricos que han vulnerado el derecho a aprender de niñas, niños y adolescentes en la entidad y se agravan con la pérdida recurrente de clases por conflictos magisteriales.
Desde Mexicanos Primero reconocemos que Oaxaca requiere atención prioritaria para enfrentar los problemas educativos que, por décadas, han afectado a millones de estudiantes. Sin embargo, toda asignación de recursos públicos debe sustentarse en una planeación rigurosa, con metas claras y mecanismos efectivos de transparencia y rendición de cuentas.
Un estado con rezagos persistentes que afectan el aprendizaje
Oaxaca es una de las entidades con mayores niveles de dispersión poblacional y pobreza. Con más de 4.1 millones de habitantes y 570 municipios —el mayor número del país—, casi la mitad de su población vive en localidades rurales dispersas menores de 2,500 habitantes. Además, es un estado con una alta proporción de población indígena: cerca del 66% así se autoidentifica y alrededor de un tercio es hablante de lengua indígena. La pobreza afecta a más de la mitad de sus habitantes y la pobreza extrema alcanza a una quinta parte. Estas condiciones constituyen un desafío estructural para garantizar una educación equitativa para todas las niñas, niños y adolescentes.
Los desafíos educativos del estado están plenamente identificados. Oaxaca registra un promedio de escolaridad de 8.5 años, equivalente a segundo de secundaria, por debajo del promedio nacional de 9.7 años. A nivel nacional, en este indicador Oaxaca ocupa la posición 31 de 32, solo por arriba de Chiapas. La tasa de analfabetismo en la entidad es una de las más altas del país, junto con Chiapas y Guerrero. Mientras en México la tasa promedio de analfabetismo es de 5%, Oaxaca se ubica en el tercer lugar: el 11.2% de la población de 15 años y más no sabe leer ni escribir.
La magnitud del sistema educativo estatal refleja también el tamaño del reto:
- 809,297 estudiantes en educación básica pública.
- 13,141 escuelas públicas de educación básica.
- 56,016 docentes.
- Más de 179,000 estudiantes en modalidades indígenas de preescolar y primaria.
- 1,920 preescolares indígenas y 1,810 primarias indígenas, una de las redes más amplias del país.
Estas cifras —disponibles en la plataforma Monito, Monitoreo Educativo de Mexicanos Primero— muestran que cualquier estrategia para reducir el rezago educativo en Oaxaca requiere intervenciones focalizadas, sostenidas y evaluables.
Infraestructura educativa: el rezago persiste
Las condiciones materiales para aprender siguen siendo uno de los principales desafíos, como lo evidenció el estudio “Lo básico no está garantizado”, de Mexicanos Primero. Entre los más urgentes se encuentran: escuelas sin servicios básicos, falta de accesibilidad para estudiantes con discapacidad, baja conectividad, carencias de infraestructura.
En educación básica pública:
- Solo 20.3% de los preescolares cuentan con servicios básicos completos.
- Apenas 28.8% de las primarias tienen acceso integral a servicios básicos.
- En secundaria, la cifra asciende a 33.3%.
En escuelas indígenas la situación es aún más crítica:
- 26.7% de los preescolares cuentan con servicios básicos completos
- Solo 22.9% de las primarias disponen de ellos
La brecha también es evidente en materia de accesibilidad.
La disponibilidad de infraestructura adaptada para estudiantes con discapacidad es extremadamente baja:
Cuentan con infraestructura adaptada:
- 0.65% de los preescolares públicos
- 2.5% de las primarias
- 3.4% de las secundarias
En escuelas indígenas:
- 0.38% de los preescolares
- 1.25% de las primarias
Brecha digital: un obstáculo para el aprendizaje
El acceso a internet sigue siendo extremadamente limitado:
- Solo 1.1% de las escuelas públicas de educación básica tienen conectividad
- 3.3% de las primarias
- 10.8% de las secundarias
Las cifras son todavía menores en modalidades indígenas:
- 0.44% de los preescolares tienen internet
- 1.98% de las primarias cuentan con conectividad
¿Qué podría hacerse con 800 millones de pesos?
Ante este panorama, el recurso extraordinario podría contribuir a atender algunos problemas concretos que afectan directamente el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes. Entre las prioridades en las que podría generar avances se encuentran:
- Garantizar agua, electricidad, sanitarios funcionales y servicios para lavado de manos en escuelas con mayores carencias.
- Rehabilitar planteles con deterioro estructural.
- Dotar de conectividad a escuelas rurales e indígenas.
- Adecuar infraestructura para estudiantes con discapacidad.
- Fortalecer la atención en escuelas multigrado e indígenas.
- Cubrir vacantes de personal docente y directivo en zonas de difícil acceso.
- Implementar estrategias de recuperación de aprendizajes tras las interrupciones provocadas por paros y suspensiones de clases.
- Incrementar la inversión en formación continua docente, considerando que a nivel nacional el presupuesto equivale, aproximadamente a 94 pesos anuales por maestro.
¿Qué representan 800 millones de pesos para el sistema educativo?
Estimaciones de Mexicanos Primero muestran que una bolsa de este tamaño podría:
- Llevar servicios básicos a alrededor de 3,100 escuelas, a un costo promedio estimado para 252 mil pesos por plantel para atender carencias de agua, electricidad, lavamanos y sanitarios –las condiciones mínimas para que una escuela pueda funcionar dignamente.
- Financiar el mantenimiento anual de cerca de 3,500 planteles, que es fundamental para garantizar condiciones seguras para estudiantes y docentes.
- Adaptar más de 21,000 escuelas para personas con discapacidad, a un costo promedio estimado de 36,800 pesos por plantel para la instalación de rampas y barandales, lo que ampliaría significativamente las condiciones de inclusión educativa.
- Cubrir cerca del 84% del costo anual de internet para todas las escuelas públicas sin conectividad pedagógica, o adquirir 160,000 computadoras o tabletas de uso educativo.
Según el estudio de infraestructura educativa de Mexicanos Primero, durante el ciclo escolar 2021–2022:
- Solo 64.8% de las escuelas del país contaban con todos los servicios básicos
- 29.3% disponían de internet con fines pedagógicos
- 23.4% tenían infraestructura adaptada para personas con discapacidad
Las mayores carencias se concentraban en planteles indígenas, comunitarios, telesecundarias y escuelas rurales, con fuerte presencia en Oaxaca.
Oaxaca: desafíos estructurales que exigen decisiones responsables
Oaxaca enfrenta rezagos educativos persistentes que se entrelazan con profundas desigualdades sociales y territoriales. Es una entidad caracterizada por una alta diversidad cultural e indígena, una importante dispersión rural de la población y niveles de pobreza superiores al promedio nacional. La combinación de una población predominantemente indígena, una elevada ruralidad y persistentes rezagos sociales constituye uno de los principales retos para las políticas educativas.
Por ello, una asignación extraordinaria de 800 millones de pesos, sin planeación rigurosa, sin metas verificables y sin mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas, corre el riesgo de convertirse en una oportunidad perdida para garantizar el derecho a aprender.
