El mercado mexicano de belleza y cuidado personal
atraviesa un momento de transformación acelerada. La búsqueda por fórmulas más eficientes,
sensorialidades superiores y alternativas más responsables con el entorno está elevando el
estándar de desempeño en toda la industria. Este cambio está redefiniendo los criterios de
diferenciación y competitividad en un mercado cada vez más sofisticado, donde el cuidado
personal también se ha convertido en una forma de consentir y regalar bienestar.
En este escenario, la ciencia de materiales se ha convertido en el motor invisible que redefine
cómo se desarrollan y funcionan los cosméticos, habilitando nuevas propuestas de valor para
marcas que buscan destacar en un entorno de mayor exigencia.
Dow, líder global en ciencia de materiales, identifica las tendencias tecnológicas que están
definiendo la siguiente generación de productos de belleza en la región.
“Hoy, las marcas necesitan soluciones que aseguren estabilidad, alta resistencia, mejor
experiencia sensorial y, al mismo tiempo, menor impacto ambiental. Nuestro portafolio combina
innovación científica con desempeño comprobado para ayudar a las empresas a responder a un
consumidor cada vez más exigente”, afirma Thays dos Santos, Gerente de Marketing de Dow en
América Latina.
De acuerdo con Nielsen y el reporte Mintel Global Beauty & Personal Care 2024, los
consumidores en América Latina buscan fórmulas que no solo prometan beneficios, sino que
mantengan su desempeño bajo distintas condiciones de uso, desde climas cálidos y húmedos
hasta actividades que requieren larga duración. En este contexto, Dow identifica cuatro atributos
invisibles que hacen la diferencia entre un producto promedio y uno de alto desempeño.
1. Texturas ligeras que funcionan en distintos contextos: La experiencia sensorial es hoy un
diferenciador estratégico para las marcas. Las nuevas fórmulas de hidratantes y protectores
solares están apostando por texturas más ligeras y de rápida absorción.
En condiciones de humedad elevada, una textura pesada puede sentirse incómoda sobre la piel
y afectar la experiencia de uso. Por eso, detrás de estas nuevas propuestas hay innovación en
materiales como siliconas modificadas y polímeros de alto desempeño que permiten lograr el
llamado “toque seco”: productos que se absorben casi al instante, ayudan a controlar el brillo y
no dejan sensación grasosa.
Los formatos gel-to-cream también han ganado protagonismo, ofreciendo frescura inicial y
transformación en una hidratación ligera, elevando la percepción de calidad y sofisticación del
producto final.
2. Fórmulas con más protección en ingredientes sensibles: La incorporación de activos como
vitamina C y antioxidantes exige tecnologías que garanticen estabilidad frente a oxidación y
degradación.
Las microestructuras protectoras actúan como un “escudo” frente al aire, la luz y los cambios de
temperatura, permitiendo desarrollar fórmulas más estables y resistentes. Esto se traduce en
productos que mantienen su potencia durante todo su ciclo de uso, fortaleciendo la propuesta
de valor de las marcas y reduciendo riesgos asociados a pérdida de eficacia.
3. Innovación water-smart, menos agua, más desempeño: La tendencia hacia productos sólidos,
concentrados y de bajo enjuague está transformando la industria del cuidado personal. Gracias
a avances en ciencia de materiales, hoy es posible desarrollar shampoos y acondicionadores
sólidos con espuma estable y textura cremosa, así como sérums ultraconcentrados con mayor
concentración de ingredientes activos y menor contenido de agua.
Además de responder a criterios ambientales al reducir el consumo hídrico, estas soluciones
permiten optimizar procesos productivos, mejorar eficiencias en la cadena de suministro y
reducir peso y volumen en transporte y almacenamiento, impactando positivamente la
estructura operativa.
4. Ingredientes responsables y procesos más limpios: Con más del 70% de los consumidores
latinoamericanos priorizando marcas con compromisos ambientales, la integración de materias
primas renovables y alternativas upcycled se convierte en un elemento estratégico.
El uso de ingredientes recuperados y tecnologías basadas en recursos renovables permite
avanzar hacia portafolios con menor huella ambiental sin comprometer textura, estabilidad ni
desempeño técnico, fortaleciendo la competitividad en un entorno regulatorio y de consumo
cada vez más exigente.
¿Qué depara el futuro de esta gran industria?
El conocimiento técnico y la demanda de fórmulas más responsables están transformando el
comportamiento del consumidor. En mercados como México, los datos lo confirman: según
Kantar, el gasto de los hogares en el canasto de belleza creció 8% en los doce meses a marzo de
2022, y los tickets de compra de cuidado personal han aumentado 20%, al incorporar más
productos por visita, especialmente en categorías como maquillaje, cremas faciales, lociones,
fragancias y limpiadores faciales.
Este dinamismo refleja una migración hacia productos de mayor valor agregado y desempeño
diferenciado, que hoy también se posicionan como opciones relevantes en momentos de
consumo estacional, como el Día de las Madres, donde la elección de productos de cuidado
personal responde tanto a calidad como a experiencia.
En este entorno, la capacidad de integrar innovación científica con eficiencia operativa y atributos
ambientales sólidos será determinante para el crecimiento del sector. Para acompañar esta
evolución, Dow continúa desarrollando soluciones renovables y alternativas upcycled que
permiten a las marcas elevar su propuesta de valor sin sacrificar desempeño, consolidando una
nueva etapa de sofisticación en la industria de belleza en América Latina.
