Aunque cada vez más mujeres participan en los mercados financieros, una brecha clave persiste: invierten significativamente menos que los hombres, lo que podría traducirse en una menor acumulación de riqueza en el largo plazo.
En SURA Investments, las mujeres ya representan el 42% de los inversionistas. Sin embargo, en promedio destinan 44% menos capital que los hombres (USD 70,241 frente a USD 126,029), una diferencia que se observa en mercados como México, Chile y Perú y que refleja un desafío estructural más amplio en la construcción de patrimonio.
El avance, no obstante, es sostenido. En los últimos 24 meses, el monto promedio invertido por mujeres creció 29%, al pasar de USD 54,561 a USD 70,241. Tan solo en el último año, el incremento fue de 15%, señal de un creciente interés por tomar control de sus finanzas y participar activamente en la generación de riqueza.
“Cada vez más mujeres ven la inversión como una herramienta para fortalecer su independencia financiera y alcanzar objetivos de largo plazo”, señaló Lina Madrid, directora de Infraestructura e Inversiones Sostenibles en SURA Investments.
Aun así, el reto ha evolucionado. Ya no se trata únicamente de sumar más mujeres al mundo de la inversión, sino de cerrar la brecha en los montos invertidos. De no hacerlo, la diferencia podría ampliarse con el tiempo, limitando el potencial de crecimiento patrimonial femenino frente al de los hombres.“Cerrar esta brecha no solo es un tema de inclusión, sino de oportunidades: invertir más permite a las mujeres acelerar la construcción de patrimonio y mejorar su bienestar financiero en el tiempo”, añadió Lina Madrid.
En cuanto al perfil de inversión, el 42% de las mujeres se identifica como moderada, el 28% como conservadora y el 11% como agresiva, lo que muestra una preferencia por estrategias equilibradas. Además, el 80% invierte en fondos mutuos, con una adopción prácticamente total en países como México, Perú y Colombia.
El fenómeno se alinea con una tendencia global. De acuerdo con McKinsey & Company, cada vez más mujeres se sienten cómodas tomando decisiones financieras. Sin embargo, la diferencia en montos confirma que la brecha de género en inversión no es solo de participación, sino de escala, y que cerrarla será clave para lograr una mayor equidad en la generación de riqueza.
