En marzo, la inflación general fue 0.86%, por debajo del 0.90% del consenso, empujando la medición anual en 57 pb a 4.59%, por encima del rango meta de Banxico. Nuevamente, el principal catalizador fue la inflación no subyacente, que subió un fuerte 2.5% en el mes debido principalmente a la aceleración de 11% en frutas y verduras. El componente subyacente avanzó 0.38%, ligeramente por debajo de lo esperado, reduciendo la medición anual 5 pb a 4.45%. Como ya es habitual, los servicios siguen mostrando una elevada persistencia al avanzar 0.48% (la métrica anual se elevó en 6 pb a 4.51%). La inflación en bienes subyacentes mantiene su desaceleración, pero la medición anual sigue por encima del rango objetivo al registrar 4.33%.
¿Cómo han reaccionado los mercados?
En lo que va de la jornada, la bolsa mexicana avanza 0.33%, en línea con otros mercados de relieve; la curva de M bonos presenta caídas en tasas entre 2 y 6 pb en los nodos cortos y medios, mientras que los largos se elevan en torno de 1 y 6 pb, movimientos algo más agresivos que sus equivalentes en los Tesoros. El peso se aprecia 0.42%, en línea con el debilitamiento general y global del dólar.
¿Cuál es nuestra recomendación?
La tendencia al alza de la inflación ha empeorado rápidamente durante marzo, explicada por el salto en inflación no subyacente (la medición anual pasó de 1.34% en la primera quincena de enero a 4.92% en su última lectura); en la primera quincena, el detonante fue frutas y verduras, y en la segunda quincena, los energéticos, como consecuencia del súbito encarecimiento de los referentes internacionales de petróleo y gas. Por otro lado, los retos en inflación subyacente siguen presentes pese al estancamiento económico: aunque cesó la aceleración observada en enero, la inflación subyacente se mantiene consistentemente por encima del rango meta desde mayo del año pasado (el objetivo de 3% se alcanzó por última vez en agosto de 2016, hace casi diez años). Sin embargo, Banxico ha mostrado más interés en reducir la tasa objetivo por factores como el tipo de cambio y la atonía económica, por lo que la persistencia de la inflación no deberá alterar las acciones de la Junta de Gobierno, cuya guía apunta a una reducción adicional este año, probablemente en su próxima reunión. Dado el inminente fin del ciclo de relajación, y los riesgos inflacionarios crecientes no solo en México sino también en EE. UU. (y sus implicaciones en los Tesoros), mantenemos la postura neutral en renta fija local (la preferencia por duración nominal y corporativos sigue) y la preferencia por renta variable local.
Por: Mauricio Guzmán, head de Estrategia de Inversión de SURA Investments
