El Dr. Rodrigo Romero, coordinador de la Sociedad Mexicana de Vacunología, indicó que la vacunación en los adultos es una prioridad en el país; pues las jornadas nacionales en el tema, no deben ser solo para los menores de edad, aunque se tiene el problema de falta de algunas vacunas en el país.
Señaló que la tosferina y sarampión están resurgiendo y naciendo nuevos males que los adultos no tienen las defensas adecuadas.
Indicó que a nivel nacional se debe abogar por una vacunación de adultos y crear un nuevo plan nacional de vacunas. Un ejemplo es la cobertura de rubéola es del 27.4 por ciento, en mayores de 20 años de edad; en mayores de 60 años en influenza solo un 49.1 por ciento solo ha sido inyectado.
Se tiene muy baja cobertura de vacunas en todas las edades, aunado a que instancias oficiales no tiene todas las inyecciones posibles, alertó.
Señaló que los cambios demográficos son un desafío en materia de salud y no olvidar que el vacunar a los adultos trae diversos beneficios sociales como. En países europeos que tiene a sus adultos de 40 años y trae beneficios de no tener picos de enfermedades y se registran ahorros en sistemas de salud oficial. Se estima que vacunar a los adultos equivale a 4,638 dólares de beneficio por el gasto de las inyecciones.
Sin embargo, en México se padece de la problemática de no tener a los mexicanos adultos en edad productiva para estar incluidos en el programa nacional de vacunación.
Se tiene que adoptar una mayor cultura de vacunación de adultos y que es una política a largo plazo; aunado a que instancias gubernamentales como privadas deben analizar uso de fondos adecuados para tener las vacunas suficientes.
Señaló que se busca que el gobierno federal debe actuar para mejorar la vacunación de adultos, con el objetivo de prevenir males respiratorias para evitar muertes por neumonía. Además de la detección temprana del cáncer cervicouterino.
Para ello, se necesita disponibilidad de vacunas, recomendación de las mismas, comunicación, logística, preparación, aplicación y seguimiento. “México no es prioridad para traer vacunas, desde políticas, mercado y causas sociales”, denunció.
