El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) informa que datos del INEGI subrayan que durante el tercer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1.0 por ciento, mayor al avance de 0.2 por ciento reportado el trimestre previo y superior al pronóstico promedio de 0.8 por ciento publicado en la Encuesta sobre las Expectativa, sin embargo, la inversión privada no crece.
Con este resultado, respecto al mismo trimestre del año pasado el PIB creció 1.5 por ciento, porcentaje que igualmente superó su avance previo de 1.0 por ciento y la estimación de los especialistas de 1.2 por ciento.
No obstante, la inesperada mejora del PIB en el tercer trimestre no implica que la economía haya iniciado un periodo de recuperación. De hecho, la evolución de los principales indicadores económicos continúa mostrando debilidad.
La inversión, que es el principal motor del crecimiento se debilita cada vez más rápido. Después de haber mostrado 17 meses consecutivos crecimientos anuales de dos dígitos, tan solo en cuatro meses se ha ubicado ya en terreno negativo.
Las cifras del INEGI indican que en agosto la inversión fija bruta registró una caída anual de 0.9 por ciento, la primera desde febrero de 2021.
Por tipo de comprador el INEGI solo publica cifras originales de inversión. En este entorno, se aprecia que la inversión pública fue la que registró el mayor descenso anual (7.4 por ciento) en agosto, acumulando cuatro meses a la baja.
En principio, esto se podría relacionar con los menores flujos de inversión debido a la conclusión de los proyectos del gobierno. Sin embargo, preocupa que los recursos para infraestructura no muestren un mejor comportamiento.
La inversión privada muestra un rápido descenso en su ritmo de crecimiento. En agosto tuvo una caída de 1.2 por ciento, su segunda baja desde febrero del 2021. Esto, además de poder estar relacionado con algunos proyectos del gobierno, también puede reflejar los elevados niveles de incertidumbre como consecuencia de un entorno de aprobación de cambios constitucionales de forma unilateral.
Sin duda el entorno es complejo, a lo que se anexa el ambiente internacional tras las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, para enfrentar temas como incertidumbre en el comercio exterior, aranceles, migración y la revisión del TMEC en los próximos años.
Esto refleja la preocupación sobre si el actual es un buen momento para invertir. De acuerdo con los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de octubre, 69 por ciento de las respuestas consideró que este no lo es.
