México es una nación privilegiada por su posición geográfica al estar al lado del mayor mercado del planeta, la zona de Norteamérica, situación propicia para aprovechar el movimiento global de empresas que se ha llamado “Nearshoring”, donde las industrias buscan tener a su lado a todas sus cadenas de proveeduría, sin embargo, existe un alto riesgo de desaprovechar este impulso económico por varios factores como son falta de suelo, bodegas, políticas federales, y un rubro muy preocupante es la falta de energía.

Al respecto, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señala que de enero a diciembre del 2022, un 61 por ciento del total de las inversiones en el país por nearshoring provinieron de Asia, concretamente el 40 por ciento de China, mientras que el 20 por ciento de Estados Unidos. Esta reubicación empresarial está concentrada en Nuevo León en 50 por ciento, seguido de Coahuila, con 11 por ciento; Yucatán con 8 por ciento, Chihuahua y Ciudad de México, con 7 por ciento cada uno; San Luis Potosí, con 6 por ciento; Guanajuato, con 3 por ciento; Baja California, con 2 por ciento; y con 1 por ciento cada uno, Aguascalientes, Durango, Estado de México, Jalisco y Querétaro.

El experto en temas de energía y socio responsable de la División de Gobierno y Energia de Alterpraxis, Miguel Tovar, señala que la actual administración federal no está ayudando a que el nearshoring detone todos los beneficios posibles en el país, pues sus acciones de reposicionamiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) y rescate económico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), cierran las puertas a nuevos esquemas de energía renovable para que las empresas tengan todos los insumos que necesitan para colocarse en México.

No se debe olvidar que otras petroleras como Shell, Repsol o BP se propusieron alcanzar cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2050, mientras que Pemex mantiene un Plan de Negocios 2021-2025, donde no considera prioritaria la transición energética y sigue centrando sus operaciones en la quema de combustibles fósiles lo que provocó que en sus seis refinerías las emisiones de dióxido de azufre ascendieran un 4.2 con respecto a años anteriores, aspecto que no alienta la llegada de nuevas empresas al país.

Los retos energéticos son en el corto plazo y se debe pensar en desarrollar energía tradicional o renovable al corto, mediano y largo plazo; la llegada de nuevas empresas está sucediendo en estos momentos y necesitan energía para funcionar.

“No olvidemos que las necesidades nacionales de energía crecen entre 3 a 5 por ciento de forma anual. Las empresas quieren energía con bajo impacto ambiental pues mercados europeos y estadounidenses no aceptan productos con alto gasto ambiental. La presión por la descarbonización es muy alta y México tiene que cumplir los parámetros globales de mitigación de la huella ambiental de sus industrias”.

Acotó que se tiene que trabajar en un nuevo modelo energético nacional, que si no es impulsado por la Federación, los gobiernos estatales tienen que adoptar políticas que impulsen esquemas de energía renovable. “No olvidemos que hasta un 70 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta surgen de la energía y es una prioridad actuar en este tema”.

Las zonas urbanas e industriales del bajío del país quieren más energía, que no debe estar centralizada en una sola fuente no renovable, como son los combustibles de Pemex o la red de CFE; se requiere de impulsar los esquemas de redes cerradas con uso de fuentes renovables como lo eólico, solar y hasta el hidrogeno verde, dijo.

En el bajío, su crecimiento económico seguirá arriba del promedio nacional y las empresas en sus territorios operan bajo reglas de sus corporativos mundiales no podrán trabajar si no tienen la energía suficiente de una matriz diversificada.

“El impulso al nearshoring no puede perderse por la falta de energía o uso masivo de la misma de fuente contaminante. Las grandes empresas requieren no sólo tener a CFE como su proveedor, se requiere la existencia de terceros que les vendan energía”.

Aunque, acepta que algunas alternativas no son suficiente, como es el caso del hidrogeno verde, que necesita de nuevas tecnologías para ser creado, transportado y transformado en energía para las industrias y México no tiene la capacidad adecuada para aprovechar adecuadamente este insumo; por ello, se necesita de una amplía matriz de energías, reiteró.

Enfatizó que entidades como Querétaro deben establecer políticas locales en energía, aunado a impulsar otras políticas a favor del nearshoring como son los beneficios fiscales, acceso al agua, a terrenos industriales, etc.

“Se puede afirmar que Querétaro, Guanajuato, Campeche, Nuevo León, entre otros, son las entidades líderes en aligerar la burocracia para el establecimiento de nuevas empresas. En singular, Querétaro, es uno de los Top 5 en Estados con acciones para diversificar su matriz energética e impulsar a sectores renovables”.

Cabe mencionar que el CCE alerta que falta de energía frenará llegada de empresas a Querétaro y el norte de México. Francisco Cervantes Díaz, presidente del CCE, indicó que la falta de electricidad ha frenado la instalación de la línea de producción de empresas en diferentes naves industriales de Querétaro, Chihuahua y Nuevo León.

“Traemos esa preocupación, ya que tenemos a varias empresas que ya hicieron las naves industriales y no hay capacidad energética. Hay un número importante de empresas en Ciudad Juárez, Apodaca y Querétaro que no se han instalado, porque no hay capacidad energética”, declaró.

Cabe mencionar que en 2020, Querétaro es considerado el tercer productor nacional de energía renovable y un 15 por ciento de su matriz energética es sustentable, indica la Asociación de energía Eólica (AMDEE).

Por ello, es urgente que la Agencia de Energía del Estado de Querétaro (AEEQ) consolide un proyecto de fomento a las energías verdes, pues las empresas privadas en su matriz energética verde no superaban el 5 por ciento de todos los corporativos al 2022.

Al respecto, Rodolfo Alfonso Esquivel, director general de Grupo Roales, estima que el impacto del nearshoring en las industrias energéticas del país será benéfica al tener mayor demanda de energéticos, esto generará mayor empleo, aunque se requiere incrementar la potencia energética en el país, así como la distribución de la misma.

El experto en temas de energía y educación destacó que las regiones del centro-bajío y del norte del país serán los sitios que tienen las condiciones para mejor aprovechar este impulso y que necesitarán más energía de fuentes diversas.

En materia de si el nearshoring no se frenará por falta de mano de obra o por no tener alternativas de energía renovables, dijo que “México afortunadamente es un país como mucha experiencia y trayectoria en el sector de energía no solo en el sector petrolero, teniendo personal altamente capacitado y en formación en diversos centros de estudios y universidades”, mencionó.

Agregó que “consideramos no sería una limitante la falta de personal, y con relación a energías renovables desde hace varios años se cuenta con ingenieros en energía renovable y en formación en diversas universidades”.

Actualmente, en el mundo el sector industrial en general consume 40 por ciento de la electricidad, sobre todo para la operación de sus motores eléctricos, y la perspectiva es que en 2050 para atender la demanda global será necesario duplicar la producción actual del fluido. Sin embargo, el problema es que la población mundial ya consume el doble de lo que debería; por ello es indispensable tomar medidas que ayuden a garantizar el abasto.

Mientras que la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP) informa que el nearshoring en México dejará una derrama calculada en 55 mil millones de dólares para este 2023, pero también agotará la disponibilidad de naves industriales en la frontera norte y en el bajío, donde hay una lista de espera de cerca de 400 compañías para instalarse.

México ha captado entre 75 y 100 compañías estadounidenses, canadienses, chinas, coreanas y japonesas, quienes han movido o ampliado sus plantas de operación en el país, la mayoría para los segmentos de autopartes, manufactura, metalmecánica, muebles e industria textil. Incluso 8 de cada 10 proyectos de parques industriales están detenidos por falta de suministro eléctrico debido a problemas de abasto de la CFE en Querétaro, Guanajuato, Tijuana, Zapopan, Saltillo y Piedras Negras, por ejemplo.

La industria energética actual enfrenta un contexto con grandes desafíos por la dependencia a combustibles fósiles. Ante esta situación, surge la necesidad de ampliar el abanico de la matriz energética; realidad que necesitará de grandes inversiones en infraestructura, así como de posibles costos políticos. La energía requiere ser más amigable con los ecosistemas y mayor resiliencia para aprovechar las bondades del nearshoring global.

Finalmente, Onésimo Flores, director del Laboratorio para Mejorar Nuestras Ciudades y director de Nuevos Proyectos de la empresa Mota-Engil, detalló que la transición energética es un reto enorme y nadie puede decir que se va por buen camino.

Se necesita un trabajo coordinado de empresas, gobiernos y academia para descarbonizar a la economía. La inversión en energía de las ciudades no es suficiente. Se debe migrar a energías limpias; la inversión en sectores como es el transporte e industria no es suficiente pero vamos caminando poco a poco.

“El nearshoring es urgente que los costos de la energía se reduzcan y la energía tenga una distribución diversa para apoyar la colocación de industrias; pues los consumidores quieren productos con una baja huella ambiental”, acotó.

Señaló que el bajío, el norte y parte de la península de Yucatán, tienen grandes trabajos en emprendimiento ambiental y energético; pero por fortuna en todo el país se aprecia que los emprendedores están creciendo e impulsando sus ideas.

 

IMCO: MÉXICO NO PUEDE DESPERDICIAR EL NEARSHORING

 

El nearshoring requiere de tener políticas y acciones que impulsen el acceso a energía confiable, a precios competitivos y que tengan un bajo impacto ambiental, ello en relación a que en Estados Unidos y Europa, muchos productos deben mitigar su huella ecológica.

Según datos de la Secretaría de Energía (Sener), el país tiene una capacidad instalada para generar energía renovable en 31 por ciento, liderada por la fuente hidroeléctrica que representa el 16 por ciento, la eólica con 7.5 por ciento y la solar con el 4.3 por ciento.

El Instituto Mexicano para la Competitividad, (IMCO) propone acciones concretas para generar un mercado energético regional más competitivo, se requiere de una inversión pública y privada en infraestructura de generación eléctrica con baja huella de carbono, en las redes eléctricas (transmisión y distribución), y en la expansión de la red de gasoductos. Además, es urgente implementar una política de almacenamiento de gas natural, impulso a sectores eólico, solar y de hidrogeno verde, así como las fuentes tradicionales de energía.

El IMCO en el documento “La energía que queremos: Infraestructura, regulación y Estado de derecho para un sector energético que detone la competitividad de México”, propone una serie de propuestas de política pública concretas, viables y asequibles para impulsar la competitividad energética (incluyendo el petróleo, el gas y la electricidad).

Entre las propuestas en el rubro del petróleo, se requiere de rediseñar el funcionamiento del Fondo Mexicano del Petróleo para financiar la transición energética.

En gas se debe desarrollar infraestructura de almacenamiento de gas natural. Nueva infraestructura de transporte de gas natural.

En electricidad, se debe cumplir con la normatividad y regulación para el otorgamiento de nuevos permisos de generación eléctrica. Así como liberar recursos adicionales para CFE Transmisión y CFE Distribución.

La planeación estratégica basada en las necesidades de una economía moderna, así como la inversión en sectores estratégicos para alcanzar un mercado energético más eficiente, son elementos sin los cuales la integración regional se volverá un objetivo difícil de lograr. Sin más y mejor infraestructura energética, el nearshoring será otra oportunidad de desarrollo económico desperdiciada para el país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *