En México, millones de personas conviven a diario con un enemigo silencioso: un dolor que persiste durante meses, incluso después de que una lesión o enfermedad haya sanado o controlado. Un estudio realizado en seis ciudades del país (Puebla, Tlaxcala, Chihuahua, Nuevo León, Estado de México y Ciudad de México) encontró que el 19% de los adultos de zonas urbanas vive con dolor crónico. Lejos de ser un simple síntoma pasajero, el dolor crónico se ha transformado en un desafío de salud pública que trasciende lo físico para impactar el bienestar emocional, la productividad laboral y las relaciones sociales de quienes lo padecen.
Ante ese escenario, Adium hace un llamado a la sociedad y al sector salud para visibilizar el dolor crónico, que la Organización Mundial de la Salud reconoce como una enfermedad, y que exige atención médica oportuna, un diagnóstico certero y tratamientos integrales personalizados que devuelvan la calidad de vida a los pacientes. Cabe señalar que recientemente se la conmemoró el Día Mundial del Dolor.
“En condiciones normales, el dolor actúa como un mecanismo de protección, nos alerta de que algo puede estar mal y, por lo general, disminuye conforme el cuerpo se recupera. Sin embargo, si este persiste durante más de tres meses, puede convertirse en algo crónico y afectar la movilidad, el descanso, el estado de ánimo y las relaciones sociales”, advierte el Dr. Octavio Mendoza, gerente médico de Adium México.
Por ello, explicó, es fundamental reconocer sus distintas manifestaciones, ya que cada paciente requiere un abordaje terapéutico individualizado que considere los mecanismos fisiopatológicos involucrados, así como los factores biológicos, psicológicos y sociales que influyen en su experiencia. En este contexto, Adium cuenta con un portafolio de analgesia con soluciones integrales.
El especialista señala que es importante combinar diferentes tipos de atención para obtener mejores resultados. Además de los medicamentos recetados por los profesionales de la salud, pueden ser de gran ayuda la fisioterapia, el apoyo psicológico y la rehabilitación. Asimismo, advierte que tomar medicamentos por cuenta propia o combinar varios sin supervisión médica puede poner en riesgo la salud, por lo que recomienda revisar los tratamientos periódicamente con los especialistas. En el estudio mexicano, 18% de las personas con dolor crónico usaba analgésicos por cuenta propia y otro 18% recurría a remedios caseros.
Un impacto que va más allá del cuerpo
El dolor crónico también afecta la vida laboral: en ese mismo estudio, 42% de las personas con dolor crónico reportó haber faltado al trabajo por no poder laborar, y una de cada tres lo padecía todos los días. A nivel mundial, una investigación publicada este mes en la revista Nature Medicine, con datos de 6.1 millones de personas en 118 países, encontró que el dolor de espalda alcanza una prevalencia cercana al 40% y que el dolor es más frecuente en las mujeres.
La relación entre el dolor persistente y la salud mental también está documentada. Una revisión sistemática publicada en 2025 en JAMA Network Open, que analizó 376 estudios con más de 347 mil personas de 50 países, encontró síntomas clínicamente significativos de depresión en 39.3% y de ansiedad en 40.2% de los adultos con dolor crónico. Las mujeres y las personas más jóvenes fueron las más propensas a presentarlos.
Ante ese panorama, Adium impulsa la educación y la investigación para contribuir a un mejor manejo del dolor en México y Latinoamérica. De ahí la importancia de reconocer que no todos los dolores son iguales y que escuchar al paciente, comprender cómo afecta su vida y ofrecer una atención individualizada son pasos esenciales para favorecer su bienestar.
“En esta fecha conmemorativa, refrendamos la importancia de generar conciencia sobre esta condición y promover el diálogo entre pacientes y profesionales de la salud, con el objetivo de facilitar una atención informada, integral y centrada en las necesidades de cada persona”, concluyó el Dr. Octavio Mendoza.
