En los últimos años el sector gasolinero mexicano ha enfrentado un sinfín de señalamientos relacionados con posibles irregularidades, desde financieras y concentración del mercado, hasta aseveraciones de monopolio de unas cuantas empresas.
Una de estás empresas es la Inmobiliria Damora-Crane ligada con Ricardo Antonio Vega Serrador, mejor conocido como “El Zar de la Gasolina”, la cual aparece en múltiples reportes sobre malos manejos financieros y antecedentes regulatorios del sector energético.
Asimismo Damora-Crane cuenta con una empresa filial llamada “Grupo Corpogas” propiedad también de Ricardo Vega Serrador, a la cual abastece mediante esquemas de descuentos preferenciales en terminales de almacenamiento consideradas estratégicas para Pemex a lo largo y ancho del país, dejando al descubierto una marcada red de corrupción.
A partir de mayo de 2021 fuentes periodísticas como El Universal señalaba y reportaba que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) había detectado irregularidades en diversas empresas comercializadoras de hidrocarburos entre las que aparecía Damora-Crane, dicha información se publicó en el contexto de las acciones contra el robo de combustible y el posible lavado de dinero.
Por otra parte, registros oficiales de la Secretaría de Energía muestran que la Inmobiliria Damora-Crane recibió permisos de importación de gasolina en el 2017, con vencimiento en 2018. Un año después dicha depedencia también emitió una resolución de rechazo de una solicitud de permiso presentado por la compañía de hidrocarburos.
Sin embargo las controversias también involucran antecedentes relacionados con el quintanarroense Ricardo Antonio Vega Serrador, cabeza y líder de Damora-Crane quien desde el 2014 era investigado por presunto lavado de dinero de acuerdo con la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Asimismo es importante señalar que existe un acaparamiento del mercado gasolinero en Quintana Roo por parte del empresario Ricardo Antonio Vega Serrador, quien a través de cuatro razones sociales distintas ingresó solicitudes al órgano regulador con el fin de obtener permisos de expendio para nuevas estaciones de servicio. Dichas razones sociales fueron:
-Inmobiliria Corales
-Elite Ancha
-Inmobiliaria Macarela
-Luna Real
Según datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Vega Serrador opera más de 108 estaciones de servicio tan solo en Quintana Roo.
El Corporativo Mexicano de Gasolineras “Corpogas” propiedad de Vega Serrador, tienen múltiples filiales, siendo las más visibles Gulf y La Gas.
Más allá de los números, lo más significativo es el grado de concentración que ha logrado Ricardo Vega Serrador en un sector tan estratégico como el de los combustibles. Su expansión no se ha dado por competencia abierta, sino a través de un modelo de franquicias cerradas, concesiones alineadas a intereses políticos y un blindaje legal que le permite operar de forma opaca.
Lo cierto es que el negocio del combustible en México sigue siendo terreno fértil para los grandes monopolios discretos, donde los vínculos políticos, el control de territorio y la falta de transparencia permiten que fortunas como la de Vega Serrador crezcan impunemente y fuera del radar público.
