Su Majestad la reina Diambi Kabatusuila Tshiyoyo Muata, soberana tradicional del pueblo Bakwa Luntu de Kasái Central, en la República Democrática del Congo (RDC), terminó su visita a México después de reunirse con senadoras para hablar de agua potable, salud infantil y protección de la naturaleza, problemas que su país y México comparten. Propuso que ambos países trabajen juntos en esos temas y que las comunidades afromexicanas participen en la relación con África.
La visita coincidió con México por el Clima, cuya Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza se celebró del 5 al 9 de octubre en la Ciudad de México, con la Coordinación de las Naciones Unidas en México entre sus aliados. El 14 de octubre la reina se reunió con senadoras en el Senado de la República, y el 15, con integrantes de la comunidad congoleña que vive en México.
Diálogo con el Senado de la República
En las reuniones del 14 de octubre se habló del acceso al agua potable en las comunidades, del reconocimiento de los pueblos afromexicanos y de la relación entre México y África. La reina lleva cerca de dos años siguiendo el trabajo legislativo sobre el derecho al agua en México.
Ofreció apoyar proyectos que lleven agua limpia a comunidades mexicanas y presentó la idea de una plataforma de cooperación empresarial entre México y África que beneficie también a comunidades afromexicanas y a comunidades vulnerables africanas. Ambas propuestas quedaron pendientes de seguimiento con las senadoras.
En entrevista, la reina explicó por qué, para ella, la cuestión ambiental empieza en la cultura:
«El problema ambiental es primero un problema cultural. La cultura occidental convirtió a la naturaleza en un objeto que se puede usar sin pensar en nada. Para nuestros pueblos, quien mata a la tierra mata a su propia madre», comenta Su Majestad.
Agua y salud en Congo y en México
En los dos países hay millones de personas sin agua dentro de casa y sin acceso seguro a servicios de salud. Cuando falta el agua, las más afectadas son las mujeres y las niñas, que suelen ser quienes la acarrean.
En la RDC, el 14 % de la población rural contaba en 2022 con al menos un servicio básico de agua potable; en las ciudades, el 59%, según el Programa Conjunto de Monitoreo de la OMS y UNICEF. El mismo informe sitúa a la RDC entre los ocho países donde más de la mitad de los hogares depende de las mujeres para ir por agua. En el mundo, en siete de cada diez hogares sin agua en la vivienda, esa tarea recae en mujeres y niñas.
En México, el 23% de las viviendas no tiene agua entubada en su interior, se acuerdo con cifras del (INEGI, ENVI 2020, y en 2024 el 14.1% de la población carecía de los servicios básicos de la vivienda, entre ellos el agua, registró el (INEGI, Pobreza multidimensional 2024.
Una fundación por la niñez:
«Las niñas pequeñas tienen que ir a buscar el agua. Es una carga enorme, y mientras la cargan no pueden ir a la escuela. Yo también soy mujer y pienso en esas niñas que pasan el día buscando agua. Por eso pongo pozos de agua potable donde no los hay», afirma la Reina Diambi.
En salud infantil, la RDC registró en 2024 una mortalidad de 89.7 niñas y niños menores de cinco años por cada 1000 nacidos vivos, según el Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil. En México, el 34.2 % de la población, 44.5 millones de personas, no tenía acceso a servicios de salud en 2024, confirma el INEGI.
De acuerdo con la regente congolesa: «en Congo no hay seguro médico; cuando un bebé nace con una malformación, la familia no tiene con qué pagar. El médico puede operar sin cobrar, pero el hospital necesita pagar la anestesia, los antibióticos, a las enfermeras y al quirófano. Cuando me llaman de urgencia, mando el dinero de la operación».
Visibilidad para la comunidad afromexicana
En México, cerca de 2.6 millones personas, el 2% de la población, se reconocen como afromexicanas o afrodescendientes, según el Censo de Población y Vivienda 2020. Las comunidades con más presencia están en Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Coahuila, de acuerdo con el CDHCM.
La Constitución reconoció a los pueblos afromexicanos en 2019, con el apartado C del artículo 2º, y en 2024 los declaró sujetos de derecho público (DOF, 30 de septiembre de 2024). La reina dijo que quiere ayudar a que ese reconocimiento llegue a las comunidades y que en su próxima visita buscará reunirse con ellas para un intercambio cultural.
«Vengo a darle lugar una parte de su historia, y también a recobrar una parte de la mía. Los afromexicanos descienden de quienes fueron obligados a salir de África. Son mis hermanas y mis hermanos, porque venimos del mismo lugar», dijo la regente.
A las empresas mexicanas que quieran hacer negocios en África con su acompañamiento, la reina les pide que contraten y capaciten a personas afromexicanas, que destinen parte de las ganancias a su fundación para la niñez africana y que apoyen a organizaciones afromexicanas en México.
Cómo sumarse
La reina pidió a quien quiera ayudar que lo haga con lo que sabe hacer. Su trabajo humanitario se canaliza por medio de The Elikia Hope Foundation, la organización sin fines de lucro que fundó, gestionando pozos de agua y pagando atención médica a niñas y niños con malformaciones congénitas en Kinshasa. Sus proyectos pueden consultarse en queendiambi.com. «África llega a la mesa con dignidad, a intercambiar y no a pedir. Cualquier ayuda, grande o pequeña, es una bendición», concluyó, Su Majestad la Reina Diambi.
