En Colima, los primeros días de noviembre tienen su propia manera de celebrarse. Mientras las flores de cempasúchil, los altares y los recuerdos de quienes ya no están marcan el ambiente del Día de Muertos, la Feria de Todos los Santos reúne a las familias en torno a otra tradición que forma parte de la vida del estado: encontrarse para disfrutar de la música, la comida, los juegos y el ambiente festivo que cada año acompaña esta celebración.
Con una historia que se remonta al siglo XIX, la feria se ha convertido en una cita anual para los colimenses y en una oportunidad para que los visitantes conozcan una faceta distinta de la entidad. Aquí, la temporada no se vive únicamente a través de las actividades de conmemoración, sino también mediante una celebración popular que reúne generaciones y que, año con año, renueva su programación sin perder su lugar en las costumbres locales.
Este 2026, la música será uno de los grandes atractivos de la Feria de Todos los Santos. El Foro Principal recibirá a artistas de distintos géneros, con conciertos gratuitos que permitirán sumar una noche de espectáculo a la experiencia de visitar Colima durante estas fechas.
La programación comenzará el domingo 1 de noviembre con Yuri, seguida el lunes 2 por El Gran Silencio, cuya combinación de rock, ska y otros ritmos promete una noche de energía. El domingo 8 será el turno de Bronco, con sus clásicos de la música regional mexicana, mientras que el martes 10 MixKids presentará El Gran Show Tour 2026, una alternativa para el público infantil.
La fiesta continuará el viernes 13 con Banda El Recodo de Cruz Lizárraga y cerrará esta serie de presentaciones el sábado 14 con el romanticismo de Ricardo Montaner. La variedad de la cartelera permite que la feria sea un punto de encuentro para distintas generaciones, desde quienes crecieron cantando los éxitos de estas agrupaciones hasta las familias que buscan compartir una salida durante las vacaciones y los días festivos.
Pero la experiencia no termina frente al escenario. Recorrer los pasillos, probar antojitos, visitar las exposiciones y disfrutar de las atracciones también forma parte de ese ritual anual que los colimenses reconocen como propio. Es precisamente esa convivencia entre las costumbres locales y el entretenimiento la que mantiene vigente a la Feria de Todos los Santos, más allá de su programación artística.
Para quienes buscan un plan diferente durante el Día de Muertos, visitar Colima representa la posibilidad de acercarse a otra forma de vivir la temporada: conocer las tradiciones del estado durante el día y sumarse, al caer la tarde, a una celebración que tiene a la música y la convivencia como protagonistas.
Más que una cartelera de conciertos, la Feria de Todos los Santos es una oportunidad para conocer Colima a través de una de sus celebraciones más queridas, donde las costumbres locales encuentran nuevas formas de disfrutarse. Una visita durante los primeros días de noviembre permite vivir la temporada de Día de Muertos desde otro ambiente, entre sabores tradicionales, encuentros familiares y noches de música que invitan a quedarse un poco más en la capital colimense.
