En el marco del Día Mundial del Ahorro de Energía, que se conmemora el 21 de octubre, vale la pena recordar que la industria concentró casi el 40% del consumo final de energía en el mundo durante 2024, de acuerdo con el informe Energy Efficiency 2025 de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Este dato ayuda a dimensionar la importancia de lo que ocurre dentro de las fábricas, donde cada proceso puede representar una oportunidad para aprovechar mejor los recursos energéticos.
En una planta industrial, el desperdicio de energía puede pasar desapercibido, por ejemplo, cuando un sistema de bombeo mantiene la misma velocidad aunque necesite mover menos agua, o cuando las máquinas continúan encendidas durante las pausas de producción. También puede ocurrir que algunas áreas consuman más electricidad que otras sin que exista información suficiente para saber por qué. Conocer estas diferencias permite detectar oportunidades de ahorro que difícilmente se identifican al revisar únicamente el monto de una factura eléctrica.
Para identificar estas oportunidades, las empresas pueden utilizar medidores conectados que registran cuánta energía consumen sus equipos y en qué momentos del día. Esta información puede consultarse mediante herramientas de monitoreo que facilitan la identificación de consumos inusuales y permiten comprender mejor el funcionamiento de cada instalación. Con estos datos, los responsables de las plantas pueden tomar decisiones más precisas, como ajustar los horarios de operación, revisar el desempeño de determinados equipos o identificar aquellos que requieren mantenimiento. Asimismo, la automatización permite adaptar el funcionamiento de la maquinaria a las necesidades reales de producción, evitando consumos innecesarios.
“Optimizar los procesos es uno de los caminos más efectivos para utilizar mejor la energía. Cuando una empresa entiende qué está consumiendo y para qué, puede hacer ajustes que se reflejen en menores costos, un uso más responsable de los recursos y mayor control sobre sus operaciones. Además, la digitalización de la infraestructura eléctrica permite obtener información estratégica para hacer más eficientes los procesos, fortalecer la continuidad de las operaciones y tomar decisiones mejor fundamentadas. Esa información también ayuda a planear inversiones con mayor certeza”, señaló Caroline Hoarau, directora de Industrial Transformation, Usuarios Finales y Cuentas Estratégicas para México y Centroamérica de Schneider Electric.
La aplicación de estas tecnologías ya ha mostrado resultados medibles en distintas instalaciones industriales. En Cantanhede, Portugal, una planta piloto de Roca Group registró una reducción de 1.86% en el consumo energético por tonelada producida mediante mejoras en monitoreo y digitalización, según resultados difundidos por Schneider Electric en octubre de 2025. Otro ejemplo es su fábrica inteligente de Lexington, Estados Unidos, donde la compañía reportó en 2021 una reducción de 26% en el consumo de energía gracias al uso de dispositivos conectados y herramientas de análisis para optimizar sus operaciones.
Para la industria mexicana, estas experiencias muestran cómo el conocimiento detallado de los procesos productivos puede facilitar decisiones que favorezcan el ahorro de energía. En el Día Mundial del Ahorro de Energía, recordamos que una gestión responsable de los recursos comienza con información confiable y acciones adaptadas a las necesidades de cada instalación. Identificar consumos innecesarios y optimizar las operaciones permite avanzar hacia una producción más eficiente y competitiva.
