Hay productos que conocemos de toda la vida, pero que las nuevas tendencias están transformando en experiencias diferentes. Personalizar una bebida, descubrir qué hay dentro de una caja o convertir el abrir un producto en contenido son ejemplos de cómo las redes sociales están cambiando la manera en que las personas interactúan con productos que ya forman parte de su día a día.
En México, la idea de hacer propio un producto tampoco es nueva. Las micheladas, los raspados, las bebidas con chamoy y todo tipo de toppings forman parte de una cultura en la que mezclar, experimentar y personalizar también es parte de la diversión. Al mismo tiempo, la cultura de coleccionar y el unboxing han encontrado nuevas formas de generar expectativa y convertir el descubrimiento en parte de la experiencia.
En este contexto, Pepsi se suma a dos tendencias que están marcando la conversación: las Dirty Sodas, que llevan la personalización al terreno de las bebidas, y las Blind Boxes, que convierten la sorpresa y la colección en parte de la experiencia. Dos dinámicas diferentes que parten de una misma idea; encontrar nuevas maneras de experimentar con productos conocidos.
Hacer tuya una bebida: el fenómeno de las Dirty Sodas
Las Dirty Sodas parten de una idea sencilla, tomar una bebida conocida y combinarla con otros ingredientes para crear algo diferente. Más que seguir una receta específica, la tendencia invita a experimentar y encontrar la mezcla que mejor va con cada gusto.
Esta dinámica cobra especial sentido durante Halloween, una temporada que invita a jugar con sabores, colores y presentaciones para transformar lo cotidiano en algo diferente. Para sumarse a esta conversación, Pepsi propone una Dirty Soda preparada con Pepsi Extra Fizz, jarabe de vainilla, leche o crema batida y frutos rojos, además de algunos detalles que le dan un toque spooky.
Ingredientes
Pepsi Extra Fizz
- Hielo
- Jarabe de vainilla
- Leche o crema batida
- Jarabe de frutos rojos
- Ojos de gomita
¿Cómo prepararla?
Llena un vaso con hielo y agrega Pepsi Extra Fizz junto con un toque de jarabe de vainilla. Incorpora la leche o crema batida y mezcla ligeramente para crear un efecto marmoleado.
Después, agrega un poco de jarabe de frutos rojos alrededor del interior o en el borde del vaso y termina con unos ojos de gomita.
El resultado es una bebida que combina sabores, texturas y elementos visuales para convertir una bebida cotidiana en algo divertido e instagrameable.
De personalizar a descubrir
Si las Dirty Sodas invitan a intervenir y personalizar una bebida, las Blind Boxes llevan esa misma lógica de interacción hacia otro territorio; el de la sorpresa y la colección.
Las Blind Boxes son cajas cuyo contenido exacto se desconoce hasta el momento de abrirlas. Parte de la experiencia está justamente en descubrir qué pieza tocó y, en algunos casos, intentar completar una colección. A esta dinámica se suman formatos como el pack opening y el unboxing, que han convertido el momento de abrir un producto en parte del contenido. La expectativa, la sorpresa y la reacción ante lo que aparece dentro se vuelven parte de la experiencia y de aquello que se comparte en redes.
Pepsi lleva la tendencia de las Blind Boxes a TikTok Shop
Como parte de esta conversación, Pepsi llevará las Blind Boxes a TikTok Shop a partir del 3 de noviembre, con una propuesta que combina producto y colección: cada caja incluirá un six de Pepsi y un producto de merch aleatorio.
De esta manera, la propuesta de Pepsi incorpora el componente de sorpresa y colección a la experiencia de compra, sumándose a una dinámica que también ha encontrado un espacio importante en redes sociales.
Aunque las Dirty Sodas y las Blind Boxes parten de dinámicas diferentes, ambas muestran cómo los consumidores están encontrando nuevas formas de interactuar con productos que ya conocen: personalizar, experimentar, descubrir y coleccionar.
Con estas dos iniciativas, Pepsi forma parte de tendencias culturales que ya están presentes en las conversaciones de los consumidores, encontrando nuevas formas de participar en aquello que les interesa y de mantenerse cerca de cómo viven y comparten sus experiencias.
Porque estar cerca de los consumidores también significa entender qué están haciendo, qué les interesa y cómo quieren interactuar con las marcas.
