A veinte años de la creación del Índice Global de Brecha de Género, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) estima que cerrar las brechas de género en el mundo tomaría 120 años al ritmo actual, cerca de cuatro generaciones.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), como socio local del WEF, analizó los resultados para México, ya que el país pierde competitividad cuando no aprovecha todo su capital humano. Asimismo, examinó el presupuesto propuesto para 2027 en materia de igualdad de género y cuidados para identificar las prioridades del gasto público frente a esta realidad.
Entre 2006 y 2026, México aumentó su puntaje de 64.6 a 78.7 en el índice general. Sin embargo, la mejora no ha sido homogénea entre dimensiones:
- En cuanto a los subíndices de Educación y Salud, México se encuentra cerca de la paridad desde hace dos décadas y ha registrado pocos cambios recientes.
- El mayor avance se concentra en el Empoderamiento Político, donde México ocupa el octavo lugar mundial y el primero en América Latina y el Caribe. Estas mejoras han sido impulsadas principalmente por las cuotas de género en el Congreso y gabinete.
- En los últimos 20 años, México retrocedió 19 posiciones en Participación y Oportunidades Económicas y actualmente ocupa el lugar 117 de 145 economías.
Participación y Oportunidades Económicas
Los principales retos para México se concentran en la baja participación laboral de las mujeres, las brechas de ingresos y el acceso limitado a posiciones de liderazgo. A diferencia de los demás subíndices, la Participación y Oportunidades Económicas muestra una tendencia negativa en los últimos años, con un retroceso significativo para el país.
En el país, 46% de las mujeres participa en la economía, frente a 75% de los hombres, y ellas ganan en promedio 86 pesos por cada 100 que perciben ellos. A esto se suma la alta informalidad, que alcanza 54% entre las mujeres ocupadas y aumenta a 58% entre las madres. Estas brechas colocan a México con el puntaje más bajo de América Latina y el Caribe en este subíndice.
Presupuesto para la igualdad de género
A nivel nacional, México cuenta con dos anexos presupuestarios vinculados con la reducción de brechas de género y de cuidados. El Anexo 13 está enfocado en la Igualdad entre Mujeres y Hombres, mientras que el Anexo 31 etiqueta los recursos para la Consolidación de una Sociedad de Cuidados.
En el Anexo 13, tres programas sociales concentran 72% de los recursos públicos para 2027: la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores (46%), la Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina (17%) y la Pensión Mujeres Bienestar (9%). En contraste, las acciones para aumentar la participación económica de las mujeres, como apoyos a mujeres productoras y programas de autonomía financiera, representan 5% de este presupuesto.
Este patrón, en el que predominan los programas sociales, también se observa en el Anexo 31 para cuidados, donde casi 78% de los recursos corresponde a transferencias, frente a 7.2% para servicios de cuidado y 0.8% para infraestructura y equipamiento.
La baja participación económica de las mujeres y las condiciones laborales que enfrentan siguen siendo los principales desafíos de México en materia de igualdad de género, pero las prioridades presupuestarias no están orientadas a cerrar estas brechas.
- Indicadores de resultados en los Anexos de igualdad y cuidados. Cada programa etiquetado debe incorporar y transparentar indicadores que permitan medir su impacto en el cierre de brechas, como la participación laboral de las mujeres, las horas de cuidados no remunerados y la cobertura de servicios. Esta información debe utilizarse para reasignar recursos hacia las intervenciones con mejores resultados.
- Sistemas de cuidados. Los gobiernos federal y estatales pueden ampliar la cobertura y calidad de los servicios de cuidado infantil y de adultos mayores, fortalecer estancias, casas de día y modelos comunitarios y extender las jornadas escolares. Esto requiere hojas de ruta estatales que coordinen la oferta pública, privada y comunitaria. Además el Anexo 31, debe priorizar infraestructura y servicios sobre transferencias.
