Entre contestar una llamada al 911 y movilizar a la unidad adecuada hay decisiones que deben tomarse con rapidez y con información suficiente. Durante 2025, las instituciones de seguridad pública estatales registraron 13,745,944 incidentes de emergencia asociados con llamadas al 911, una cifra 2.8% mayor en el comparativo que publicó el INEGI en agosto de 2026.
El reto de coordinación estuvo presente en el 19.º Congreso Internacional de Centros de Atención de Emergencias NENA 9-1-1 México, realizado del 7 al 9 de octubre en Costa Mujeres, Quintana Roo. Kabat One participó junto con ISS – Intelligent Security Systems en un espacio dedicado a mostrar cómo la información de incidentes, video, ubicación y recursos disponibles puede integrarse al trabajo de operadores de centros 911, C4 y C5.
El Censo Nacional de Seguridad Pública Federal y Estatal 2026 muestra la diversidad de situaciones que llegan a estos sistemas: 754,385 reportes de persona agresiva, 664,120 de ruido excesivo y 568,064 de violencia familiar. A ellos se suman incidentes médicos, incendios y otros eventos que pueden requerir la intervención coordinada de policías, paramédicos y protección civil.
“La integración de diferentes fuentes de información, la automatización de procesos y la capacidad de compartir datos en tiempo real ayudan a reducir fricción operativa y mejorar la coordinación entre las instituciones que participan en una emergencia”, apuntó Mauricio Swain, CRO de Grupo Kabat y Kabat One.
Los parámetros internacionales dejan ver la presión sobre la primera etapa del proceso: el estándar NENA-STA-020.1-2020 establece que 90% de las llamadas al 911 deben contestarse dentro de los primeros 15 segundos y que 95% deberían atenderse en 20 segundos o menos. Estas referencias corresponden al tiempo de contestación telefónica y se utilizan aquí como punto de comparación internacional; la movilización y llegada de los cuerpos de auxilio son fases posteriores.
En su participación, Kabat One expuso capacidades de sus herramientas K-Connect y K-Dispatch para articular la gestión de incidentes y el despacho de recursos. Por su parte, ISS presentó soluciones de analítica de video y seguimiento mediante cámaras. El escenario operativo es reconocible: mientras un operador recibe un reporte, distintos equipos necesitan ubicar el incidente, conocer los recursos cercanos y actualizar la información conforme avanza la atención.
Para especialistas del sector, avanzar hacia sistemas interoperables permitiría que cada corporación disponga de una visión compartida de lo que ocurre y tome decisiones con menos transferencias manuales de información, lo que permitirá medir coordinación: calidad del dato, tiempos de canalización, disponibilidad de plataformas y seguimiento de cada incidente hasta su cierre.
