El cierre del año representa una oportunidad para que las empresas evalúen sus procesos de seguridad y salud en el trabajo, actualicen su documentación y verifiquen el cumplimiento de las disposiciones aplicables, sin esperar a una inspección de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para identificar áreas de oportunidad.
Para Grupo CICADEHP, firma especializada en cumplimiento normativo, seguridad e higiene, protección civil y capacitación, la prevención debe formar parte de la operación cotidiana de las organizaciones. Esto implica contar con documentos en regla, identificar riesgos, establecer medidas de control y comprobar que los procedimientos se apliquen de manera adecuada en los centros de trabajo.
“El cumplimiento no debe entenderse sólo como una respuesta ante una inspección. La prevención permite identificar riesgos con anticipación, corregir áreas de oportunidad y, sobre todo, generar centros de trabajo más seguros para las personas”, señala Julián Dolores Hernández, director general de Grupo CICADEHP.
Las inspecciones laborales pueden abarcar condiciones generales de trabajo, seguridad y salud, capacitación, funcionamiento de las comisiones correspondientes y cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM-STPS) aplicables a cada centro de trabajo. Por ello, mantener los procesos actualizados es parte de la gestión de riesgos de una empresa y no una tarea administrativa.
Entre las disposiciones que deben considerarse, de acuerdo con las características y riesgos de cada centro de trabajo, se encuentran la NOM-030-STPS-2009, relativa a los servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo; la NOM-019-STPS-2011, sobre la constitución y funcionamiento de las comisiones de seguridad e higiene; y la NOM-017-STPS-2024, referente a la selección, uso y manejo del equipo de protección personal.
¿Cómo lograr una prevención efectiva?
De cara al cierre del ejercicio, CICADEHP recomienda realizar un diagnóstico interno que permita identificar documentación faltante, programas desactualizados, necesidades de capacitación y deficiencias en la implementación de medidas de seguridad.
Esta revisión puede incluir la verificación de los registros y programas requeridos por la normativa aplicable; las condiciones físicas de las instalaciones; la integración y el funcionamiento de las comisiones de seguridad e higiene; la actualización de los programas de capacitación, y la selección y el uso adecuado del equipo de protección personal.
También es importante dar seguimiento a los hallazgos, establecer responsables y definir plazos para corregir las áreas de oportunidad. De esta manera, las revisiones internas dejan de ser un ejercicio aislado y se convierten en una herramienta para mejorar los procedimientos y reducir la exposición a riesgos.
Más allá de evitar posibles sanciones, con estas medidas es posible detectar condiciones que podrían derivar en accidentes, lesiones o interrupciones de las actividades. La prevención también fortalece la capacidad de respuesta de las organizaciones y permite dar seguimiento a sus responsabilidades en materia de seguridad y salud laboral.
Para CICADEHP, el cierre del año es un momento oportuno para evaluar avances y establecer prioridades para el siguiente ejercicio. Incorporar la seguridad y la salud laboral a la gestión diaria permite pasar de un modelo reactivo, centrado en corregir ante una visita de la autoridad, a uno en el que la prevención forme parte de las decisiones operativas.
El objetivo, además de estar preparado para una inspección, es construir centros de trabajo donde el cumplimiento normativo y la cultura de prevención contribuyan a proteger a las personas y fortalecer la continuidad de las organizaciones.
