Un niño puede tener dificultades para ver sin saberlo o sin contar con las herramientas para comunicarlo. Durante los primeros años de vida, identificar oportunamente una alteración visual puede ser especialmente relevante, ya que la visión está estrechamente relacionada con el desarrollo, el aprendizaje y la interacción con el entorno.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2,200 millones de personas en el mundo viven con algún tipo de deficiencia visual de cerca o de lejos, y en al menos 1,000 millones de estos casos la discapacidad visual podría haberse prevenido o todavía no ha sido atendida. Entre las causas más frecuentes se encuentran los errores de refracción, como miopía, hipermetropía y astigmatismo.
En el caso de los niños, la detección puede representar un reto adicional. Los pacientes más pequeños no siempre pueden identificar que su visión es diferente a la de los demás y algunas evaluaciones tradicionales requieren que el paciente reconozca figuras, letras o siga instrucciones. En este contexto, la tecnología médica permite realizar valoraciones visuales rápidas y no invasivas, incluso en pacientes que aún no pueden colaborar con pruebas convencionales.
Como parte de las herramientas disponibles para este propósito, Baxter cuenta con tecnología de diagnóstico visual capaz de realizar la captura de ambos ojos en cuestión de segundos e identificar seis factores de riesgo asociados con ambliopía en niños desde los seis meses de edad. Actualmente, estas herramientas están disponibles para la población en general, facilitando la detección oportuna de posibles alteraciones en la visión.
Además, el uso de tecnología para un diagnóstico oftálmico puede contribuir a que la identificación de posibles alteraciones ocurra en etapas tempranas. En una implementación reportada en atención primaria pediátrica, la tasa de realización del primer diagnóstico en niños de tres años alcanzó 87%, frente a 39% mediante un método tradicional, de acuerdo con los resultados obtenidos del dispositivo.
En el marco del Día Mundial de la Visión, que se conmemora el 8 de octubre, la prevención representa una oportunidad para recordar que algunos problemas visuales pueden pasar desapercibidos durante los primeros años de vida. Incorporar revisiones periódicas y herramientas que ayuden a identificar señales de alerta puede ser un primer paso para favorecer una atención oportuna.
