La Magdalena Contreras cuenta con una de las zonas de conservación natural más extensas de la Ciudad de México y con espacios donde el patrimonio ambiental convive con la historia de sus comunidades. La Reserva Ecológica Comunitaria de San Nicolás Totolapan, Los Dinamos y el recientemente reconocido Cedro de Padierna forman parte de los elementos que la alcaldía busca integrar a una oferta de turismo de naturaleza.

San Nicolás Totolapan cuenta con 1,984.7 hectáreas bajo la categoría de Reserva Ecológica Comunitaria, establecida como Área Natural Protegida desde 2006. El territorio se encuentra en suelo de conservación y comprende principalmente bosques de oyamel, pino y encino, además de pastizales. La reserva es administrada por el ejido y forma parte de un modelo en el que la conservación del territorio está vinculada con las comunidades propietarias.

A este patrimonio se suma Los Dinamos, uno de los principales espacios naturales de la demarcación. La Secretaría de Turismo de la Ciudad de México identifica en esta zona una red de 26 kilómetros de senderos, donde se realizan actividades como caminata, ciclismo, campismo, escalada, rappel y cabalgata. En este mismo territorio nace el río Magdalena, considerado por la autoridad turística capitalina como el único río vivo de la ciudad.

Los Dinamos también permite conectar naturaleza e historia. Su nombre proviene de los antiguos generadores que aprovechaban la fuerza del agua para producir electricidad y abastecer a fábricas textiles y papeleras del sur de la capital durante el siglo XIX. Actualmente, el recorrido por la zona permite combinar los paisajes de bosque y las cañadas con elementos de ese pasado industrial.

A este patrimonio se incorporó recientemente el Cedro de Padierna, declarado Patrimonio Natural de la Ciudad de México el pasado 28 de septiembre, junto con otros nueve árboles ubicados en seis alcaldías. La declaratoria reconoce ejemplares por sus dimensiones, antigüedad estimada, importancia ecológica y relación con la historia de sus comunidades.

“Tenemos un territorio con una riqueza natural que también cuenta historias. Tenemos bosques, espacios de conservación, el río Magdalena y elementos que forman parte de la memoria de nuestras comunidades. Queremos que ese patrimonio pueda conocerse y recorrerse de manera responsable, al mismo tiempo que genera nuevas oportunidades para las comunidades y para quienes buscan experiencias de naturaleza dentro de la Ciudad de México”, señaló Fernando Mercado, alcalde de La Magdalena Contreras.

El patrimonio natural se complementa con actividades que ya se realizan en el territorio. En el Parque Ejidal San Nicolás Totolapan, por ejemplo, los recorridos de Mitos y Leyendas incorporan relatos relacionados con el bosque y las comunidades que lo han habitado, mientras que los espacios naturales de la demarcación ofrecen actividades recreativas vinculadas con el paisaje y la conservación.

De acuerdo con información de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, La Magdalena Contreras también cuenta con la Reserva Ecológica Comunitaria San Bernabé Ocotepec, con una superficie de 240.38 hectáreas, donde predominan bosques de encino, pino y oyamel. Con San Nicolás Totolapan, ambos espacios forman parte de las áreas naturales protegidas de la demarcación.

En total, alrededor de 75% del territorio de la alcaldía está compuesto por áreas verdes, una condición que la administración busca aprovechar para fortalecer una oferta turística basada en el patrimonio existente, con experiencias que vinculen naturaleza, historia y participación comunitaria.

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