Como cada año, Ipsos presentó su estudio más robusto “Global Trends 2026”, recopilando percepciones a lo largo de 38 países, incluido México. En esta edición, se reevaluaron nueve tendencias globales: fracturas en la globalización, sociedades fragmentadas, convergencia climática, maravillas tecnológicas, salud consciente, sistemas antiguos, nuevo nihilismo, el poder de la confianza e individualismo.
“La edición de Global Trends de este año nos demuestra cómo las personas buscan esperanza mientras navegan por un mundo turbulento. Para comprender cómo están evolucionando estas tendencias, Ipsos las definió a partir de tres marcos. Algunas se transforman para responder a nuevas realidades, otras se aceleran porque cobran fuerza ante los cambios sociales y tecnológicos, mientras que otras se consolidan porque continúan definiendo el presente. Identificar en cuál de estos momentos se encuentra cada tendencia nos permite comprender mejor a las personas y, sobre todo, anticipar sus necesidades y expectativas.” Destacó Fernando Álvarez Kuri, Senior Business Director para Ipsos en México.
A nivel mundial, cuando hablamos de optimismo, más de la mitad (55%) respondieron que ellos y sus familias tienen expectativas positivas para los próximos 12 meses. Las sociedades más optimistas de acuerdo a los resultados se concentran en Asia, países del Golfo Pérsico y algunas regiones de América Latina.
En contraste, los niveles más bajos de optimismo se encuentran principalmente en Europa, lo que refleja experiencias muy diferentes en materia de crecimiento económico, cambios sociales y expectativas de futuro.
Tendencias en transformación
Las tres tendencias que se encuentran en transformación reflejan cambios en las prioridades y expectativas de las personas:
- Convergencia climática, de prevenir el cambio climático a aprender a vivir con él
A nivel mundial, el 70% siente que ya está haciendo todo lo que puede para combatir el cambio climático, por lo que este ha dejado de percibirse únicamente como un riesgo futuro y se siente cada vez más como una problemática actual. Sus efectos trascienden el medio ambiente e impactan la economía, la migración, los sistemas alimentarios, la seguridad energética, la tecnología y la geopolítica. Ante la sensación de que poco se puede hacer frente a un problema tan amplio, se vuelve clave promover acciones simples y alcanzables, con beneficios visibles, para recuperar esta sensación de que estamos actuando. El objetivo global es posicionar la sostenibilidad no como una obligación, sino como un camino hacia una mejor calidad de vida.
En México, el 88% de los entrevistados cree que nos encaminamos hacia un desastre ambiental a menos que cambiemos nuestros hábitos rápidamente, mientras que el 79% considera que está haciendo todo lo que está en sus manos para proteger el medio ambiente.
- Salud consciente, la búsqueda del bienestar se está equilibrando
En los 38 países entrevistados, una amplia mayoría considera que debe hacer más por cuidar su salud física, quiere tener mayor control sobre sus decisiones de salud y busca perder peso. Sin embargo, el bienestar mental cobra cada vez mayor relevancia, para el 79% global la preocupación por la salud mental ya iguala a la preocupación por la salud física. Además, más del 33% cree que podría vivir hasta los 100 años, pero la aspiración ya no es únicamente vivir más, sino vivir mejor. Los avances médicos y tecnológicos impulsan el interés por la longevidad, mientras que el concepto de “healthspan” gana terreno, preservar las capacidades físicas, cognitivas y la calidad de vida durante los últimos años.
Los mexicanos se mostraron igual de preocupados tanto por su salud física como mental, 9 de cada 10 respondieron que están haciendo más para cuidar estos aspectos. En cuanto tener un mayor control sobre las decisiones relacionadas con la salud, el 86% estuvo de acuerdo, mostrando así una conciencia sobre el autocuidado que no estaba presente hace algunos años.
- El poder de la confianza no está desapareciendo, está migrando
La confianza se ha vuelto más difícil de construir y más fácil de perder ante el crecimiento acelerado de contenido digital y automatizado, así como la desinformación. El 69% a nivel global considera que su gobierno no prioriza sus preocupaciones y el 73% cree que la economía favorece a las personas más ricas y poderosas. Sin embargo, la confianza no desaparece, sino que se ha vuelto más cercana y personal. Las personas en el mundo confían cada vez más en aquello que sienten cercano: las comunidades locales, las marcas conocidas y las personas de su vida cotidiana con las que pueden identificarse (77%).
El propósito de las marcas sigue siendo muy relevante para el consumidor, 66% tiende a comprar marcas que reflejan sus valores personales y un 70% afirma que prefiere comprar productos nacionales en lugar de extranjeros.
El 83% de los mexicanos confía más en los nuevos productos cuando provienen de marcas que ya conoce, mientras que el 84% percibe que el servicio al cliente se está volviendo demasiado automatizado e impersonal.
Tendencias en aceleración
El estudio hace notar que las actitudes hacia la IA se vuelven más negativas ante las dudas sobre su impacto, mientras que la percepción de que la sociedad recompensa el esfuerzo ha disminuido, impulsando una visión cortoplacista del consumo. Ante un entorno incierto, las personas buscan bienestar en sí mismas, lo que contribuye al aumento del materialismo.
- Maravillas tecnológicas, el optimismo tecnológico se enfrenta a la realidad
A nivel global, observamos que esta percepción positiva sobre el impacto de la inteligencia artificial continúa, el 56% está de acuerdo en que la IA está teniendo un impacto positivo en el mundo, mientras que 35% está en desacuerdo. En México, 36% de las personas entrevistadas considera que la IA tiene un impacto positivo en nuestras vidas, sin embargo, más de la mitad (58%) coincide en que los avances tecnológicos están destruyendo nuestras vidas. Esto nos demuestra que el “equilibrio” tecnológico comienza a desestabilizarse.
Las personas no están rechazando la IA. Se preguntan ¿Quién se beneficia de ella, quién la controla y cómo impactará en sus propias vidas?
- Nuevo nihilismo, crece la presión sobre el pensamiento a largo plazo
A medida que las expectativas y la realidad se distancian, priorizar el presente puede parecer más alcanzable que planear para un futuro lejano. Este año, el 62% coincide en que lo importante es disfrutar la vida hoy y que el mañana se ocupará de sí mismo.
En muchos mercados, cada vez menos personas creen que el esfuerzo por sí solo sea suficiente para salir adelante, en comparación con hace una década, además, el 76% está preocupado por el poco apoyo que pueda recibir de su gobierno ahora y en los próximos años. La confianza en los líderes empresariales también ha disminuido en varios mercados.
Los mexicanos se mostraron optimistas ante este futuro incierto, el 60% sigue considerando que no importa de dónde vengas, si trabajas duro, puedes salir adelante, mientras que el 86% está preocupado sobre el apoyo que pueda recibir del gobierno y los servicios públicos en los próximos años.
- Individualismo
Ante un entorno macroeconómico desafiante, una baja confianza en las instituciones y una creciente incertidumbre sobre el futuro, muchas personas están enfocándose cada vez más en sí mismas. Con el paso del tiempo cada vez son más personas en los diferentes países que miden su éxito a través de las cosas que poseen, dando prioridad a la aspiración material, en nuestro país, solamente 36% está de acuerdo con esta afirmación.
Este año, también creció la proporción de personas que consideran que alcanzar una posición profesional relevante es parte de la realización personal, pasando de 39% a un poco más de la mitad a nivel global (51%).
El 85% de los mexicanos está de acuerdo en que cada generación debería alcanzar un nivel de vida superior al de las generaciones anteriores y el 84% considera que el equilibrio vida-trabajo es más importante que tener una carrera exitosa.
Tendencias en consolidación
Las tendencias en proceso de consolidación reflejan un escenario de mayor fragmentación social y nuevas tensiones frente a sistemas y estructuras tradicionales. Igualmente, el orgullo local y nacional gana fuerza, mientras que las divisiones en torno a la desigualdad y la inmigración se profundizan y aparecen nuevas fracturas sociales.
- Fracturas en la globalización, conexión global, identidad local
A pesar de las tensiones mundiales, la percepción sobre la globalización se mantiene positiva, desde 2013, ha aumentado 8 puntos porcentuales en China y Estados Unidos, y 14 puntos en Gran Bretaña y Francia. Sin embargo, está cambiando, en diversos mercados emergentes ha disminuido la percepción de que las marcas y productos globales ofrecen mayor calidad que los locales, mientras crece la confianza en los productos nacionales, la innovación local y las instituciones del país.
En México, el 64% respondió que la globalización es benéfica para nuestro país y el 76% prefiere comprar productos nacionales antes que uno extranjero.
Más que un rechazo a la globalización, el estudio demuestra un reequilibrio entre la influencia global y la identidad local, en un contexto donde la geopolítica y el sentido de nacionalidad influyen cada vez más en las percepciones hacia países, empresas e instituciones.
- Sociedades fragmentadas, nuevas divisiones
Muchas sociedades se encuentran fragmentadas hoy en día, aunque la naturaleza de estas divisiones sigue evolucionando. Si bien los debates históricos sobre desigualdad e inmigración mantienen su relevancia, surgen nuevas tensiones en torno a la identidad, el género y los cambios sociales. En este contexto, existe una división a nivel global respecto al impacto de la inmigración, el 44% considera que es positivo, mientras otro 44% está en desacuerdo. En México, el 76% cree que hay demasiados inmigrantes en nuestro país y 4 de cada 10 creen que es un fenómeno positivo.
Además de los debates migratorios, las divisiones en torno al género y el progreso social son cada vez más visibles. El estudio de Ipsos sobre el “Día de la mujer”, encontró que 44% de las personas en 29 países está de acuerdo con la afirmación de que “hemos avanzado tanto en la promoción de la igualdad de las mujeres que estamos discriminando a los hombres”. Esta percepción aumenta a 53% entre los hombres y un poco más (57%) entre los hombres de la Generación Z.
- Sistemas antiguos, nostalgia sin idealizar el pasado
Durante varios años, la mayoría de las personas alrededor del mundo ha expresado que quisiera que su país fuera “como antes”. Esta nostalgia nacional es prácticamente global y ha aumentado tanto en países entusiasmados con el futuro, como China, como en aquellos con una relación más complicada con su pasado, como Alemania, Brasil y Sudáfrica.
Sin embargo, el pasado que las personas extrañan probablemente nunca existió como tal. Aunque los resultados nos dicen que el 62% quisiera que su país volviera a ser como antes, solo 48% desearía haber crecido en la época en que sus padres eran niños. Además, el estudio muestra que, pese al atractivo del pasado, las personas reconocen avances importantes en áreas como la salud y la tecnología.
El 63% de los mexicanos desearía que el país fuera como antes, mientras que el 55% afirma que le habría gustado crecer en la época de sus padres. Ante la incertidumbre, muchas personas experimentan “lostalgia”, una sensación de pérdida frente al futuro que esperaban tener, más que un anhelo por el pasado.
