Marias Gamesa decidió ponerse a prueba a través de un reto: retirar su empaque y logotipo para dejar que el producto hablara por sí mismo. La dinámica invitó a los consumidores a identificar la galleta únicamente por sus rasgos distintivos: su tostado característico, el toque de sabor a vainilla, el toque a naranja, su textura crujiente y su aroma.
Al presentarse sin códigos de marca, una buena parte de los participantes reconoció a las Auténticas Marias Gamesa. Este resultado respalda una relación construida por generaciones: la
identidad del producto es tan propia que no requiere etiqueta para ser identificada. De este experimento nace “Me Late”, la nueva plataforma que conecta ese reconocimiento del producto
con la intuición materna que guía a las familias en su día a día.
«Poner a prueba el producto sin nuestros códigos de marca no fue un riesgo, sino una muestra de absoluta confianza en la historia que hemos construido durante generaciones
con las familias mexicanas. La autenticidad de Marias Gamesa® no depende de una etiqueta, sino del lugar único que ocupa en los hogares y en la memoria de quienes la han
disfrutado toda la vida.»”, afirmó Luisa Gutiérrez, Directora de Marketing de Gamesa.
Esta iniciativa refleja la visión de PepsiCo México de continuar impulsando sus marcas más icónicas, evolucionando sus narrativas para mantenerlas vigentes y construir una profunda
relevancia cultural en el país. A través de estrategias que combinan tradición e innovación, la compañía reafirma su compromiso de acompañar los momentos más significativos en la vida de
las familias mexicanas.
Al final, el reto dejó una lección tan clara como contundente: aun sin empaque, sin logo y sin códigos de marca, siempre fue Marias Gamesa®.
