Hablar de cáncer de mama también significa escuchar a las mujeres que lo han vivido: conocer sus experiencias, los obstáculos que enfrentaron y aquello que aprendieron en el camino. Con esta mirada nace Proyecto Zoe, una iniciativa de Opinión 51, plataforma que amplifica las voces, experiencias e ideas de mujeres y genera espacios para ponerlas en el centro de las conversaciones que importan, que busca dar visibilidad a sus historias y abrir una conversación sobre detección temprana, diagnóstico y acompañamiento.
El proyecto parte de una realidad que merece mayor visibilidad: hasta 17.5% de los casos de cáncer de mama en México ocurren en mujeres menores de 40 años, de acuerdo con el Protocolo Nacional de Atención Médica de Cáncer de Mama (PRONAM) 2026. Se trata de mujeres que, en términos generales, están fuera del esquema regular de tamizaje con mastografía, lo que hace especialmente relevante hablar de señales de alerta y de la importancia de buscar atención ante cambios sospechosos.
“Las historias tienen el poder de acercarnos a realidades que muchas veces permanecen invisibles. Con Proyecto Zoe queremos escuchar y amplificar las voces de las mujeres, porque compartir sus experiencias también nos permite abrir conversaciones sobre detección temprana, acompañamiento y las posibilidades de llegar a tiempo”, señaló Pamela Cerdeira, cofundadora de Opinión 51.
Cuando una historia también puede abrir los ojos
Como parte de #CuéntaleAZoé, Opinión 51 analizó los testimonios de mujeres que han atravesado un diagnóstico de cáncer de mama. Los relatos muestran que el camino puede comenzar de formas distintas y que, en ocasiones, existen obstáculos antes de llegar a una respuesta.
Por ejemplo, 23.7% de los testimonios analizados identificaron el hallazgo inicial a partir de una autoexploración casual, y no como parte de un hábito establecido. En 21.1% de los relatos, el primer médico descartó inicialmente el hallazgo, con expresiones como “es grasa” o “estás sugestionada”.
Estos testimonios permiten poner rostro a los retos que existen alrededor de la detección y muestran por qué hablar de los signos de alerta, conocer el propio cuerpo y buscar atención ante cualquier cambio puede ser relevante.
El análisis también revela la dimensión emocional que acompaña estos procesos: 81.6% de los testimonios mencionan esperanza u optimismo, 73.7% hablan de apoyo o redes de sostén y 63.2% expresan miedo o angustia.
Más allá de las cifras, Proyecto Zoe busca que estas voces formen parte de una conversación que permita entender el cáncer de mama desde la experiencia de quienes lo han enfrentado.
Historias para llegar antes
El propósito de Proyecto Zoe es abrir un espacio para que las experiencias de estas mujeres puedan convertirse también en información útil para otras. Sus historias muestran que el camino puede estar marcado por dudas, aprendizajes, decisiones y redes de apoyo, pero también por oportunidades para reconocer señales y buscar atención de manera oportuna.
En un momento en que México cuenta con una nueva ruta nacional para la atención del cáncer de mama, Opinión 51 pone el foco en una pregunta esencial: ¿cómo se vive ese camino desde el lado de las mujeres?
“Todo lo que hacemos –y todo lo que dejamos de hacer– en ciencia tiene un impacto directo en el paciente. Es ahí donde cobra verdadero sentido nuestro trabajo: en generar avances que puedan traducirse en mejores oportunidades para la salud de las personas. Por eso, tenemos la responsabilidad de seguir impulsando la innovación, acelerar la llegada de nuevas soluciones y mantener siempre al paciente en el centro de nuestras decisiones”, comentó Leticia Murray Acedo, presidenta y directora general de AstraZeneca México.
Proyecto Zoe busca contribuir a responder esa pregunta a a través de sus voces y de las experiencias que decidieron contar. Porque cuando una mujer comparte su historia, puede ayudar a que otra reconozca una señal, haga una pregunta o decida buscar atención a tiempo.
