La salud del corazón se construye mucho antes de que aparezca una emergencia. La presión arterial, el colesterol, el tabaquismo, el sedentarismo, la alimentación y los antecedentes familiares pueden aumentar el riesgo durante años sin provocar síntomas. Identificar estos factores, realizar revisiones periódicas y mantener un seguimiento médico permite detectar cambios a tiempo y actuar antes de que aparezcan complicaciones cardiovasculares.

En México, las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte. A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares provocan alrededor de 17.9 millones de muertes cada año.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora el 29 de septiembre, Sofía, la compañía de salud y tecnología que está transformando el acceso a la salud, nos comparte cinco recomendaciones para cuidar la salud del corazón y actuar de manera preventiva frente a los principales factores de riesgo cardiovascular.

1. Actúa antes de que aparezca una emergencia

Uno de los principales retos de la salud cardiovascular es que algunos factores de riesgo pueden avanzar durante años sin causar síntomas. Por eso, esperar a sentirse mal para acudir al médico puede significar perder oportunidades para prevenir, detectar o tratar una enfermedad de manera oportuna.

“La prevención cardiovascular empieza por conocer nuestros factores de riesgo, tratar de modificarlos y darles seguimiento. Ya no se trata solo de acudir al médico cuando nos sentimos mal, sino de revisar nuestra salud antes de que aparezcan los problemas”, explica Roxana Castillo, Medical Care Manager y médico internista de Sofía.

La prevención busca justamente cambiar esa lógica: pasar de actuar hasta que nos sentimos mal a tomar decisiones con anticipación para cuidar nuestro corazón.

2. Conoce tus factores de riesgo

Los factores de riesgo son características, condiciones o hábitos que aumentan la probabilidad de desarrollar una enfermedad. Algunos no pueden modificarse, como la edad o los antecedentes familiares, pero hay otros sobre los que podemos actuar sobre todo mejorando nuestros hábitos.

Algunos factores pueden ser más evidentes, como fumar, llevar una alimentación poco saludable, consumir alcohol en exceso o tener una vida sedentaria. Otros son silenciosos: pueden estar presentes durante años sin causar molestias y solo detectarse al checarnos como ocurre con la hipertensión arterial, la diabetes o los niveles elevados de colesterol.

Por eso, el acompañamiento médico es clave. Tu doctor puede ayudarte a identificar los factores de riesgo, evaluar cuáles se pueden modificar y orientar sobre los cambios en el estilo de vida o las medidas de tratamiento que pueden ayudar a reducirlos.

3. Un chequeo a tiempo puede hacer la diferencia

Sentirse bien es una buena señal, pero no siempre es suficiente para saber nuestro estado de salud. Algunas alteraciones pueden no causar molestias y detectarse únicamente mediante una consulta o estudios de laboratorio. Las revisiones preventivas permiten conocer mejor el estado de salud de una persona con un panorama más integral.

En Sofía, el Programa Preventivo contempla una consulta con un médico de cabecera especialista en Medicina Interna, estudios personalizados de acuerdo con la historia clínica y un check-up anual, además del seguimiento de los resultados.

“Una consulta preventiva nos permite tener información objetiva sobre nuestro estado de salud para tomar decisiones oportunas y, cuando es necesario, hacer cambios antes de que aparezcan complicaciones”, explica Roxana Castillo, Medical Care Manager y médico internista de Sofía.

4. Da seguimiento a tu salud, no te quedes solo con un resultado

Un estudio ofrece información importante en un momento determinado, pero su verdadero valor está en darle seguimiento. Conocer cómo cambian a lo largo del tiempo, identificar tendencias, evaluar si los cambios en tus hábitos están funcionando y, cuando es necesario, ajustar tratamientos.

“La prevención tiene mucho más valor cuando existe continuidad. Por ejemplo, una persona puede tener una presión arterial normal hoy, pero si tiene hábitos que aumentan su riesgo cardiovascular, esa presión puede no mantenerse igual en uno o dos años. Por eso es importante no solo conocer nuestros resultados, sino darles seguimiento y trabajar sobre lo que podemos modificar”, explica Roxana Castillo, Medical Care Manager y médico internista de Sofía.

Contar con un médico de cabecera permite que la atención no dependa únicamente de que aparezca un problema. También puedes acudir para resolver dudas y tomar decisiones individualizadas.

5. Construye hábitos sanos

No es ningún secreto: la alimentación, la actividad física, el peso y el tabaquismo son algunos factores sobre los que podemos actuar para reducir nuestro riesgo cardiovascular.

“No se trata de hacer cambios perfectos de un día para otro, sino de construir hábitos que podamos mantener con el tiempo. Incluso cambios pequeños sostenidos pueden hacer una gran diferencia en nuestra salud”, explica Roxana Castillo, Medical Care Manager y médico internista de Sofía.

No todas las recomendaciones funcionan igual para todos. Cada persona puede requerir estudios, cambios y seguimiento diferentes. El acompañamiento médico ayuda a tomar en cuenta estas necesidades para definir objetivos de salud personales.

La prevención no busca que jamás nos enfermemos, sino reducir el riesgo de que una enfermedad ocurra y, si llega a suceder, contar con las herramientas y el conocimiento necesarios para que impacte lo menos posible en nuestra calidad de vida. Por eso es tan importante tener la información y el acompañamiento necesarios para cuidar la salud.

Ese es el objetivo de Sofía: integrar prevención, seguimiento y atención médica para que cuidar nuestra salud sea parte de la vida cotidiana, no algo a lo que recurrimos únicamente cuando algo ya no está bien.

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