La American Society of Mexico (AmSoc) hizo un llamado a los sectores público y privado de México y Estados Unidos para fortalecer las exportaciones agroalimentarias en uno de los corredores económicos más relevantes del mundo, el cual tiene un intercambio de materias primas con un valor cercano a los $79 mil millones de dólares anuales.
El sector agropecuario, representado en mayor medida por la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNA) y otras agrupaciones productivas, constituye la arteria principal de materias y enseres de exportación de México hacia Estados Unidos.
La reciente caída interanual de 7.1% en las exportaciones agroalimentarias mexicanas, entre octubre de 2025 y junio de 2026, es una señal de deterioro que debe encender alertas en ambos países. Este retroceso podría afectar las cadenas productivas binacionales, comprometiendo la estabilidad de sectores estratégicos como alimentos, bebidas, insumos agrícolas y manufactura derivada.
“La defensa de este corredor no debe plantearse únicamente en términos de balanza comercial, sino como una prioridad compartida de seguridad alimentaria, estabilidad económica y competitividad regional”, señaló Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico.
México y Estados Unidos operan como una cadena agroalimentaria regional integrada, ya que México abastece al mercado estadounidense con frutas, hortalizas, bebidas, productos frescos y procesados; y Estados Unidos abastece a México con maíz, soya, trigo, carnes, lácteos y otros insumos esenciales.
La AmSoc subrayó que el corredor agroalimentario es un pilar de integración económica y social que garantiza el acceso a alimentos, la generación de empleos y la competitividad regional frente a otros bloques económicos. Por ello, la institución considera indispensable que los actores gubernamentales, empresariales y sociales de ambos países activen mecanismos de cooperación para reforzar la coordinación institucional binacional.
La American Society of Mexico reiteró su compromiso de servir como puente de diálogo y colaboración entre México y Estados Unidos, y de trabajar con sus aliados estratégicos para garantizar que este corredor agroalimentario siga siendo un motor de prosperidad compartida.
