En un entorno donde la inteligencia artificial (IA) acelera la transformación de las organizaciones, el verdadero reto para las empresas ya no radica únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en garantizar que las personas puedan adaptarse, desarrollarse y prosperar junto con ellas. Durante el Latin American Forum 2026, Marsh destacó que fortalecer el bienestar, la experiencia del empleado y el rol estratégico de Recursos Humanos será indispensable para convertir la inversión en IA en una ventaja competitiva sostenible.
Los hallazgos reflejan que la transformación tecnológica también está modificando la relación de las personas con el trabajo. En 2026, solo el 44% de los empleados afirma sentirse plenamente satisfecho en su puesto, una disminución significativa frente al 66% registrado en 2024. Al mismo tiempo, la preocupación por perder el empleo debido a la IA aumentó del 28% al 40% en ese mismo periodo, evidenciando la necesidad de acompañar la adopción tecnológica con estrategias que fortalezcan la confianza, el desarrollo profesional y el compromiso de los colaboradores.
«La IA no está reemplazando el trabajo; está obligando a rediseñarlo. Las empresas que no transformen roles, flujos y capacidades verán limitada cualquier mejora en productividad», Ariel Almazán, Líder de consultoría en Salud en Beneficios Mercer Marsh Beneficios LAC.
Más allá de la implementación tecnológica, los especialistas coincidieron en que las organizaciones deberán poner a las personas en el centro de su estrategia. El informe People Risks 2026 de Marsh, muestra que las empresas que gestionan activamente los riesgos relacionados con las personas obtienen beneficios tangibles: el 40% de quienes implementaron estrategias de mitigación reportó incrementos en productividad y eficiencia, mientras que el 36% registró avances más rápidos en iniciativas estratégicas, como la adopción de inteligencia artificial.
El bienestar también adquiere una dimensión estratégica frente a los retos que enfrentan las organizaciones. Más de la mitad (58%) de los profesionales de Recursos Humanos y riesgos anticipa un incremento en los costos de salud y beneficios, lo que obligará a las empresas a replantear sus esquemas de compensación, así como sus programas de salud y apoyo financiero para fortalecer la retención del talento y el desempeño organizacional.
El papel de Recursos Humanos será determinante para impulsar esta transformación. Aunque el 63% de la alta dirección considera prioritario rediseñar el trabajo para incorporar IA y automatización, solo el 46% de los responsables de Recursos Humanos comparte ese mismo nivel de urgencia. Esta diferencia contribuye a que apenas el 8% de los altos ejecutivos perciba actualmente a Recursos Humanos como una función claramente estratégica.
A ello se suma el desafío de fortalecer el desarrollo profesional dentro de las organizaciones. Actualmente, solo el 37% de los empleados ha conversado sobre su carrera con su jefe durante el último año y únicamente el 38% recibe retroalimentación frecuente sobre cómo sus habilidades impactan sus oportunidades de crecimiento, indicadores que reflejan la importancia de reforzar el acompañamiento y la comunicación en un contexto de transformación acelerada.
Con esto todo apunta a que el éxito de la IA dependerá cada vez menos de la tecnología por sí sola y más de la capacidad de las organizaciones para construir entornos donde las personas puedan desarrollar nuevas habilidades, adaptarse al cambio y mantener una experiencia laboral positiva. Para Marsh, invertir en capacitación, bienestar, salud mental, salud financiera y liderazgo será la base para que la transformación digital genere resultados sostenibles para las empresas y sus colaboradores.

