En México, el cuidado de personas con enfermedades, discapacidad o dependencia ocurre, en su mayoría, dentro de los hogares. De acuerdo con la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad (CCINSHAE), únicamente el 3.3% de las personas que requieren cuidados asiste a un centro especializado, mientras que el 96.1% recibe atención en casa, principalmente por familiares.

Esta realidad coloca a millones de personas en un rol fundamental para el sistema de salud, pero pocas veces es reconocido. Con motivo del Día Internacional del Autocuidado, Casa Ronald McDonald México realizó el panel «Cuidar a quienes cuidan», un espacio de diálogo que reunió a especialistas para reflexionar sobre la importancia de atender también el bienestar de quienes dedican su vida al cuidado de otros.

En México existen 31.7 millones de personas cuidadoras de 15 años y más, de las cuales 75.1% son mujeres y 24.9% hombres, lo que deja en evidencia que esta responsabilidad continúa recayendo, principalmente, en las mujeres. Sin embargo, el impacto del cuidado trasciende el tiempo y el esfuerzo invertidos: también afecta la salud física, mental y emocional de quienes lo ejercen.

El cuidado prolongado puede generar consecuencias importantes para la salud de quienes lo ejercen. Entre las principales afectaciones se encuentran la ansiedad, la angustia, la depresión, la irritabilidad, la disminución del sueño y el cansancio constante, síntomas que impactan directamente su calidad de vida y que ponen de manifiesto la necesidad de generar mayores redes de apoyo para quienes cuidan.

La conversación fue moderada por la periodista y activista Bárbara Anderson y contó con la participación de Juana Ramírez, presidenta ejecutiva de Grupo SOHIN, la Dra. Leticia Ascencio Huertas, especialista en psicooncología y cuidados paliativos del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) y Gabriela Gatica Laborde, directora ejecutiva de Casa Ronald McDonald México. Desde distintas perspectivas, las panelistas coincidieron en que el bienestar de las personas cuidadoras influye directamente en la calidad del acompañamiento que reciben los pacientes y, por ello, debe formar parte de la agenda de salud pública.

Durante el encuentro se abordaron temas como la sobrecarga física y emocional que enfrentan las personas cuidadoras, los costos invisibles asociados al cuidado, la necesidad de fortalecer las redes de apoyo y la importancia de promover políticas, programas e iniciativas que reconozcan esta labor esencial para la sociedad.

«Detrás de cada niña o niño que enfrenta un tratamiento médico hay una madre, un padre, un abuelo o un familiar que también atraviesa un proceso complejo. En Casa Ronald McDonald entendemos que cuidar a las familias también significa cuidar a quienes sostienen el bienestar de los pacientes todos los días. Reconocerlos, escucharlos y generar redes de apoyo es una responsabilidad compartida», señaló Gabriela Gatica Laborde, directora ejecutiva de Casa Ronald McDonald México.

Desde hace más de tres décadas, Casa Ronald McDonald México trabaja para mantener unidas a las familias durante los tratamientos médicos de niñas y niños, brindando alojamiento, acompañamiento y espacios que contribuyen a disminuir la carga emocional y económica que implica enfrentar una enfermedad lejos de casa. Con este panel, Casa Ronald McDonald México  reafirma su compromiso de impulsar una conversación que reconozca que cuidar a quienes cuidan también es una forma de cuidar la salud de toda la sociedad.

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