El conocimiento del genoma humano transformó la forma de estudiar múltiples enfermedades, al establecer las secuencias de todos los genes y cambiar la estrategia de investigación en este campo, afirmó el doctor Carlos Alberto Aguilar Salinas durante entrevista en UAM Radio 94.1 FM.

Indicó que, gracias al avance de las metodologías y al uso de la inteligencia artificial, es posible analizar con mayor detalle la composición de las bases que conforman los genes. Explicó que todos los grupos étnicos comparten el mismo material hereditario; lo que los diferencia son las alteraciones surgidas a partir de los procesos evolutivos y de adaptación que cada población ha experimentado. En ese tenor, señaló que el objetivo es identificar qué variantes genéticas y qué características favorecen un mejor ajuste al entorno.

Invitado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el académico conversó en cabina con el doctor Rafael Díaz al participar en la emisión de Frecuencia Nutricional, donde compartió con la audiencia los avances y alcances de este proyecto científico.

Médico endocrinólogo y titular de la Dirección de Investigación del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el doctor Carlos Alberto Aguilar Salinas ha centrado sus investigaciones en la epidemiología, fisiopatología y el tratamiento de las enfermedades metabólicas.

“Fuimos pioneros en hacer la secuenciación y estudios de asociación genética en trastornos en las concentraciones de colesterol, el cual es uno de los grandes problemas de salud pública del país, y también se hizo el primero sobre diabetes”, expuso el experto.

 En relación con el componente genético de la hiperglucemia, detalló que su alta prevalencia en México se debe a la combinación de factores hereditarios y ambientales, por un lado “se da un cambio de orden en un gen, que resulta en la pérdida de su función y que tiene un impacto negativo en el organismo, estas se llaman variantes raras y cada colectividad tiene una distinta que causa estos efectos”.

 Por el otro, pequeños cambios en la estructura de las enzimas pueden generar grandes alteraciones en los mecanismos del organismo, ello afecta la forma en que utilizamos la energía y cómo procesamos la glucosa y las grasas.

 En cuanto a los factores ambientales están la alimentación, ejercicio, sueño, emociones, la exposición a entornos estresantes de manera crónica y la salud en el embarazo y los primeros años de vida del infante.

 El padecimiento, dijo, es un proceso que, en promedio, comienza 10 años antes de que se emita un diagnóstico médico. Inicia con la acumulación de adiposidad en el cuerpo, lo que lo obliga a producir mayores cantidades de insulina, la hormona encargada de regular el nivel de azúcar en la sangre, para lograr el mismo efecto.

 “Debido a la falta de síntomas en la primera etapa y a que cuando aparecen, estos son inespecíficos y de manera gradual, las personas pueden atribuirlos a otras causas”, por ello, resaltó la relevancia de hacer un diagnóstico temprano, detener el avance y mejorar la calidad de vida.

 “Aunque el porcentaje de no diagnosticados ha ido disminuyendo, aún se tiene 30 % a escala nacional, es importante entender que la diabetes depende del autocuidado, de saber tomar decisiones inteligentes, de hacerse responsable y tomar las medidas y acciones que le proporcionan los médicos”, concluyó el especialista.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *