México se consolida como referente en economía circular y reciclaje en América Latina, al transitar de un modelo de gestión de residuos a un ecosistema integrado que articula industria, academia, gobierno y sociedad. Así se destacó durante el Foro Líderes del Reciclaje 2026, donde representantes de ECOCE, PETSTAR, Arca Continental y el Tecnológico de Monterrey analizaron los avances, retos y oportunidades del sector.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que la economía circular ya no es una tendencia ambiental, sino una estrategia estructural de competitividad, inversión y desarrollo económico para México, impulsada por marcos regulatorios como la nueva Ley General de Economía Circular.
Un sistema en transformación: del residuo al valor
Desde la perspectiva de ECOCE, el sistema de reciclaje en México ha evolucionado conforme a las necesidades del mercado, pasando de la promoción inicial del reciclaje a la construcción de un ecosistema articulado de gestión y educación ambiental.
“El papel de ECOCE ha sido importante a lo largo de la historia del reciclaje en México porque hemos sabido adaptarnos a los cambios del mercado. En un inicio impulsábamos el reciclaje para desarrollar un mercado que no existía; hoy evolucionamos hacia la articulación de esfuerzos y la educación para la corresponsabilidad”, señaló Montserrat Ramírez, directora de operaciones de ECOCE.
La directiva agregó que la nueva legislación abre una etapa de transformación: “Estamos en una fase de transición con la Ley General de Economía Circular, que representa una oportunidad para convertirnos en un organismo coordinador que alinee los esfuerzos de la industria”.
En cuanto a la infraestructura e inversión como base del reciclaje de alto valor, el modelo de reciclaje botella a botella de PETSTAR fue destacado como uno de los casos más avanzados a nivel global, sustentado en infraestructura, inversión sostenida y articulación con la industria embotelladora.
“Para que este modelo sea viable se requiere un alto compromiso e inversión constante. La infraestructura de acopio y reciclaje es clave para recuperar las botellas y reincorporarlas a la cadena de valor”, explicó Carlos Mendieta, director de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de PETSTAR.
El directivo subrayó que el sistema ha implicado inversiones superiores a los 280 millones de dólares y una red de recuperación integrada a nivel nacional. Asimismo, destacó la dimensión social del modelo: “Buscamos construir una economía circular climáticamente responsable, pero también con una perspectiva de derechos humanos, donde las personas que participan en la cadena de reciclaje tengan condiciones de inclusión y desarrollo”.
Desde Arca Continental, se subrayó que la economía circular no es una iniciativa aislada, sino parte del modelo estratégico de negocio. “No vemos la economía circular como un proyecto, sino como una decisión estratégica integrada al negocio, especialmente en el diseño de nuestros empaques”, afirmó David Moreno, gerente de Sostenibilidad Corporativa de la empresa.
El directivo destacó avances concretos: “En 2025 alcanzamos más del 36% de resina reciclada en promedio en nuestros empaques, lo que demuestra que la circularidad es un habilitador de valor y no una restricción”.
Desde el ámbito académico, el Tecnológico de Monterrey destacó la transición del país hacia un modelo más regulado, innovador y orientado a la circularidad. “México ha pasado de una visión de mitigación de residuos a un modelo de economía circular impulsado por nuevas leyes y responsabilidades extendidas para los productores”, explicó el profesor Jorge Membrillo, investigador del Tecnológico de Monterrey.
Retos: corresponsabilidad ciudadana y separación en origen
Uno de los principales retos identificados fue la necesidad de fortalecer la participación ciudadana en la separación de residuos desde el hogar. “El mayor reto sigue siendo la concientización y la corresponsabilidad. No basta con entregar los residuos al camión; es necesario separarlos desde casa para mantener su valor y facilitar su reciclaje”, señaló Montserrat Ramírez.
El foro también destacó el impacto social del reciclaje inclusivo, particularmente en la integración de recuperadores y sus familias dentro del sistema formal. “No se trata solo de reciclar materiales, sino de cómo recuperamos los materiales y quiénes participan en ese proceso. Generamos valor económico, pero también social y humano”, afirmó Carlos Mendieta.
La academia juega un papel clave en el desarrollo de nuevas soluciones como bioplásticos, reciclaje químico y laboratorios de prueba para políticas públicas. “En el Tec de Monterrey desarrollamos sandboxes donde se pueden probar tecnologías, estrategias y políticas públicas, incluso con inteligencia artificial, para mejorar la gestión de residuos sólidos”, explicó el profesor Membrillo.
Finalmente, PETSTAR destacó su sistema de trazabilidad como uno de los diferenciadores más importantes del modelo mexicano. “La trazabilidad es fundamental: sabemos de dónde viene cada material, cómo fue recuperado y bajo qué condiciones. Esto nos permite contar con una resina reciclada certificada a nivel global”, concluyó Mendieta.
El Foro Líderes del Reciclaje 2026 concluyó que México avanza hacia un ecosistema sólido de economía circular basado en inversión, innovación, inclusión social y regulación progresiva, consolidando su liderazgo regional en reciclaje de PET y modelos de circularidad industrial.
