ManpowerGroup, líder global en soluciones de capital humano, presenta un análisis sobre el panorama laboral en México tras el reciente reporte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. Durante el mes de mayo de 2026, la Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 62.1 millones de personas, un incremento anual de 460 mil personas respecto al mes de mayo de 2025, reflejando una participación económica con una tasa del 59.1 por ciento. De ellos, 60.4 millones estuvieron ocupadas; 438 mil personas más en relación con el mismo mes del año pasado que reportó 60 millones.
Durante el mes de mayo de este año, la población ocupada en la informalidad permaneció en las 33.4 millones de personas, sumando alrededor de 500 mil personas respecto al mismo lapso de 2025, que albergó a 32.9 millones de personas en la informalidad.
Mientras, la tasa de informalidad laboral de mayo de este año se ubicó en 55.2 por ciento y superó el 54.9 por ciento con 0.3 puntos porcentuales del año pasado.
Como referencia la población ocupada en la informalidad comenzó este 2026 con 32.7 millones de personas, para febrero alcanzó los 33 millones de personas, cifra que se mantuvo en el mes de marzo, y que en abril alcanzó su punto más alto en lo que va del año con 33.4 millones de personas, cifra que se mantuvo durante mayo.
“Los datos muestran que, aunque la ocupación crece, la informalidad sigue absorbiendo una parte importante de ese crecimiento. Que esta cifra se mantenga durante dos meses consecutivos confirma que la generación del empleo enfrenta dificultades para traducirse en una mayor formalización de los trabajadores”, advirtió Beatriz Robles, Directora de Operaciones de Manpower México.
“Una parte importante de las oportunidades laborales que se generan continúa ubicándose fuera de los esquemas formales de contratación, lo que representa un desafío para la productividad y competitividad del país, que limita el acceso de millones de personas a seguridad social, estabilidad laboral y mejores oportunidades de desarrollo”, señaló.
“El reto no será únicamente generar nuevas vacantes, sino asegurar que esos empleos se incorporen a la formalidad, permitiendo que el beneficio económico tenga un impacto más duradero. Incluso cuando se trate de empleos temporales, la formalidad debe ser parte de la estrategia, y la organización del Mundial pone a prueba la capacidad del mercado laboral para transformar el dinamismo económico en empleo formal”, detalló la directiva.
