Daly Pérez Ramales, coordinadora de Sostenibilidad de ConMéxico, detalló que la nueva Ley General de Economía Circular (LGEC), representa una oportunidad para fortalecer el aprovechamiento sustentable de recursos, impulsar la innovación y promover una gestión más eficiente de los residuos.

Sin olvidar que la economía circular requiere de infraestructura, innovación, educación ambiental y mecanismos que incentiven la inversión y la adopción de mejores prácticas. Por ello, es importante que la legislación promueva esquemas de corresponsabilidad entre todos los actores de la cadena de valor, reconozca las distintas capacidades y realidades de los sectores productivos, y fomente una transición gradual hacia modelos más circulares.

Indicó que se espera que dicha normatividad implemente reglas claras, y una coordinación efectiva entre autoridades, empresas y sociedad para alcanzar los objetivos ambientales de manera viable y medible.

Explico que el organismo que representa esta abierto para colaborar con las autoridades en la construcción e implementación de políticas públicas que permitan avanzar hacia una economía más eficiente en el uso de recursos, generando beneficios ambientales, sociales y económicos para el país.

Abundó que el principal desafío será construir las condiciones necesarias para que la economía circular funcione de manera efectiva en todo el ecosistema. Esto implica fortalecer la infraestructura para la recolección, separación, reciclaje y valorización de materiales, así como promover la participación coordinada de autoridades, empresas, consumidores y otros actores de la cadena de valor.

Para las empresas, el cumplimiento de la Ley representará una oportunidad para seguir impulsando innovación en productos, empaques y procesos productivos, sin embargo, será necesario contar con reglas y tiempos de implementación que permitan una transición ordenada y basada en evidencia.

En la temática sobre la responsabilidad extendida que deben hacer las empresas con base a este reglamento, es para que las empresas participen de manera más activa en la gestión de los productos al final de su vida útil. Lo cual, requiere de esquemas de colaboración entre industria, autoridades, consumidores y gestores de residuos, además de inversiones en innovación y sistemas de logística inversa.

“Las empresas asociadas a CONMÉXICO han venido desarrollando diversas iniciativas relacionadas con el diseño de empaques más sustentables, el uso eficiente de recursos y el impulso a esquemas de recuperación y reciclaje; por ello, consideramos que la implementación de la responsabilidad extendida debe construirse bajo principios de corresponsabilidad, gradualidad y colaboración, de manera que permita aprovechar los beneficios ambientales y sociales para el país.

Sobre el papel de las entidades con vocación industrial, como es Querétaro, detalló que sus retos, es coordinar a un número importante de actores dentro de cadenas de suministro complejas. Además, será relevante fortalecer la infraestructura para la gestión de residuos y el aprovechamiento de materiales, así como promover esquemas de colaboración que permitan alcanzar los objetivos de economía circular de forma eficiente.

Sobre la participación de las empresas pequeñas y medianas en este rubro, indicó que pueden enfrentar desafíos adicionales debido a sus capacidades operativas y recursos disponibles, sin embargo, la colaboración dentro de cadenas de valor más amplias, así como la participación en esquemas colectivos de cumplimiento, puede facilitar la adopción de buenas prácticas y el cumplimiento de las nuevas disposiciones.

En relación al papel jugarán los parques industriales en el cumplimiento de estos parámetros de economía circular, dijo que serán espacios relevantes por su capacidad para concentrar empresas de diferentes sectores facilita el intercambio de buenas prácticas, el desarrollo de infraestructura compartida y la implementación de soluciones conjuntas para el manejo, aprovechamiento y valorización de materiales.

Expuso que la cercanía entre empresas de distintos sectores genera oportunidades para compartir infraestructura, optimizar el uso de recursos y desarrollar esquemas conjuntos de gestión, recuperación y aprovechamiento de materiales, en los parques industriales, que podrán impulsar esquemas de simbiosis industrial, donde los residuos de una empresa pueden convertirse en insumos para otra.

Más que visualizar el cumplimiento como un esfuerzo individual, la experiencia muestra que los mejores resultados suelen alcanzarse mediante esquemas de colaboración entre empresas, cadenas de valor, organizaciones especializadas y autoridades.

“Consideramos que el desarrollo de sistemas colectivos, alianzas y mecanismos de cooperación puede ser una herramienta relevante para facilitar la participación de empresas de todos los tamaños, mantener la competitividad y contribuyendo al cumplimiento de los objetivos ambientales”.

Ahondó que “la economía circular es una tendencia que ya forma parte de las estrategias de muchas empresas asociadas a CONMÉXICO. La nueva Ley contribuirá a fortalecer acciones relacionadas con diseño de productos, uso eficiente de recursos, reciclabilidad y gestión de residuos. Por ello, indicó que, continuaremos creando puentes de diálogo y la colaboración con autoridades y otros actores para contribuir a una implementación efectiva que genere beneficios ambientales, sociales y económicos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *