La nutrióloga del deporte universitario de la UNAM, Rebeca Camacho, indicó que el cuerpo humano necesita vitaminas para sintetizar los nutrientes energéticos y prevenir enfermedades. El ejercicio regular y un buen descanso, potencian el efecto.
“Las vitaminas son como el aceite de un automóvil”, fue la analogía que hizo Rebeca Camacho, licenciada en nutrición adscrita a la Dirección de Medicina del Deporte de la Dirección General de Deporte Universitario (DGDU), en un podcast de Deporte UNAM, acerca del aporte de estos nutrientes en el fortalecimiento del sistema inmune del ser humano.
La especialista mencionó que el motor de un vehículo, a pesar de obtener energía a través del combustible, requiere de aceite para funcionar adecuadamente. De la misma manera, el cuerpo humano obtiene energía por medio de los alimentos, y las vitaminas sintetizan los nutrientes energéticos que el organismo requiere para desempeñarse de manera correcta y prevenir enfermedades.
“Las vitaminas son como el aceite de un automóvil, éste no funciona o se descompone si le falta aceite, pero no nos dan energía propiamente, la energía en un automóvil nos la daría la gasolina. Esa energía, entonces, la vamos a recibir de los nutrientes energéticos que son las proteínas, los lípidos y los hidratos de carbono, y las vitaminas intervienen en las reacciones químicas e incluso la vitamina B6 y la B12 son vitales para la síntesis de proteínas. La vitamina E es vital para la formación de glóbulos rojos”, dijo Rebeca Camacho.
La ventaja es que las vitaminas son fáciles de conseguir. Miriam Ruíz Morales, nutrióloga de la Dirección de Medicina del Deporte, dijo que la vitamina A se encuentra principalmente en los alimentos de color amarillo o anaranjado como la piña, la naranja y la zanahoria. Esta es esencial para mantener sana la piel y las mucosas que son la primera línea de defensa contra los agentes patógenos (virus, bacterias, hongos y parásitos).
La vitamina C se obtiene de las frutas cítricas como el limón, la naranja, toronja; y las verduras de hoja verde como el brócoli y la espinaca. Esta vitamina la utiliza el sistema inmune como antioxidante, en etapas de estrés fisiológico (respuesta física ante amenazas) y para identificar a los agentes patógenos. El complejo B (compuesto por ocho vitaminas), lo podemos encontrar en los alimentos de origen animal como la carne, pescado y lácteos, y sirve como fuente de energía de las células que protegen nuestro sistema inmunológico.
De los rayos solares podemos obtener la vitamina D, que beneficia al sistema óseo y la salud cardiovascular. Sin embargo, a pesar de encontrarse a la intemperie, parte de la población tiene déficit de esta vitamina por la creciente vida sedentaria y los alimentos procesados. Para identificar una deficiencia de vitamina D y establecer el tratamiento adecuado, la nutrióloga Miriam Ruiz sugiere realizar el estudio de sangre denominado “Determinación de vitamina D 25-hidroxi”.
El sistema inmune no debe ser estimulado artificialmente a menos que un médico lo indique. Edgar Cruz Bante, médico pasante de la Facultad de Medicina de la UNAM, aconseja vitaminarse
“La alimentación es de los pilares más importantes para nuestro sistema inmunológico. Aproximadamente el 70 por ciento de nuestro sistema inmune vive en el sistema digestivo. Por ello, si comemos fibra, fruta, verduras, cereales y leguminosas, ayudamos a las bacterias buenas que tenemos en nuestro sistema digestivo a entrenar a nuestras defensas. Entonces comer bien no sólo es para no subir de peso, sino para que nuestro cuerpo pueda distinguir entre lo que es un virus, o sea algo ajeno, y lo que es de nuestro organismo”, mencionó Edgar Cruz.
Complementos para un sistema de defensa óptimo
Para auxiliar el efecto de las vitaminas, es indispensable mantener un equilibrio biológico mediante el ejercicio regular y un buen descanso. Estos hábitos ayudan a fortalecer las defensas de manera natural al mantener los niveles de cortisol (la hormona del estrés) bajos, impidiendo que el desgaste físico o mental debilite la protección del organismo.
Además del aporte vitamínico, las especialistas hicieron hincapié en que el sistema inmunológico es un trabajo integral, en el cual, sumar una hidratación constante y cumplir con los esquemas de vacunación, son el complemento ideal de la alimentación, el ejercicio y el descanso para mantener un sistema inmunológico en óptimas condiciones.
