La industria química de México, Estados Unidos y Canadá dio un paso más en la construcción de una agenda regional rumbo a la revisión del T-MEC, al anunciar la creación de dos grupos de trabajo enfocados en la facilitación comercial, la convergencia regulatoria y el fortalecimiento en la aplicación de las reglas de origen vigentes en el Tratado.

La iniciativa fue acordada durante una reunión de alto nivel celebrada en EEUU, en la que participaron la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), el Consejo Americano de Química (ACC) y la Asociación de la Industria Química de Canadá (CIAC), como parte de una serie de encuentros trilaterales realizados este año en Ciudad de México, Ottawa y Washington, D.C., para evaluar la implementación del acuerdo e identificar oportunidades a fin de fortalecer la competitividad regional.

Durante los trabajos, los representantes de la industria destacaron que el T-MEC ha sido un factor clave para consolidar cadenas de suministro altamente integradas, impulsar el comercio intrarregional y fortalecer la posición competitiva de América del Norte.

Como resultado, anunciaron la creación de dos grupos de trabajo permanentes: el primero, enfocado en la simplificación regulatoria y facilitación del comercio para reducir duplicidades, agilizar procesos y mejorar la eficiencia fronteriza; y el segundo, orientado a temas de exceso de capacidad estructural, y fortalecimiento en el cumplimiento de las reglas de origen vigentes en el Tratado, con el objetivo de prevenir prácticas de evasión que afecten la competitividad regional.

Ambos grupos desarrollarán propuestas y recomendaciones técnicas para contribuir a una revisión del T-MEC que preserve la certidumbre para las inversiones, impulse la innovación y fortalezca la resiliencia de las cadenas de suministro estratégicas de la región.

Miguel Benedetto, Director General de la ANIQ, destacó que la industria química de los tres países trabaja de manera coordinada para fortalecer la integración regional y aprovechar plenamente los beneficios del tratado.

“Nuestras cadenas de valor están profundamente vinculadas y requieren certidumbre, reglas claras y condiciones que favorezcan la inversión, la innovación y el crecimiento económico. Esto implica no solo preservar el acceso libre de aranceles para los productos químicos que cumplen con las disposiciones del acuerdo, sino también brindar la certeza jurídica que nuestras empresas necesitan para seguir invirtiendo y generando empleos de calidad en América del Norte”, afirmó.

Por su parte, Chris Jahn, Presidente y Director General del Consejo Americano de Química, señaló que los nuevos grupos de trabajo reflejan el compromiso de la industria de pasar del diálogo a la acción mediante propuestas que reduzcan barreras, fortalezcan la aplicación de las normas y contribuyan a la competitividad de largo plazo de la región.

En tanto, Greg Moffatt, Presidente y Director Ejecutivo de la CIAC, subrayó que el éxito de la industria química norteamericana se sustenta en la estrecha integración de las cadenas de suministro, los mercados y los clientes de Canadá, Estados Unidos y México.

 

“De cara a la revisión del T-MEC, es fundamental avanzar en soluciones prácticas que fortalezcan la competitividad regional, reduzcan barreras comerciales innecesarias y promuevan la inversión en toda América del Norte”, afirmó.

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