Con las recientes expectativas de crecimiento económico en México, el sector manufacturero se mantiene como uno de los pilares estratégicos para el desarrollo económico y el impulso de la competitividad del país. Para analizar los desafíos que enfrenta uno de los sectores más relevantes, así como las posibilidades en el corto y mediano plazo, MUNDI organizó el conversatorio «Sector Manufacturero: Clave para el Crecimiento de la Economía Mexicana», reuniendo a especialistas económicos y líderes de la industria.
Junto a Sonny Tabares, Vicepresidente de Riesgo y Crédito de MUNDI; conversaron Flor González, Directora General de la Asociación Nacional de Fabricantes de Pinturas y Tintas (ANAFAPYT); el Dr. Alberto Bustamante, Presidente de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz (ANAPSA); así como Paulina Anciola, Subdirectora de Estudios Económicos de BANAMEX e Israel Morales, Director Nacional del Comité Relación México-Estados Unidos y Asuntos Internacionales de INDEX.
La discusión ocurre en un momento relevante para la economía mexicana. Recientemente, BANXICO ajustó a la baja su estimación de crecimiento para 2026, pasando de 1.6% a 1.1%; mientras que el Producto Interno Bruto registró una variación de -0.6% respecto al trimestre previo. Al mismo tiempo, la actividad industrial mostró una contracción anual de 1.5% durante marzo, reflejando los retos que enfrenta el sector productivo nacional.
A pesar de esto, el comercio exterior continúa mostrando señales positivas: México registró exportaciones por más de $72,042 millones de dólares durante abril de 2026, un crecimiento anual de 32.6%, impulsado principalmente por las manufacturas, que representan aproximadamente nueve de cada diez dólares exportados por el país.
Los especialistas destacaron que la manufactura mexicana mantiene ventajas competitivas importantes derivadas de su integración con Norteamérica, la cercanía geográfica con Estados Unidos, la consolidación de cadenas regionales de suministro y la existencia de instrumentos como el programa IMMEX, que facilitan la participación de empresas mexicanas en mercados internacionales.
Asimismo, coincidieron en que la revisión del T-MEC, la creciente competencia global, la dependencia de insumos importados y la escasez de talento especializado son retos importantes para los próximos años. Frente a ello, el fortalecimiento del contenido nacional, la diversificación de mercados y la inversión en innovación serán elementos fundamentales para consolidar el crecimiento manufacturero.
Sectores como electrónica y aeroespacial fueron identificados por los especialistas como las mayores oportunidades para la industria manufacturera para el país.
México es el 8° productor mundial de productos electrónicos; aportando alrededor de 9.2% del PIB manufacturero y superando los $100 mil millones de dólares en exportaciones. El sector electrónico está impulsado por los dispositivos de consumo, su relación directa con la industria automotriz y de electromovilidad, así como por la industria de semiconductores y dispositivos médicos.
Por su parte, nuestro país es el 12° productor aeroespacial en el mundo, impulsado por el nearshoring, la mano de obra calificada y los clústeres aeroespaciales consolidados en Chihuahua, Baja California, Sonora, Querétaro y EDOMEX. El sector aeroespacial aporta alrededor de 6.8% del PIB manufacturero nacional.
«Para fortalecer la competitividad del sector manufacturero debemos pensar en toda la cadena productiva. Hoy, cerca del 70% del financiamiento fluye a través de proveedores, lo que evidencia la necesidad de ampliar el acceso directo a capital para empresas exportadoras y manufactureras. Contar con herramientas financieras oportunas permitirá a más compañías enfrentar los retos del entorno actual, aprovechar las oportunidades del comercio internacional y acelerar su crecimiento de forma sostenible», señaló Sonny Tabares.
Flor González subrayó que «Frente a retos como los aranceles, la desaceleración de algunos mercados y la competencia desleal, debemos apostar por innovación, tecnología y fortalecimiento de proveedores nacionales. Contar con talento especializado, mayor certidumbre regulatoria y una política industrial que impulse la competitividad será fundamental para aprovechar la oportunidad que tiene México y generar mayor valor en toda la cadena productiva».
«El sector automotor es el segundo más importante de la economía mexicana y una pieza clave para la competitividad de Norteamérica; sin las autopartes producidas en México, la industria estadounidense no sería tan competitiva. Debemos cuidar esta cadena productiva, porque si se golpea al sector automotriz, México corre el riesgo de entrar en recesión. Por ello, se requieren políticas públicas que fortalezcan la manufactura, impulsen programas como IMMEX, faciliten verdaderamente el comercio exterior y generen certidumbre para que el país aproveche una segunda ola de nearshoring tras la revisión del T-MEC» destacó el Dr. Alberto Bustamante.
Paulina Anciola señaló que «México sigue estando bien posicionado dentro de la reconfiguración económica global gracias al T-MEC y al impulso de nuevas industrias, pero para aprovechar plenamente esta oportunidad será necesario fortalecer la competitividad del sector productivo. Esto implica no solo acompañar a las empresas con inversión en infraestructura, sino también atender desafíos estructurales como la economía informal, que genera condiciones desiguales para quienes operan dentro de la formalidad. En un entorno de mayor proteccionismo y revisiones comerciales más frecuentes, la productividad y la diversificación serán claves para sostener el crecimiento».
Finalmente, Israel Morales resaltó que «La industria maquiladora ha demostrado una gran capacidad de adaptación y hoy es uno de los principales motores de las exportaciones mexicanas. Para consolidar este crecimiento debemos fortalecer la proveeduría nacional, desarrollar talento especializado y avanzar en una regionalización gradual que ayude a crecer a las cadenas de suministro. La competitividad no depende únicamente del costo, sino también de la certidumbre, la confianza, la digitalización y un entorno regulatorio que facilite la operación y la inversión, en lugar de incrementar la carga administrativa para las empresas»
Los participantes coincidieron en que el sector manufacturero seguirá desempeñando un papel fundamental para el crecimiento económico de México. Se estima que el sector superará los $550,000 millones de dólares para este año, además que el nearshoring seguirá impulsando una inversión extranjera histórica, con más de $40 mil millones de dólares en nuevos proyectos anunciados entre 2025 y 2026, consolidando a México como el principal socio comercial de Estados Unidos.
Aprovechar estas oportunidades derivadas del nearshoring, fortalecer las cadenas de valor regionales, impulsar la inversión en sectores estratégicos y ampliar el acceso al financiamiento para empresas exportadoras serán factores clave para consolidar la competitividad del país en los próximos años.
Adicionalmente, los especialistas señalaron que incrementar el contenido nacional dentro de las cadenas globales de valor, fomentar la innovación industrial, fortalecer la capacitación de talento especializado y facilitar el acceso a capital para proveedores y empresas exportadoras serán elementos determinantes para que México aproveche plenamente su potencial manufacturero.
La colaboración entre industria, sector financiero y autoridades permitirá construir una base productiva más sólida, resiliente y competitiva frente a los cambios del entorno internacional.
