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Un estudio sobre movilidad vial presentado por la empresa líder global en operaciones conectadas, videotelemática e información basada en inteligencia artificial Geotab Inc, reveló qué tan preparadas están las tres ciudades sede de México para recibir la gran fiesta del fútbol que arranca este verano. Mediante el procesamiento de información de vehículos comerciales proporcionada por Altitude by Geotab, la firma evaluó la reacción de las calles ante la presión de eventos masivos, midiendo los embotellamientos, el tiempo con el motor parado, la seguridad y la velocidad de recuperación de las avenidas.

Los resultados cobran especial relevancia, ya que el territorio mexicano se alista para ser el gran protagonista del arranque de la competencia internacional de este verano. La legendaria sede de la Ciudad de México, se convertirá en el único inmueble del planeta en albergar tres partidos inaugurales de la máxima justa del balompié. Ante la gran incógnita de si las vialidades resistirán el impacto o si las jornadas se traducirán en horas de parálisis, los datos de Geotab perfilan tres realidades logísticas: vías de escape eficientes, parálisis metropolitana y saturación industrial.

La gran sorpresa del estudio es que el Estadio Azteca se colocó en la tercera posición entre las 16 sedes de todos los países, con una puntuación de 7.29 sobre 10. Este resultado supera a complejos deportivos de vanguardia en metrópolis de la escala de Nueva York, Los Ángeles, Atlanta o Toronto, quedando solo detrás de Boston y Houston en la tabla general.

Esta posición refleja una marcada paradoja urbana entre el caos cotidiano y la respuesta ante eventos. Aunque la Ciudad de México padece una de las peores congestiones viales regulares del continente (puesto 14 de 16), el Coloso de Santa Úrsula obtuvo una calificación perfecta de 1.000 en su capacidad para recuperar el flujo vehicular en días de partido, logrando el primer lugar en resiliencia dentro del estudio.

El informe reveló que esta capacidad se debe al denominado «Efecto Periférico». El Anillo Periférico actúa como un amortiguador vial paralelo, permitiendo que el flujo masivo de aficionados se mueva de manera eficiente sin asfixiar ni colapsar las rutas críticas del transporte de mercancías. Además, la zona resultó ser la segunda más segura para conducir en todo el análisis norteamericano gracias al diseño de sus accesos.

Por su parte, la zona metropolitana de Guadalajara enfrenta una realidad completamente distinta bajo la lupa de los datos, registrando una puntuación general de 6.03 que sitúa al Estadio de la sede de Guadalajara en el puesto 8 de las 16 sedes. De acuerdo con las métricas de Geotab, la Perla Tapatía es una gran ciudad para manejar en un día de trabajo normal, ya que los vehículos comerciales pasan muy poco tiempo parados con el motor encendido, promediando apenas 24.2 minutos en las zonas cercanas al recinto. Sin embargo, la situación cambia drásticamente cuando empieza el partido.

El gran problema del estadio de la zona del Bajío es que tiene la peor calificación en contener el tráfico de todo el estudio, registrando un índice de contención de 1.06. Esto significa que el embotellamiento que causa un juego no se queda guardado en los alrededores de Zapopan, sino que se contagia de forma casi idéntica e inmediata por toda la zona metropolitana hasta a 20 kilómetros de distancia. Según los datos, un negocio en el municipio de Tlaquepaque, a unos 13 kilómetros del estadio, sufre exactamente los mismos retrasos que alguien que está atrapado justo afuera de las puertas del recinto, lo que representa el principal reto para la vialidad local de este verano.

En el norte del país, el Estadio de la sede de Monterrey, ubicado en Guadalupe, se encuentra en la posición 11 del estudio con una calificación de 5.59. El análisis explica que su lugar en la tabla se debe a que Monterrey es la capital industrial del país. Las avenidas que rodean la casa de los Rayados cargan todos los días con las cadenas de suministro de grandes empresas y fábricas regiomontanas, lo que hace que los camiones pasen hasta 51.5 minutos detenidos con el motor encendido en la zona metropolitana, registrando la cifra de inactividad más alta de las tres sedes mexicanas.

La gran ventaja del inmueble regiomontano es que sus calles se recuperan de manera adecuada tras los partidos y demuestran una resiliencia aceptable de 0.349. A diferencia de lo que pasa en Guadalajara, el tráfico de los juegos en Monterrey sí se queda razonablemente guardado en la zona local, ya que el impacto vial es casi tres veces más fuerte en un terreno de 5 kilómetros a la redonda que en el resto de la metrópoli, alcanzando un índice de contención de 2.66 y dejando que la actividad de las fábricas siga marchando en el resto de la periferia.

«Este reporte nos alerta de algo muy importante para el público general que usará el coche o el transporte de carga. Aunque las tres ciudades de México tienen un volumen de camiones comerciales más bajo en un día normal en comparación con las de Estados Unidos, cuentan con menos avenidas alternas de circulación. Este golpe de tráfico afectará por igual a las familias que buscan llegar a los partidos y a los vehículos comerciales que surten las tiendas locales. Por ello, Geotab recomienda mitigar este impacto mediante soluciones inteligentes: el sector logístico debe programar entregas en horarios nocturnos para evitar los perímetros de juego, las empresas de transporte deben monitorear alertas de ralentí para no desperdiciar combustible en los embotellamientos, y los automovilistas deben apoyarse en plataformas de navegación en tiempo real para anticipar las rutas cerradas», dijo Jonnathan Solis, Director de Nuevos Negocios para LATAM en Geotab. 

Para ayudar a la comunidad, Geotab mantendrá un monitoreo de mapas en tiempo real durante todo el torneo, publicando actualizaciones sobre cómo se mueven las avenidas principales después de que termine cada ronda de partidos.

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