La ANAFAPYT advirtió sobre la importancia de reactivar la emisión de estándares técnicos en México, al considerar que estos instrumentos son fundamentales para fortalecer la competitividad industrial, la innovación, la seguridad y la certeza regulatoria del país.
El Sistema de Calidad e Innovación, integrante del Sistema Nacional de Infraestructura de la Calidad, se sustenta en la emisión y aplicación de estándares técnicos que permiten establecer parámetros de calidad, desempeño y seguridad para bienes y servicios. Sin embargo, en los últimos cuatro años México no ha publicado nuevos estándares de calidad, situación que impacta directamente en la competitividad de las empresas manufactureras nacionales.
“La infraestructura de calidad es uno de los pilares silenciosos del desarrollo económico. Los estándares técnicos no solo fortalecen la competitividad y la innovación, también generan confianza en los mercados y brindan certeza para las industrias y los consumidores”, señaló la asociación.
De acuerdo con la Ley de Infraestructura de la Calidad, ningún estándar puede contener especificaciones o requisitos menos estrictos que los establecidos en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), por lo que estos instrumentos representan una referencia técnica y regulatoria estratégica para diversos sectores productivos.
La asociación destacó que la reactivación del ecosistema de estandarización se encuentra alineada con los objetivos del Plan México, particularmente en lo relacionado con el fortalecimiento del contenido nacional y regional, el impulso al desarrollo científico y tecnológico, y la construcción de una industria más innovadora y competitiva.
Asimismo, señaló que la actualización permanente de las NOM y de los estándares técnicos vinculados a ellas permitirá a México responder de manera más eficiente a los desafíos globales actuales, incluyendo la transformación tecnológica, la relocalización de cadenas de suministro y el fortalecimiento de las capacidades industriales nacionales.
Finalmente, ANAFAPYT reiteró la importancia de fortalecer el Sistema Nacional de Infraestructura de la Calidad como un mecanismo estratégico para impulsar la productividad, la innovación y el desarrollo económico del país.
