Comentario de mercado de Valentín Martínez, vicepresidente de Asesoría y Producto de SURA Investments
La economía en Estados Unidos mantiene una base sólida y la Reserva Federal continúa en una postura de espera, evaluando cuidadosamente la evolución de inflación, empleo y crecimiento antes de modificar su política monetaria. Uno de los datos que llamó la atención fue el crecimiento salarial anual de 3.5%, el menor desde 2021, lo que podría eventualmente limitar la capacidad de consumo discrecional de las familias.
En torno al debate sobre una eventual transición entre Jerome Powell y Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal, se destaca que más allá de las presiones políticas de corto plazo, existen fuerzas estructurales de largo plazo que seguirán marcando el rumbo de la política monetaria. Entre ellas sobresale la inteligencia artificial, que podría ejercer presiones deflacionarias al incrementar productividad y eficiencia en diversos sectores, sin embargo, en lo más próximo el conflicto en Medio Oriente marcará la pauta sobre los precios de distintas materias primas y con ello el rumbo de la inflación al consumidor y al productor.
Uno de los factores más relevantes detrás del reciente rebote de los mercados ha sido la fortaleza de los resultados corporativos. Las utilidades de las compañías del S&P 500 crecieron alrededor de 27%, superando ampliamente las expectativas y registrando una sorpresa positiva que no se observaban desde 2021. Esto fue particularmente importante porque, a mediados de marzo, el sentimiento del mercado era sumamente negativo y existían muchas posiciones cortas. Bastaron algunos catalizadores positivos, especialmente los resultados corporativos, para provocar una rápida recuperación.
En México, la situación económica continúa mostrando debilidad. Indicadores como la producción industrial y el consumo no reflejan todavía una aceleración importante. Para 2026, el crecimiento esperado ronda entre 1.3% y 1.6%, mientras que hacia 2027 se anticipa una mejora gradual. Sin embargo, el mensaje es distinguir entre la debilidad macroeconómica y el desempeño corporativo, ya que muchas empresas continúan entregando resultados sólidos.
Respecto a la estrategia de inversión, mantenemos una postura favorable hacia la renta variable frente a la renta fija. A nivel internacional, continúa la sobreponderación en Estados Unidos, una visión positiva hacia emergentes y una postura neutral en Japón, mientras que Europa permanece por debajo del eje estratégico.
En renta variable mexicana, el posicionamiento cambió de neutral a sobreponderar. Esto responde a expectativas de reactivación económica a partir del segundo trimestre, resultados corporativos positivos y perspectivas de crecimiento de utilidades en doble dígito para el resto del año.
Por otro lado, también es importante evitar decisiones precipitadas durante episodios de volatilidad. Históricamente, los conflictos geopolíticos generan caídas temporales seguidas por recuperaciones relativamente rápidas. En años recientes, esos movimientos de recuperación incluso han sido más acelerados, reforzando la importancia de mantener paciencia y disciplina.
Finalmente, las valuaciones, por sí solas, no son el mejor termómetro para anticipar correcciones severas, al tiempo que podemos confirmar que la diversificación sí funciona cuando está construida bajo fundamentos técnicos sólidos y se le brinda tiempo de maduración a las estrategias. Más allá de administrar inversiones, desde SURA Investments reiteramos la importancia de mantener cercanía con los inversionistas, acompañarlos en momentos de incertidumbre y fortalecer una comunicación constante para tomar decisiones alineadas con objetivos de largo plazo.
