En un contexto marcado por la entrada en vigor de nuevas políticas ambientales y la consolidación de la Ley de Economía Circular, especialistas coinciden en que uno de los principales desafíos para acelerar el reciclaje en México no está únicamente en la infraestructura, sino en combatir la desinformación que persiste entre la ciudadanía sobre el manejo de residuos.
Con ese objetivo, ECOCE sostuvo una conversación con Javier Clemente, ambientólogo, especialista en gestión de residuos y educador ambiental, para reflexionar sobre los retos y oportunidades que enfrenta el país en la transición hacia una economía circular.
Durante el encuentro, ambos coincidieron en que uno de los mitos más extendidos es la idea de que separar residuos en casa no tiene utilidad porque “todo termina mezclándose” en los camiones recolectores, una creencia que desalienta la participación ciudadana y debilita la cadena de aprovechamiento de materiales reciclables.
“En ECOCE creemos que el reciclaje no debe entenderse como una acción aislada, sino como parte de un sistema integral en el que participan ciudadanía, industria y gobierno. Separar correctamente desde casa sí hace una diferencia real, porque fortalece toda la cadena de valorización y permite reincorporar materiales como PET, vidrio, aluminio y plásticos flexibles a nuevos ciclos productivos”, señaló Carla Gamboa, directora de Comunicación de ECOCE.
Por su parte, Javier Clemente destacó la necesidad de abandonar visiones simplistas sobre los materiales y entender que el impacto ambiental depende de su ciclo de vida completo, desde el diseño y producción hasta su reutilización o reciclaje.
“Hoy se suele simplificar demasiado la conversación ambiental. No existen materiales mágicos ni soluciones absolutas. El problema no es únicamente el material, sino cómo lo utilizamos y qué hacemos con él una vez que se convierte en residuo. Para entenderlo, necesitamos información rigurosa y una visión más amplia del ciclo completo”, explicó Javier Clemente.
Este diálogo cobra especial relevancia en un momento en que México avanza en la implementación de nuevas regulaciones para fortalecer la gestión integral de residuos. Iniciativas como la separación obligatoria en Ciudad de México y la legislación federal en materia de circularidad abren una oportunidad para consolidar la corresponsabilidad entre autoridades, empresas y sociedad.
“Estamos viviendo un momento muy importante para el país. La economía circular ya no es solo una conversación aspiracional, sino una ruta concreta de acción. Desde ECOCE seguiremos trabajando para fortalecer la cultura del reciclaje y promover decisiones informadas que permitan a cada persona asumir su papel dentro de esta cadena”, añadió Carla Gamboa.
Además de sus beneficios ambientales, ambas voces subrayaron que el reciclaje también genera valor social y económico al impulsar empleos, fortalecer cadenas productivas locales y reducir la presión sobre recursos naturales.
En una era marcada por la sobreinformación, el mensaje fue contundente: la educación ambiental basada en evidencia es clave para que la ciudadanía tome decisiones responsables y comprenda que cada residuo correctamente gestionado puede convertirse en un recurso.

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