Manuel Zamudio, integrante del Consejo Consultivo para Expo Seguridad México y especialista en seguridad electrónica, dijo que el Mundial 2026 conllevará una evolución de los riesgos por la llegada de unos 5 millones de personas en un mes. Si antes no se sabía cómo prevenir los riesgos físicos y digitales de tanta afluencia de individuos; situación que se puede agravar por que las instancias de seguridad solo reaccionan de forma no preventiva.
Dijo que no todo es solo tener más policías, cámaras de vigilancia o antivirus como la única solución en seguridad sino que se agrava por no tener planeación, protocolos de actuación o entender la respuesta a una crisis de masas y se podrá caer en caos. Se debe tener planes de respuesta. “Un ejemplo de la falta de atención es que las obras públicas están a las prisas”.
Explicó que “es una realidad que estamos llegando sobre la hora al Mundial y estableciendo reglas de seguridad, de movilidad, de turismo, entre otros aspectos con prisas pero ahí vamos. Pero es preocupante que existan cosas que salgan mal por no tener alternativas planificadas en la inseguridad en lo personal (físico) y mundo digital, nos falta regulación, homologar normas, planes de acción, etc.”.
“Necesitamos apresurar una ley de ciberseguridad y entender que es legal y que no. Entendiendo que no se puede caer en una sobre regulación que no responda a la realidad. Además que no todo se soluciona con más policías en la web o en las calles; no tenemos que caer en algo burocratismo. Además que para el Mundial, entidades vecinas a las tres sedes, como es Coahuila, Colima, Querétaro, etc., necesitan de incrementar y estar alertas en sus esquemas de vigilancia, pues la gente no solo viene a un partido de futbol, llegarán por querer conocer al país. No todo serán 90 minutos de futbol, es el antes, durante y después de los días de partido”.
Puntualizó que “se requieren varios pilares para tener un sistema de seguridad integral, con normativa, legislación, infraestructura, herramientas tecnológicas, videovigilancia, personas capacitadas, que permiten resolver aspectos de seguridad de un grupo humano que vendrá por el Mundial 2026. Se requiere un balance en entornos tan cambiantes como será en las sedes futboleras. La parte operativa provocará que el país cambie en diversos hábitos digitales y en físico, pues los riesgos evolucionan y se requiere de nuevas leyes como es la de ciberseguridad, que sigue paralizada en el Congreso.
Por su parte, Francisco Villegas, director general de Infosecurity México, explicó que el Mundial 2026 puede ser una oportunidad para los ciberdelincuentes para hacer delitos en venta de boletos, insumos, hotelería, entre otros. Así como el generar contenidos falsos en la web. “Los delincuentes tratarán de aprovechar la euforia social para robar datos y dinero. Se estima que se pueden incrementar las estafas, siempre debe tenerse en cuenta que nadie regala nada”.
Señaló que la pandemia permitió el saber cómo trabajar desde casa y ahora la Inteligencia Artificial, que no debe ser una moda en una empresa, y se requiere para contar con un control adecuado de la data que se sube a la web, en especial en finanzas por el Mundial 2026. Por ello, se debe tener control de qué se maneja en la Nube y mantener control de qué textos son accesibles de personas ajenas. “En el caso de la IA permite que los ciberataques sean más sofisticados contra las personas, se requiere de atender este factor humano y que esta tecnología tenga un uso adecuado”, dijo.
Ejemplificó que no existe seguridad al 100 por ciento para una persona o empresa, sino que un actor privado que conoce sus vulnerabilidades tiene programas de proteger sus insumos de forma pertinente. “Las inversiones no son gastos sino que ayuda a cuidar a los corporativos e individuos; siendo esencial la ejecución de soluciones.
Detalló que “no se aprecia que existan nuevos estándares de ciberseguridad para el Mundial, pues siguen las falsificaciones y reventa falsas. Si bien hace unos tres mundiales se empezó a controlar la venta de boletos en línea, pero no ha sido suficiente y no evoluciona la prevención y controles digitales. Es lamentable pero no se está aportando algo diferente para este Mundial 2026 con boletos que rebasan los 20 mil pesos en modalidad más barata”, agregó que, es esencial la conciencia personal para evitar caer en fraudes. Aunado a que se debe denunciar los delitos en las oficinas de ciberseguridad del gobierno.
El INEGI señala que un ataque de ciberseguridad a un gran corporativo cuesta hasta 1.3 millones de dólares y los diversos incidentes de seguridad, en México tiene un costo estimado de 0.51 por ciento del PIB nacional.
Finalmente, Eurídice Ibarlucea, gerente de Desarrollo de Negocios Internacionales para México NFPA, detalló que el Mundial 2026 traerá impactos indirectos en el sector empresarial, pues siendo una actividad masiva deriva en impacto en infraestructura y servicios públicos. “También se apreciarán afectaciones en servicios básicos como es el alimento, sanidad y la seguridad, este último rubro debe ser planeado para confrontar a un público que estará en las calles o locales de servicios. Por ello, las decisiones de las corporaciones deben administrar los riesgos y saber actuar en siniestros. No caer en pánicos colectivos si algo sale mal, siendo esencial la coordinación con las autoridades de seguridad”.
Indicó que el Mundial 2026 es un hito que permitirá que el planeta observe la preparación nacional en seguridad en sus diversos rubros, desde el comportamiento humano, sus políticas y tecnología. “No somos un país que gestione adecuadamente sus emociones; sin embargo, quienes asisten a los estadios es por ser una válvula de escape de la realidad y se requiere entender que la naturaleza mexicana no debe desbordarse y solo sea un tema de calidez personal sino tener un comportamiento adecuado. Un 80 por ciento de planeación es esencial para los eventos personales y públicos”.
