La nube digital parece etérea. La inteligencia artificial (IA) también. Las usamos como si no tuvieran peso, como si vivieran en un plano abstracto donde todo ocurre al instante. Pero debajo de esa nube hay una infraestructura física intensa, densa y siempre encendida. En ese mundo tangible, el frío es una fuerza que no se ve, pero lo hace todo posible.

Los centros de procesamiento de datos (CPD), mejor conocidos como data centers, son el núcleo de esta realidad. Operan 24 horas al día, siete días a la semana, concentran miles de sistemas informáticos de alto rendimiento y sostienen servicios digitales críticos. Cada proceso genera calor y, a medida que crecen los datos y los servicios de IA, también lo hace la demanda de refrigeración eficiente.

Aquí aparece un dato clave: los sistemas de refrigeración en centros de datos pueden representar más del 30% del consumo energético total de una instalación. A esto se suma otro factor crítico en términos de sostenibilidad: el uso de agua, que en algunos casos puede alcanzar millones de galones diarios.

La conversación sobre infraestructura digital ya no se limita al cómputo. Hoy incluye eficiencia energética, gestión térmica y reducción de la huella ambiental. En ese contexto, el frío deja de ser soporte para convertirse en un habilitador estratégico.

Johnson Controls ha tomado una posición clara en este frente. Su trabajo en enfriamiento para data centers fue reconocido en la lista “Change the World 2025” de Fortune, que selecciona a 50 empresas entre cientos de candidatos globales por su impacto social y tecnológico.

En el centro de esta evolución está el chiller centrífugo de rodamientos magnéticos YORK YVAM, diseñado para centros de datos de hiperescala y entornos impulsados por inteligencia artificial. Su funcionamiento parte de un principio preciso: los componentes internos flotan mediante rodamientos magnéticos, lo que reduce la fricción prácticamente a cero. Este diseño mejora la eficiencia energética y reduce el desgaste operativo.

El sistema utiliza enfriamiento por aire, elimina el uso de agua en sitio y mantiene niveles de operación acústica adecuados para entornos urbanos. Los resultados responden directamente a las necesidades del mercado de data centers:

  • Reducción de hasta 40% en el consumo anual de energía.
  • Eliminación del uso de agua en sitio.
  • Operación con 65 decibeles a 10 metros.

Estos avances impactan tres variables críticas en la industria: consumo energético, uso de recursos hídricos y relación con el entorno.

La innovación detrás de estas soluciones se desarrolla en el Advanced Development Engineering Center (JADEC), donde Johnson Controls optimiza el desempeño de chillers, manejadoras de aire y sus componentes. También es donde busca resolver los retos que el creciente mercado de Datacenters plantea al desarrollo de soluciones térmicas y de automatización. Esta capacidad se integra con una organización global especializada en soluciones para centros de datos, lo que permite escalar tecnología de forma consistente.

La trayectoria reciente de la compañía refuerza este enfoque. En 2023 fue reconocida por su tecnología de bombas de calor, que reduce costos operativos en más del 50% y emisiones de carbono en un 60%. En 2022, su plataforma de edificios inteligentes OpenBlue redefinió la gestión de activos inmobiliarios al convertirlos en sistemas dinámicos.

Joakim Weidemanis, CEO de Johnson Controls, plantea una implicación directa para la industria: mejorar la eficiencia en la refrigeración libera capacidad energética que puede destinarse a aplicaciones más avanzadas de inteligencia artificial.

Desde la operación, Reuben Petty, Director de Ventas de Soluciones Digitales en Johnson Controls, vincula esta evolución con el desarrollo de ciudades más eficientes y sostenibles.

El crecimiento de los data centers, la expansión de la inteligencia artificial y la presión por mayor sostenibilidad convergen en un mismo punto: la gestión térmica. En la práctica, esto se refleja en cómo se diseñan, operan y escalan las infraestructuras digitales. La eficiencia en enfriamiento forma parte de decisiones estratégicas y define consumo energético, uso de recursos y capacidad disponible para nuevas cargas de trabajo.

El desarrollo de soluciones como el chiller YVAM de YORK muestra cómo esta capa técnica evoluciona junto con las demandas del mercado, mediante una optimización continua que acompaña el crecimiento de las industrias HVACR y de la construcción.

A medida que la IA avanza y los data centers amplían su capacidad, la gestión de los sistemas de refrigeración se integra en la lógica del sistema completo, con impacto directo en operación, sostenibilidad y escalabilidad.

Por: Naldo Aravena y Edwin Echartea.

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